• Abr. 8, 2011, media noche

Me levanté muy temprano y con mucho ánimo este sábado en Diriamba. Preparé un desayuno a Rosario antes de levantarla para que fuese a su clase de modismo y alta costura, un curso que sacrificará los próximos 50 sábados de nuestras vidas; por desgracia, también andaba malcriada y no dejó siquiera que le metiera manitos mañaneras:

– Ahora no, traéme una taza de café, tengo sueño– y me opacó de un bajón.

La dejé a las 9 a.m. sobre la 2da. Calle N. E. en el centro de la ciudad y cogí al cyber más cercano a concluir algunas cosas pendientes. Diez minutos conectado y de repente se va la luz en todo el país según tweet vía cel.

Ni modo, a gastar tiempo y vagar por Diriamba mientras esperaba a mi #rosariomodista o a que restauraran el #apagon nacional. Pasé por el Parque Central y en eso veo alboroto en la entrada de la Basílica de San Sebastián, “Ahhh…listo. A misa!”, me dije contento de encontrar algo interesante en una ciudad dormitorio donde el provincialismo es el meollo de su encanto.

Adentro, la misa 10 minutos retrasada, decidí crear un hashtag para sobrellevar la liturgia: #tweetaristia. Primer tweet: “En misa n Diriamba, pero cura sin aparecer, monagios c comen ostias, el coro chat y pobres beatas se soban la vejiga”. Cómo se les hace eso, ellas con sus canillitas adoloridas, sus varices en pantorrillas sacrificadas y un delicado asma a 20 minutos perdidos con un padre que no aparece.

Empezaba a aburrirme, 2do. Tweet: “Las misas deberían tener teloneros: Dj's invitados, sesiones de arte relacional, algunos tragamonedas o un par de plasmas kn clásicos de boxeo”.

Mas por ahí escuché que el padre era nuevo y una de sus excentricidades era hacer ejercicios guturales para proyectar la voz cuando se iba la luz. / 3er Tweet: “15 años sin venir a misa y padre n 40 min´s no aparece. Ven k el presidente pega mañas!”.

Pero en eso, subió el telón y con mirra e incienso apareció el párroco. Me sentí conmovido, su entrada fue genial, las ovaciones de las beatas, todos los monagios en línea y abre sountrack del coro: “Señor ten piedad…”, (Qué bonito todo esto, me parecía regresar a mi infancia).

El tipo habla bien, no se anda con rodeos, actualiza a su feligracia con noticias de desgracias mundiales. 4to tweet: “Intentando entender el sentido del universo n una misa n Diriamba kon budismo radiactivo en mis rodillas y rebeldía islámica n mi corazón”.

Empecé a calentar motores con eso de levantarse-sentarse-arrodillarse, pero para que…la misa estuvo muy buena, me recordó a otras creencias y hábitos corporales, todo por el bien de nuestras almas. 5to tweet: “Estar n misa es como hacer Hatha Yoga para dummies: plexo solar-sentarse, guerrero-sentarse, la cucharita-sentarse, namasté-podemos ir kon Dios”.

--¡Gracias, padre. Gracias, beatas... la experiencia fue sanadora. Son las 12 p.m., hora de ir por mi #rosariomodista. Pero es fijo, el próximo sábado volveré a visitar a mis beatas de provincia.

PD. Inivtados en Twitter a  #tweetaristia para compartir tentaciones, bendiciones y penitencias.

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