• Feb. 14, 2011, media noche

La ardua defensa en favor de la libertad de expresión que han emprendido los propietarios de Canal 15 Condega TV, Alexis Peralta y Carlos Cerda, a raíz que la empresa de cable local decidiera cerrarlo, aduciendo presiones de parte de los operadores del partido de gobierno, debería de servir de aliento y ejemplo para el resto empresarios de medios y directores de espacios que han preferido modificar sus políticas informativas para no molestar a los grupos de poder.

Los propietarios de Canal 15 Condega TV, han venido a romper con el miedo de hablar en público que prevalece en la administración del Presidente Ortega, tal como destaca CID-Gallup (2009), ya que el 68% de los nicaragüenses manifestaron no sentirse seguros hablar en público. Este fenómeno se ha visto bien marcado en organizaciones gremiales, empresarios de medios y periodistas. Hasta el momento la Cámara Nicaragüense de Televisión ha preferido guardar silencio sobre temas torales que afectan a la libertad de expresión entre ellos: nueva Ley de Telecomunicaciones y sus alcances, distribución de la publicidad gubernamental, agresiones a instalaciones de medios de comunicación como Radio Darío, Radio Corporación, el cierre de Canal 41, y el más reciente caso que nos ocupa.

Durante el trabajo de campo de la investigación Distribución de la publicidad gubernamental en los medios locales en Nicaragua, pude constatar el temor de los propietarios de medios, dirigentes gremiales y periodistas con espacios propios, de exponer en público su malestar con Telcor, y el gobierno. De hecho los hallazgos de la investigación apenas representan un 40% en relación a lo que comentarios off the record que me formularon lo que demuestra que este tipo de actitud timorata ante el poder, es un patrón a lo largo y ancho del país. Por eso la denuncia de los propietarios de Canal 15 Condega TV es valiente y lleva nuevos aires de esperanzas para romper el silencio ante los poderosos.

El fenómeno del silencio también se ha extendido en el Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN), la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN); La comisión de Medios de Comunicación de la Asamblea Nacional tampoco ha jugado un papel beligerante en el tema; la Asociación de Cableros de Nicaragua también ha guardado silencio, a propósito ¿Será que en esta ocasión el Cosep se pronunciará en favor de la empresa de cable de Condega que aduce ser víctima de chantajes? Esta larga lista de instituciones demuestra que en Nicaragua lo que más existen son estructuras formales para defender la libertad de expresión; pero ninguna quiere cuestionar, ni molestar al gobierno.

En Nicaragua afortunadamente todavía quedan organismos de la sociedad civil como el Observatorio de Medios del Centro de Investigaciones de la Comunicación (CINCO) y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que hasta ahora son los únicos que se han pronunciado. El respaldo y acompañamiento que el Observatorio de Medios-CINCO, ha dado a Canal 15 Condega TV, demuestra que ha sido consecuente con su misión de defender la libertad de expresión venga de donde venga, prueba de esa consecuencia es que también ha condenado las agresiones que han sido victimas periodistas de medios oficialistas.

El Nuevo Diario y Esta Noche (Carlos Fernando Chamorro) hasta ahora han sido los únicos medios solidarios con la suerte de Canal 15 Condega TV. END (Rafael Lara y Máximo Rugama) han mantenido en agenda este caso. Sus publicaciones han tenido repercusiones en organismos internacionales como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y CNN a favor de Canal 15 Condega TV. Es decir que la solidaridad de ambos medios locales ha sido clave para que este caso haya creado opinión pública internacional. En pleno año electoral los seguidores del Presiente Ortega han abierto de nuevo otro capítulo en contra de la libertad de expresión, un hecho que en nada favorece su imagen internacional. En todo caso lo que ha hecho es enviar señales negativa a gobiernos que están pendientes de la salud de la democracia en Nicaragua.

La libertad de expresión no debe ser un instrumento político para alzar la voz únicamente cuando la víctima resulta afín a nuestra simpatía e ideología o por  estrategia empresarial. La falta de solidaridad de algunos medios y organizaciones con Canal 15 Condega TV, ha venido a reafirmar que uno de los males del managuacentrismo es hacer creer que la libertad de expresión únicamente es para un reducido grupo de medios y periodistas de la capital. Uno de los principales valores que corresponde primar en este tipo de situaciones, debe ser la solidaridad de todos los actores que predican ser defensores de la libertad de expresión. Vale recordar que hoy la libertad de expresión sin los medios, no tiene razón de ser, independientemente de la zona geográfica y la estructura de los medios.
   
La cruzada emprendida por Alexis Peralta y Carlos Cerda propietarios de Canal 15 Condega TV, cuyo patrimonio tal vez ni siquiera representa el 10% del capital de un medio de televisión de la capital, es una lección para los magnates de medios que hasta ahora han optado por callar ante las arbitrariedades del gobierno, han preferido ver sangrar la libertad de expresión, y poner en primera fila su capital, tal como destaca el Informe el Estado de la Libertad de Expresión en Nicaragua del Observatorio de Medios-CINCO. Las acciones de los propietarios de este pequeño canal son un símbolo de libertad. Su actitud agiganta como ciudadanos haciendo valer el derecho constitucional de reclamar respecto a la libertad de expresión, puesto una vez más en entre dicho.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus