21 de marzo de 2011


En vísperas del día mundial del recurso celebran represas

SOMOTO, MADRIZ

Cosechando agua para más alimentos


Según los impulsores, hay miles de sitios al pie de las cordilleras o de las laderas que prestan las condiciones topográficas para hacer este tipo de obras, que las experiencias pilotos han revolucionado la vida de pequeños productores

Por Leoncio Vanegas | Contacto

Cosechando agua para más alimentos
Como esta represa de Monte Frío
Como esta represa de Monte Frío, Jalapa, propone una revolución en la producción agropecuaria de verano. LEONCIO VANEGAS / END

Los nicaragüenses nos quejamos por las recurrentes sequías que causan enormes pérdidas en la agricultura y en la ganadería, y que ponen en crisis nuestra seguridad alimentaria y obligan al gobierno, en muchos casos, a solicitar asistencia internacional para mitigar las hambrunas.


Pero el Proyecto “Transformación de Agricultura de Secano a Riego”, TASR, que auspician en Nicaragua el Fondo Común de los Productos Básicos, CFC; el Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego, FLAR; el Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT; y la Asociación Nicaragüense de Arroceros, ANAR, está demostrando que es posible producir granos básicos durante el verano a través de la “cosecha de agua”.


En Nueva Segovia y Madriz construyen 10 represas, algunas ya en operación, que almacenan agua colectada en invierno, en cantidades desde 9 mil hasta 87 mil metros cúbicos, con capacidad para irrigar desde 3 hasta 15 manzanas.
Los productores beneficiarios ya están validando con éxito los resultados de los cultivos de maíz, frijoles, hortalizas, arroz y pastos para el ganado. También experimentan con éxito el cultivo de tilapias. Han registrado un incremento hasta del doble en la productividad por manzana, como es en el caso de los frijoles.

Desde primera llena comienza la producción
Alexis Cáceres Moncada, de la comarca Monte Frío, jurisdicción de Jalapa, cuenta con una de las represas más grandes de la región, de 87 mil metros cúbicos, y con la posibilidad de subirle dos o tres metros más a la altura del muro, con lo que duplicaría su capacidad.


En la actualidad tiene un área experimental de cultivo de seis manzanas de frijoles y una de arroz. En el caso del primer rubro estima que la cosecha la duplicará de 10 a más de 20 quintales por manzana.


“Con el sistema de riego vamos seguros con el cultivo, porque no tenemos problemas que se nos retire el invierno. Este año se retiró (temprano) y no volvió a llover, y algunos de mis vecinos perdieron porque no se dieron los frijoles”, expuso, a pesar de que el clima de Jalapa es del tipo trópico húmedo.


Agregó que la represa ha cambiado el ritmo de la vida cotidiana en su familia, pues antes, al finalizar la cosecha, se quedaban en casa prácticamente haciendo nada. “Ahora estoy ocupado y he contratado a tres trabajadores para que me ayuden, y tengo en mente comprar tubería para regar por medio de aspersión”, indicó.

Primero, un proceso de aprendizaje
Una experiencia igual y entusiasta vive don Joaquín González, en su finca La Florecida, donde ya tiene funcionando la nueva tecnología de riego. Más de 18 mil metros cúbicos del vital líquido se retienen en la represa que construyó en una de las vaguadas de las laderas de su propiedad.


El año pasado, con la validación del cultivo de maíz, en menos de una manzana cosechó 60 quintales de este grano. No especificó sobre los frijoles, pero respondió que bien, hasta el grado de que este año --2011-- aumentó el área de siembra, porque ya tiene las medidas para dosificar el riego con la cantidad de agua represada.


También está por sacar del gran “espejo de agua” 7,000 tilapias desarrolladas que pesarán unas 3,500 libras, las cuales comercializará en el mercado local.

También en Madriz mojan tierras

También las represas funcionan con eficiencia en una de las zonas más áridas del departamento de Madriz, en el municipio de San Lucas y en Somoto, donde se planean construir cuatro.


El pequeño ganadero, Víctor Beltrán Ríos, nunca imaginó que las tierras de su hacienda El Porvenir fueran capaces de producir, en pleno período seco, el alimento para su ganado y granos básicos para el autoconsumo y comercialización.


Mencionó que la rutina anual era llevar sus animales a las alturas montañosas del municipio de San Lucas, a unos 20 kilómetros de su propiedad, para alimentarlo durante los meses de verano, debido a que después de noviembre, por la sequedad del suelo, los pastos desaparecen en su finca.


La represa que le construyó el Proyecto TASR en su propiedad le cambió la visión del desarrollo ganadero, con la raza Holstein y Brahman, principalmente de leche. A partir de 2012 incrementará la producción de tres litros a 10 por cabeza, y menciona una expectativa mayor: instalar una pequeña fábrica de lácteos.


“Estamos preparando las condiciones adecuadas para dedicarnos a la ganadería más intensiva posible, porque este año contamos con este potencial de agua”, expresó, refiriéndose a la laguna de 23 mil metros cúbicos, y donde retozan unas 3,000 mil tilapias.


Beltrán Ríos asegura que a partir de 2012 el ganado ya no se moverá de su propiedad, ni siquiera caminará, como lo hacía antes, los 600 metros para abrevar dos veces al día, bajo el inclemente sol. “Va a tomar su agua en el corral, ya la tenemos, sólo falta una conexión”, adelantó.


