• Nov. 13, 2009, 6:35 p.m.
Pasaron las celebraciones de los treinta años de la fundación del Ejército Nacional y de la Policía Nacional. Ha sido todo en grande, muchas felicitaciones y por supuesto discursos de Ortega. Es cierto que estas instituciones se originaron con la revolución. Al comienzo se llamaron sandinistas, pero ya en su madurez, dejaron lo partidario para ser lo que son ahora, y que el mismo presidente Ortega se refirió a estas honorables instituciones como “nacionales”.

Fue una lástima que ya acercándose estas fiestas, la Policía dejó mucho que desear, pues parecía que su profesionalismo se estaba deteriorando, y notándose “la mano pachona” del orteguismo. Hasta la jefa de la Policía, Aminta Granera, bajó puntos, pues en esos momentos quedó como marginada. Menos mal que todo el pueblo entendió la situación, y todos comprendimos el clavo en que estaba metida doña Aminta, de los tentáculos que se veían del orteguismo, que la tenían como atrapada, y se hizo sentir el apoyo nacional hacia ella.

De hecho, pasados estos acontecimientos, la Comisionada Aminta Granera ha tenido reconocimientos de muchas instituciones, y se ha valorado toda su carrera profesional y deseos de superación, tanto de la Policía, como de la misma Comisionada.

El pueblo de Nicaragua, el verdadero pueblo sufriente, no el “pueblo presidente”, está consciente de las actuaciones que a lo largo del tiempo ha venido logrando la Policía.

Felicitaciones al cuerpo policial, de parte de tu pueblo que es consciente de tus servicios, abnegaciones y sacrificios prestados.

La profesionalización de la Policía no es discutible. Pienso que todos estamos de acuerdo acerca del nivel alcanzado, gracias a que todavía no es partidaria, sino la Policía Nacional, siguiendo la Constitución de la República. Ortega ya la quisiera tener a su servicio, y defienda “a su pueblo”, como ya ha dicho. Sin embargo, de acuerdo con el general retirado Humberto Ortega, “la Policía con su alto nivel de profesionalismo y eficiencia que le caracteriza, garantice que claramente aplica la ley y asegura el orden para que cada quien goce de sus derechos, sin ser éstos entorpecidos por nadie”.

La Policía, por ahora, es del pueblo y para el pueblo, con su Comisionada Aminta Granera a la cabeza. Dios salve a la Policía
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus