• Jul. 12, 2011, media noche

Una práctica común de algunos telediarios es recurrir frecuentemente a los auto llamados “sondeos” en paradas y mercados. En el actual contexto electoral este tipo de ensayo ha venido creciendo como hongos, lo cual obliga a preguntarse ¿cuál es realmente la intencionalidad de los medios de acudir más seguido a ellos? ¿Será que realmente buscan reducir las brechas informativas entre actores tradicionales y ciudadanía? Hasta ahora los sondeos lejos de ser un ensayo de periodismo cívico se han aplicado con la intencionalidad manipular la opinión pública sobre ciertos temas.

Un primer error metodológico es equiparar el conjunto de entrevistas individuales como si se tratara de sondeos de opinión que cumplen con principios y métodos estadísticos. Más grave aún es que los medios a partir de este conjunto de entrevistas establecen proyecciones que engloban a la sociedad nicaragüense como si ésta hubiese sido consultada, son expuestas como verdad única sobre ciertas visiones en temas torales. Con este tipo de prácticas periodísticas las audiencias y lectores se encuentran frente a una manipulación abierta. El único interés de ciertos medios y actores políticos es falsear la realidad.

Entre las razones por las que este tipo de ejercicio suele incrementarse en procesos electorales, se debe a que resultan sumamente económicos y pueden tomar el pulso rápidamente, sin las exigencias que plantean las encuestas. Los telediarios con línea editorial oficialista son quienes más han venido acudiendo a esta herramienta, no para cuestionar la gestión del presidente Ortega, sino para afianzar o distraer la atención ciudadana con asuntos irrelevantes. El receso parlamentario, recolecta por multa de Chanito García, muestra cuáles son los temas que dominan los llamados “sondeos” Canal 13.

El telediario, Lo que se vive (Canal 13) en su edición del 5 de julio, dedicó cerca de diez minutos a un “sondeo”, afirmando que la ciudadanía cuestionaba las vacaciones de los diputados de la Asamblea Nacional. Los entrevistados eran a personas sencillas pertenecientes al sector informal y habitantes de un populoso barrio capitalino. Hasta aquí todo iba normal. La manipulación intencional de las repuestas ocurre cuando el periodista comienza a formular preguntas cerradas, luego de no haber logrado ningún tipo de repuesta con preguntas abiertas.

Como afirma el estudioso alemán Hartmut Hentschel (Encuestas y opinión pública aspectos metodológicos; 2002), muchas veces cuando se recurre a preguntas cerradas se hace con la intención de obtener repuestas “preestablecidas”, tal como hizo el periodista al formular negativamente las preguntas en relación al receso parlamentario.

Otro error de los “sondeos” es asumir que hay temas sencillos, y por ende, son del dominio de toda la ciudadanía pero no siempre resulta válida esta premisa. La presente situación denota que las personas consultadas estaban desinformadas y que sus bajos niveles educativos fueron otra limitante para argumentar sobre el tema. A pesar de todos esos inconvenientes la noticia fue presentada como si “toda la ciudadanía” rechazaba el receso parlamentario. Pura magia.

Los sondeos por su naturaleza pueden ser ricos en información, siempre y cuando se hagan con criterios objetivos en la selección de los entrevistados; y además exista cierto conocimiento e información del tema de parte de los consultados. Como explicaba Sandra Crucianelli, especialista en medios y encuestas, -durante el seminario Fortalecimiento de capacidades en Periodismo de Investigación, coordinado por el IEEPP- una de las prácticas informativas que debe fortalecerse y promoverse en las salas de redacción, viene a ser el uso de los sondeos como herramienta, pero utilizados de forma rigurosa puesto que este tipo de ejercicios nutren la agenda y permite a los periodista desarrollar agilidad y destreza investigativa.

Los medios de comunicación en el actual proceso electoral pueden hacer un uso más objetivo de los sondeos, mejorando su metodología y basados en principios estadísticos, de tal manera que cuando un grupo de ciudadanos hablen sobre determinados temas, las audiencias y lectores se sientan representadas. Sobre el particular existen experiencias metodológicas que pueden servir de referentes como son los sondeos del programa Esta Semana, los cuales se han caracterizado por invitar como panelistas, a muchas personas para que ofrezcan su opinión acerca del proceso electoral.

Los sondeos periodísticos pueden enriquecer las agendas de los medios en la medida que se realicen con rigurosidad, contribuirían a revertir la percepción negativa que se hacen únicamente con la intención de manipular a la ciudadanía, audiencias y lectores. En las entrevistas grupales con respuestas individuales o los sondeos periodísticos, no solo se trata de ir a la calle a poner el micrófono o la grabadora, es un ejercicio más serio que demanda conocimientos metodológicos, responsabilidad y ética periodística.         

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