• Sept. 9, 2011, media noche

En nuestro país de “hombres muy hombres”, donde destacan las estadísticas de violencia contra las mujeres, y los políticos, en su mayoría machos, gustan de usar a menudo un lenguaje desafiante como de “aquí mando yo y por eso hago lo que me da la gana”, nos vendría bien, pensé yo, leer la noticia que apareció la semana pasada en casi todos los diarios del mundo. Así que decidí reproducir en este blog un extracto del despacho noticioso de la BBC y comentarlo con ustedes. Esta es la noticia:

“No sólo las mujeres están biológicamente preparadas para cuidar a sus bebés cuando son madres. Un nuevo estudio revela que la paternidad produce cambios hormonales en los hombres, como la reducción de testosterona, para hacerlos mejores padres.

Según los científicos de la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos, esta "reducción abrupta" en la hormona masculina hace a los hombres más leales y más propensos a quedarse en casa cerca de la familia.

La testosterona es la hormona encargada de los impulsos sexuales del hombre y ayuda a los mamíferos machos a "competir" para encontrar pareja y aparearse.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), siguió a 624 hombres de entre 21,5 y 26 años durante 4,5 años, antes y después de que se convirtieran en padres.

Preparación biológica

Los científicos encontraron que en cuanto un hombre tenía un bebé sus niveles de testosterona bajaban sustancialmente.

Los participantes con bebés de menos de un mes de nacidos tenían niveles particularmente reducidos de la hormona.

También se notaron disminuciones importantes en los hombres que estaban más involucrados en el cuidado del bebé.

"Los humanos son inusuales entre los mamíferos porque sus descendientes dependen de otros individuos mayores para alimentarlos y protegerlos durante más de una década" explica el profesor Christopher Kuzawa, quien dirigió el estudio.

"Criar a un bebé humano es un esfuerzo muy grande y por necesidad es una tarea conjunta. Y nuestro estudio demuestra que los padres humanos están biológicamente preparados para ayudar con la tarea", agrega.


Según los investigadores, lo más interesante es que los hombres con los niveles más altos de testosterona son los que tienen más probabilidades de convertirse en padres.

Sin embargo, una vez que nace el bebé el nivel de la hormona se reduce sustancialmente.

Ajuste emocional

 

"La paternidad y las exigencias de cuidar a un recién nacido requieren muchos ajustes emocionales, psicológicos y físicos" explica el doctor Lee Getller, coautor del estudio.
 
La reducción de testosterona los prepara para cuidar a su bebé.

"Nuestro estudio indica que la biología de un hombre puede cambiar sustancialmente para ayudarlo a satisfacer esas exigencias", agrega.

Los investigadores también creen que los niveles menores de testosterona podrían proteger contra ciertas enfermedades crónicas, y esto podría explicar, al menos parcialmente, porqué los hombres casados y los padres a menudo tienen mejor salud que los hombres solteros de la misma edad.

Tal como expresa el profesor Ashley Grossman, portavoz de la Sociedad para Endocrinología del Reino Unido, el estudio revela que la vida y la biología "parecen ser mucho más sutiles y adaptables de lo que habíamos imaginado".
"Esto muestra que hay un intercambio hormonal y conductual entre el apareamiento y la paternidad, uno que requiere un alto nivel de testosterona y el otro un bajo nivel".

El doctor Allan Pacey, profesor de andrología de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, afirma que el hallazgo es "fascinante".

"Los niveles de testosterona en hombres por lo general no cambian mucho. Pueden disminuir lentamente cuando el hombre envejece y cambiar en respuesta a algunas enfermedades o tratamientos", dice el experto.
"Pero ver estos cambios dramáticos en respuesta a la vida familiar es fascinante", agrega.”

Este estudio, como vemos, demuestra que la sabia naturaleza dota a los hombres de mecanismos que disminuyen la agresividad, y promueven una actitud más positiva hacia la familia. Menos testosterona los hace más proclives a ser fieles y a no dejar a la mujer tirada cuando recién acaba de parir, les ayuda a encariñarse con sus hijos y los prepara mejor para las obligaciones que la llegada de un nuevo miembro de la familia implica. Obviamente que esto está ligado a que el hombre asuma la paternidad con responsabilidad y se involucre de lleno en la importantísima labor de criar un hijo y ayudar a la madre.

Me imagino que la mentalidad machista verá este estudio con alarma y que abundarán los hombres que saquen del mismo la conclusión equivocada de que para conservar su testosterona mejor ni tocan a sus bebés. A ésos debo decirles que hay ventajas nada despreciables en que tengan esta “bajadita” de la testosterona: en primer lugar, se quedarán calvos más tarde; en segundo lugar, menos testosterona reduce el peligro de cáncer de próstata. Por otro lado, la reducción de los niveles de la hormona es temporal y no afecta en nada la sexualidad matrimonial. Así que hombres del mundo: pongan su parte en la crianza de sus bebés. ¡Así vivirán más tiempo y se conservarán más guapos!

18 Septiembre, 2011

 

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