• Nov. 28, 2009, 6:21 p.m.
Las Revoluciones y, en específico la Revolución Popular Sandinista que se ha forjado bajo la conducción del FSLN y del Comandante Daniel Ortega Saavedra, ha significado dentro de la historia de América Latina y Nicaragua en particular un quiebre, una ruptura y a la vez el establecimiento de un modelo distinto, totalmente alternativo, o bien lo que se ha denominado un modelo- paradigma otro. Esto de forma general. Ahora bien, la Revolución en esta segunda etapa ha demostrado de forma contundente que el neoliberalismo fue incapaz de explicar, y peor aún, resolver la problemática de un país como Nicaragua, más bien sabemos que abrió problemas que la Revolución había subsanado de forma eficaz: analfabetismo, salud, educación, reforma agraria, diversificación de la matriz energética, entre otros.

Entonces el modelo-paradigma articulado desde el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de parte del FSLN y cuyo respaldo lo obtiene del pueblo, mediante mecanismos como Democracia Directa y Poder Ciudadano, lo cual en sí ya es una Revolución, viene a dar cuenta de una manera satisfactoria no sólo de los asuntos mencionados arriba los cuales agravara el neoliberalismo, sino de otros de mayor calado en lo concerniente al desplazamiento de la gente y por lo tanto lo que implica a la profundización de la democracia.

En este sentido afirmamos que la reciente resolución de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua en torno a la restitución del derecho para elegir y ser electo (en la continuidad de un buen gobierno) nosotros agregamos para profundizar la Revolución, la democracia es un mandato de lo que los occidentalistas llaman el soberano: el pueblo, la gente, los ciudadanos. En otras palabras esto demuestra no sólo la bienandanza del cambio de modelo del que hablamos, sino la profundización de la democracia, de la Revolución en todas sus perspectivas, pues los magistrados cumplieron con un mandato de la gente.

Partiendo de lo expuesto afirmamos que es necesaria e inaplazable la elección para las próximas contiendas electorales nacionales del comandante Daniel Ortega, quien bien sabemos es garante de la continuidad y la profundización de la Democracia y la Revolución en nuestro país. Otro asunto importante vinculado a la figura del comandante Ortega es enfatizar que, de una forma categórica el modelo de Democracia Directa, no lo ha propuesto por medio de planes y planos, en computadoras, para manejar la población, sino por medio del diálogo, de la concertación, de la Reconciliación, de la consulta al pueblo (gobernar consultando) y a ello se llega poniendo de lado el espíritu global y salvaje del capitalismo como horizonte de vida. E ahí la manifestación más pura del cambio de modelo, un modelo donde la gente es primero: para ejemplo basta decir que la planificación económica del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, tiene como estandarte al humano, pues el plan de Desarrollo del Gobierno lleva comoomponente y eje transversal al Humano.

Diríamos entonces que quienes más resienten esta resolución ocultan los límites de su falacia: esto es, el hecho de que los conflictos que se presentan son provocados por una etno-clase que defiende su tradición y sus privilegios acusando al gobierno de cosas alejadas de la realidad, cuando en verdad lo que ha hecho el Gobierno es devolverle al pueblo su libertad y soberanía, así como el aseguramiento de recursos que fomenten tanto la economía nacional y la economía familiar, es decir, ha creado una Revolución en lo que implica al mejoramiento de la calidad de vida del pueblo . En fin, se trata de un conflicto entre un modelo caduco y que no resolvió y uno que de forma sólida construye un bienestar estable para quienes estuvieron marginados durante los gobiernos nefastos del neoliberalismo.

Diríamos entonces que a partir de la segunda etapa de la Revolución en nuestro país se han tomado en cuenta de forma constante la reinscripción de una serie de demandas del pueblo, entre ellas la restitución básica de opinar, de tomar decisiones, en fin de ser consultado e integrar sus propuestas a la planificación no sólo de los ministerios, sino de todo el engranaje estatal. Es así que es dable hablar de un modelo, de una democracia o una Revolución que consiste en la organización y contribución de todos los sectores, así como de todos los saberes, científicos y humanísticos. Estos son avances, logros, beneficios ganados por el pueblo que él mismo defiende, diciéndole a la Corte Suprema de Justicia que es el FSLN representado por el Comandante Daniel Ortega el garantizador de profundizar la democracia y la Revolución en Nicaragua y por lo tanto es quien asegura una verdadera descolonización. Por ello celebramos esta resolución y seguiremos celebrando más victorias.

cmidenceni@yahoo.com
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