• Jun. 29, 2012, media noche

Primera de 3 entregas

Si uno es pata de perro por qué no ponerlo al servicio de la memoria histórica, sucede que cuando en Mayo cumplí años pensando en dónde citar a la gente, me hice el típico recorrido desde el lago hasta Masaya, para definir a qué bar podíamos ir después de cenar. Me costó mucho, fue un proceso largo y tequioso y termine dónde imagine iba a ir desde el inicio, La Selva que ahora queda en el último local donde estaba Barba Roja y después fue Kboo.

En Managua los bares los agarramos de encargo, como si no existe otro lugar u otra gente a quien ver (la mayoría de veces no existe), entonces cada vez que viene uno bueno o se pone de moda, lo quemamos hasta morir y termina cerrando o cambiando de dueño y luego lo inevitable, nadie llega y es como que cerrara. A continuación una enumeración caótica, sin afán de entrar a libros de historia:

1. Fresh Hill- Este bar duró bastante más de lo esperado, estaba ubicado en el triángulo de bares de Bolonia, fue lugar de conciertos, bailongos y borracheras. Era imposible ir al baño de mujeres sin que estuviese inundado y toda la que fue allí en bootcut jeans, sabe que se los tenía que remangar antes de entrar a orinar. Los Skinny jeans tenían que estar de moda antes!

2. La cavanga – Aquí aparte de haber sido locación del videoclip Pobre la María, era sitio de conciertos, frecuentado por músicos y amantes de la vieja Managua. Debo confesar que las pocas veces que fue allí siempre fue con los papas de alguien o los míos, recuerdo las puertas de cantina y algunas fotos viejas decorando sus paredes.

3. La taberna – Así es las yardas de la taberna también pasaron por mis manos, este era el bar de adolescentes por excelencia en buena parte de los noventa. Luego pasó a ser El parnaso, librería que antes estaba frente a la antigua entrada de la UCA. Más tarde se convirtió en Culantro, lugar donde también fui y luego tras otro intento de bar creo que cerró.

4. El coro de Ángeles – Yo conocí este lugar porque en mis tiempos de colegio se hacían fiestas pagadas a C$25 pesos la entrada allí. Años después, íbamos a ver cine con cinefilia, el mejor sitio para ver pelis porque podías fumar y tomar cerveza a un precio módico. Ahora es la agencia de desarrollo Británica, si no me equivoco.

5. La fortaleza – Este sitio sí que era horrible, una estructura de piedra cantera con una dizque barra adentro, un par de baños y ya calificaba como bar o para alquilar y hacer fiestas. Cerró como a los dos años que abrió.

6. Light City – Sólo me acuerdo de conciertos de rock cuando pienso en este lugar, además, estaba a la par de los primeros cines nuevos que abrieron en Managua en los noventa. Light City y los noventa son como Clueless, eran tan ridículos pero igual te gustaban.

7. Sr. Frogs – Este repuso al tal Light city. No recuerdo nada distinto de ese lugar. Seguro era el mismo pero con otro rotulo.

8. Tiki Bar- Cuando uno iba a Arribas, Hipa viejo o Iguana y querías tomarte unos tragos al menos 10 pesos más barato, bajabas a Tiki Bar. Siguiente escena: entrabas bolo a bailar y seguirla, si es que esquivabas el típico pleito de machitos adolescentes, que se armaba en el parqueo.

9. Arribas – Era un Sports bar, semi rockero. Nunca me gustó demasiado pero debo contarles que si me la pasé muy bien allí en repetidas ocasiones, seguro todo esto se debía a unos pichelitos rosados de dudosa procedencia que me atragantaba.

10. Iguana – Era una disco, grande con aire acondicionado, tenía como ambiente de Karaoke. Si fui, fue por compromiso.

11. La colinita –
Hay un espacio especial en mi corazón para este lugar, solamente comparable a como me siento respecto a José Miel y el Osito Misha. Lo amé. En realidad era un container hecho mierda que servía de bar, unas mesas de madera decoradas por nosotros mismos y un baño que sinceramente era más recomendable orinar afuera, pero fue nuestro único bar por al menos unos 3 años.  Aparte estaba la Radio Pirata, el que no recuerde la Radio Pirata de ahora en adelante que no me dirija la palabra, porque yo tenía un programa allí.

12. El mono loko – Sinceramente no me queda claro si este bar existió, o mis amigos y yo encontramos un portal a un mundo paralelo y allí estaba. Donde ahora está Tabú, en el mismo triangulo de bares más peligroso de Bolonia, se encontraba el Mono loko. Literalmente manejado por 3 adolescentes guatemaltecos, tenía buena comida y un mejor ambiente. Creo que no fue que cerró, sino que mis amigos lo quebraron por estar pidiendo fiado.

Hasta aquí la dejamos en esta entrega, tengo 24 bares más que comentaré pronto, bienvenidas sus sugerencias.

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