En la vega contigua a la represa, se aprecia el verdor de 1.5 manzanas de maíz, que le arrojarán unas 60 mil mazorcas, las cuales planea vender en elote por tener un precio más atractivo. Además, cultiva sorgo y pastos de distintas especies para ensilar alimentos para su ganado.


“El maíz me gusta por esa versatilidad que tiene, como alimento humano y como rastrojos para alimento del ganado”, comentó.

Riegan por gravedad
Santiago Jaramillo, miembro del equipo del Proyecto TASR, señaló que el riego con este tipo de lagunas no genera costos por consumo de energía, pues para la inundación del área de siembra se realiza todo por gravedad.


En los sitios donde se establece no afecta quebradas o ríos, porque las obras se ubican en laderas para colectar el agua que se escurre por la superficie, producto de las lluvias del invierno.


El costo de una obra de este tipo se estima por el metro cúbico de tierra a mover. Jaramillo explicó que si se utiliza tractor de oruga o bulldozer, y otras máquinas complementarias, el costo es de cuatro dólares. Pero se rebajaría a la mitad si se utilizara una máquina especial que todavía en Nicaragua no existe para estas labores, y que en el mercado internacional se cotizan hasta en 12 mil dólares. El movimiento realizado en la finca de Beltrán Ríos fue de 1,149 metros cúbicos.


La construcción de una represa de este modelo se lleva a cabo en 15 días, y según Jaramillo, su llena está en dependencia del área de escurrimiento y del nivel de precipitaciones pluviales que caen en la zona. Por ejemplo, en Jalapa se registran de 1,150 a 1,200 mm anual, y para llenar una hectárea de represa se requieren 12 de escurrimiento.


Si se construyeran mil represas en Las Segovias como la de don Pedro Joaquín González --que riega ocho manzanas--, existirían 8,000 manzanas cultivadas, que arrojarían 400,000 quintales de maíz y 160,000 de frijoles, además de generar centenares de empleos permanentes.

Dejamos ir el agua sin aprovecharla
Según Edward Pulver, Coordinador del Proyecto TASR, en Nicaragua caen precipitaciones pluviales por hectárea, cinco veces más que en Estados Unidos y China: 15 mil metros cúbicos de agua, de la que sólo se aprovecha el 1%, la mayor parte del resto se pierde, porque regresa a los océanos o por evaporización. “Por eso decimos Nicaragua, no Nicarseca”, ironiza.


“Aquí tratamos de producir comida durante la época cuando hay mucha lluvia, no hay sol y da la oportunidad a las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos, disminuyendo su producción”, expone con referencia a la costumbre tradicional de nuestra agricultura.


 Y prosigue: “Entonces, la idea es: toda esta agua que tiene en los seis meses (de invierno), la colectamos en una represa y sembramos en la época seca, cuando no hay enfermedades y los cultivos son limpios, son verdes”, expone, mostrando una parcela cultivada en la finca de Beltrán Ríos.


Comenta que con las potencialidades de riego que presenta Nicaragua, este país sería un “Brasil chiquito” en Centroamérica. Pulver dice que ese país sudamericano, en la región del Río Grande del Sur, pasó de 400 mil hectáreas de arroz que irrigaba en 1980 a un millón 200 mil, gracias a la ingeniería de las represas.


Agrega que, sin duda, esto ha contribuido al éxito del gobierno brasileño para reducir el hambre y la pobreza.

Alcaldías convencidas de la experiencia
Entre las facilidades de construir más represas en Nicaragua está el decidido apoyo que ofrecen las alcaldías, particularmente, las que tienen maquinaria de construcción, elemento con que garantizan una contraparte, hasta del 50% de los costos, como ha ocurrido con Jalapa y Somoto.


Además, el proyecto también impartió capacitaciones al personal técnico de alcaldías, productores y jóvenes de los municipios donde tienen presencia, a fin de dejar conocimientos sobre cómo identificar sitios, realizar mediciones topográficas y hacer los diseños de represas.


El alcalde de Somoto, Wilson Pablo Montoya, anunció que ha incorporado en los planes de inversión el apoyo a los productores para continuar construyendo estas obras productivas.


“Aquí siempre va a llover, sea malo o bueno el invierno, va a caer agua, entonces esa poca agua vamos a almacenarla, a cosecharla y a tratar de sacarle rendimiento productivo al agua que podamos obtener de la lluvia” expresó.


Por su parte, Roberto Carlos Rugama, técnico de la comuna de Jalapa, en representación del alcalde Orlando Zeledón, dijo que ya están gestionando la adquisición de más maquinaria “para trabajar exclusivamente en la promoción de esta tecnología”.

Cosechan comida y empleo
Roberto Toruño, de la UNAG, sede central, consideró que con la iniciativa exitosa se puede asegurar la disponibilidad de alimentos para las familias del sector rural y potenciar el empleo, los ingresos y el desarrollo de las fincas, a las que en el verano los productores sólo dan un mínimo de mantenimiento.


Pulver reconoció las buenas relaciones con cooperativas, la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, UNAG, e instancias del gobierno, como el Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor; el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena; el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific; el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria, Inta, y el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter.


Los entes públicos brindaron coordinación e información estadística, climática y geográfica al Proyecto TASR, y funcionarios de estas carteras realizaron en la semana última, un recorrido por las fincas pilotos para conocer de la viva voz de los beneficiarios el alcance de las represas. Prometieron impulsar gestiones ante las instancias superiores del gobierno y ante la cooperación internacional.

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