• Sept. 10, 2011, media noche

Las expectativas han crecido, el telón está a punto de ser levantado y Enrique Llena tiene frente a sí una prueba de fuego más, que espero pueda superar porque en las anteriores ha quedado tan carbonizado que falta poco para que lo anden en una cajita dirigiendo a la selección nacional de futbol.

Desde que anunciaron su llegada con bombos y platillos pensamos en que desempeñaría un trabajo en pro de que mejoráramos futbolísticamente y a estas alturas pues no puedo negar que nos dio un “empujoncito”, pero para el declive ya que nuestra posición en el ranking FIFA va en picada.

En 2009, tras la clasificación a la Copa Oro, de la mano de Otoniel Olivas, pasamos del puesto 182 al 133, cuando se consideraba a la selección nacional como la número uno en la categoría de los equipos más progresivos.

En enero de 2010 este señor fue presentado oficialmente como el director técnico de la Azul y Blanco y el comportamiento en el Ranking FIFA desde ese entonces ha sido el siguiente: 158 en 2010; 157 en enero 2011; 161 en febrero 2011; 164 en marzo 2011; 166 en abril, permaneció inalterable en mayo, ascendió cinco puestos en junio para caer 17 en julio y llegar al 178, ya para agosto nos colocamos 179. ¿Qué tal? Mejor me río porque el enojo es dañino para la salud.

Hay quienes opinan que anda por buen camino porque logró un empate recientemente en un juego amistoso realizado en el que una vez terminado será el estadio nacional de futbol, sin embargo, quienes magnificaron tal suceso obviaron que no era la selección mayor hondureña la que estaba jugando, sino la olímpica.

Ahora, la gran interrogante es qué pasa con este DT, qué corona tiene para permanecer en el cargo, que al parecer le ha quedado grande, porque recuerdo que a Otoniel Olivas lo separaron de la Selección pese a haber sido el único capaz de llevarnos a una Copa Oro.

Hay muchas especulaciones alrededor de Llena, entre ellas que su salario es asumido por la asociación española de futbol, lo que respondería por qué no lo despiden: es un gasto menos para Rocha, que anda por el mundo viajando como magnate dizque gestionando ayuda para hacer evolucionar esta disciplina cuando en realidad es lo que menos le preocupa.

Asimismo, hay fuertes conjeturas relacionadas con que Llena en realidad no tiene voz ni voto en el seleccionado y que quien controla los hilos es el señor Mauricio Cruz, lo que no suena tan descabellado pues este siempre ha gozado de una posición privilegiada en el fut casero, pese a que cuando era el estelar tampoco dio resultados positivos.  

No obstante, aunque haya demasiado misterio acerca de él, nada justifica que esté haciendo añicos nuestro incipiente futbol, a vista y paciencia de todos, sobre todo de los federados.

En una conferencia de prensa brindada el lunes 29 de agosto, por fin se le vio la cara a Julio Rocha, quien por su cosmopolitismo permanece ajeno a lo que ocurre en casa.

Esta vez salió al lado de Llena y al parecer cree que el combinado nacional va a estas eliminatorias mundialistas como los mirmidones a la guerra de Troya, bajo el mando del temible Aquiles, y que será capaz de salir victorioso porque deben ir como “guerreros”.

Lo que ambos parecen olvidar es que el futbol es más que aptitud y no basta con optimismo cuando te enfrentarás a Dominica, dueña del puesto 133 en el ranking FIFA y a Panamá, que está en el 65 y es en teoría el oponente más complicado.

Hace algunos meses hicieron un fogueo en Cuba que costó una cantidad exorbitante, según me dijo Florencio Leiva, quien brincó cuando le cuestioné que por qué había que hacer semejante gasto si al fin y al cabo Cuba no es un dechado en esta disciplina, aunque está más desarrollada que nosotros, y me respondió que porque en el área nadie quiere jugar contra nosotros porque somos “mantequilla”.

Ni pena les da reconocer que en tantos años de la administración de Rocha no se ha hecho nada. La Fenifut solo se dedica a despotricar contra quienes le critican, a cobrar por todo a los clubes y a saltar sobre cualquier oportunidad que huela a dinero.

Y hablando de dinero, no sé quién diablos los asesora, pero el que lo hace debe ser un completo inepto ya que  no saben mercadear este deporte que tiene seguidores porque Dios es muy grande y porque los clubes son los que se han encargado de enamorar a la gente, pues ellos como federación brillan por su ausencia.

Cómo es posible que en un país en el que la población a diario se hala los pelos para estirar el dinero y comprar los frijoles y las tortillas, cobren hasta 200 córdobas por ir a ver un juego.

Si bien es un precio razonable en comparación con lo que pueda costar en otro país del mundo no se corresponde con nuestra realidad socio-económica.

Si cobraran 50 pesos tres personas de la misma familia y tres amigos de la misma cuadra podrían asistir al juego contra Panamá, por el precio de un boleto de 150, pero cobrando 100, 150 y 200 difícilmente alguien querría, porque significaría conseguir hasta 300 para no ir solo, por lo que resulta mejor quedarse esperando resultados en casa.

Por qué no comprenden que masificando la entrada también se contribuye al crecimiento de fanáticos, se evita que el estadio luzca vacío y se anima a la selección al ver el apoyo de la gente, porque, ¿qué pueden alentar cuatro gatos raros y contados que pudieron darse el lujo de pagar lo que a ellos se les ocurrió cobrar?

Pasando a otro asunto, las  perspectivas acerca de lo que veremos no son alentadoras pues muchas incorporaciones que hizo Llena no convencen, hay jugadores que lucen lentos y que no dan el mínimo asomo de poder contra la velocidad de los caribeños, entre ellos cuento a Donald Parrales, a quien hay que sumarle la explosividad del carácter y las jugadas fuertes que nos pueden orillar a una expulsión.

En la delantera aún no hay un definidor caracterizado y aunque Leguías pelea el balón ha lucido sin un acompañante que pueda ejecutar disparos al marco. Ojalá que Juan Barrera y Samuel Wilson se conviertan en los líderes que son en Tauro y Real Estelí para que la triste historia de la Cenifut (Cenicienta nicaragüense del fútbol) tenga un final feliz.

Estoy completamente segura de que no veremos novedades en el esquema táctico de Llena así que dependeremos de las habilidades futbolísticas de cada uno de los muchachos.   
 
Espero que Enrique Llene me cierre la boca sacando al menos tres puntos en esta cuadrangular, aunque no dudo que ganas le sobrarán de cerrármela a golpes, pues es el estilo que utilizan algunos de la Fede para amedrentar a sus críticos.

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