•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

¿Qué tan distante ve ahora Lionel Messi aquella Champions del 2006? Él estaba ahí hace 10 temporadas, atravesando su primera Copa de Europa con solo 18 años, batallando contra el Chelsea en cuartos de final, a la orilla de Ronaldinho, Eto´o, Puyol, Márquez, Iniesta, Deco, Larsson, mostrando el atrevimiento, la confianza y la brillantez de un genio en construcción, durante una victoria azulgrana por 2-1. Igual que el sábado en Berlín, no marcó, pero el titular en España --pueden revisar El País del 23 de febrero del 2006-- fue “Messi, se consagra en Stamford Bridge”, y en la misma edición, otro escrito sobre la brutalidad de las agresiones aplicadas con impunidad de los defensores ingleses, titulado “Hay que proteger a un genio”.

FUERA DE COMBATE

En la revancha que terminó 1-1 en el Nou Camp con gol de Ronaldinho asegurando el avance del Barsa, Messi salió lesionado y quedó fuera de combate para los duelos de semifinales con el temible Milán de Pirlo, Nesta, Seedorf, Kaká, Ambrosini, Gatusso y Schevchenko. El equipo azulgrana continuó su avance y cuando saltó a la cancha para enfrentar al Arsenal, victimario del Real Madrid, el joven Messi estaba en las tribunas, pero su aporte ofrecido desde que la fase de grupos de esa Champions se puso en marcha el 14 de septiembre del 2005, formó parte del gran esfuerzo que permitió al Barsa conquistar su segunda Copa imponiéndose 2-1 en la final.

Aunque su brillo era fácil de captar, Messi, saboreando su primera Champions, apenas estaba comenzando a zigzaguear entre las grandes figuras del Barcelona, un equipo que desde 1992, derrotando 1-0 al Sampdoria italiano, no había regresado a la cima. Aquel Barsa de Zubizarreta, Guardiola, Laudrup, Julio Salinas y Stoichkov, dirigido por Johan Cruyff, fue el ganador de la primera de las cinco Copas azulgranas. Fue necesario esperar hasta el 2006, en el despegue de la era Messi, para que el equipo catalán, manejado en ese momento por el holandés Frank Rijkaard, volviera a coronarse en el más exigente torneo por equipos del planeta. 

AQUEL CABEZAZO EN ROMA

En el 2009, con Pep Guardiola transitando su primera temporada como técnico del Barcelona, Messi llegó a Roma con etiqueta de estrella para disputar la final de la Champions con el Manchester United de Cristiano Ronaldo. Para poder avanzar hasta esa final, fue necesario el escalofriante taponazo de Iniesta recibiendo precisamente un pase rasante de Messi contra reloj, borrando la ventaja del Chelsea conseguida por un espectacular e inolvidable gol de Essien. El 1-1 en Stamford Bridge, después del preocupante 0-0 en el Nou Camp, le permitió al Barsa saltar sobre un oleaje de angustias y llegar a la final.

Qué emocionante fue ese duelo con el Manchester en el Olímpico de Roma. Tal como lo esperábamos. Una tempestad provocada por un Barcelona audaz y genial, dejando en la cancha el cadáver deshilachado del poderoso rival. El 2-0 fue edificado con los goles de Eto´o y Messi, exhibiendo el uno su furia y el otro su destreza, incluso con la cabeza. Gran lección ofreció el Barcelona después de sobrevivir a la intensa presión a que fue sometido durante los primeros nueve minutos. Esa malicia en la concepción y fineza en la ejecución, para convertir lo teórico en práctica eficaz hasta llevar la acción a un trance de encumbramiento, demostró que el Barcelona era el mejor equipo del mundo.

Ni siquiera nos percatamos de las ausencias de Márquez, Abidal y Alves. La importancia de cada uno de ellos era obvia, pero una vez que el gol de Eto´o, quebrando a un mastín habitualmente implacable como Vidic, y desajustando los reflejos de Van Der Sar, metiendo esa pelota junto al poste derecho, cambió bruscamente el juego, el ataque del Manchester se vio controlado por una defensa autoritaria, mientras la genialidad de Messi volvía a gritar ¡Presente!, rubricando su actuación con ese certero y matador cabezazo sellando la tercera Copa del Barsa y segunda en la era Messi.

EL BARSA MESSI-DESTRUCTIVO

En el 2011, todavía masticando la frustración por la eliminación de Argentina en el Mundial de Sudáfrica, Messi fue factor para la conquista de la cuarta Champions del Barsa derrotando por 3-1 al Manchester en el Estadio de Wembley, la Catedral del futbol. Fue un recital de color azulgrana: abrió Pedro, con esa estocada de derecha junto al poste izquierdo de Van der Sar, recibiendo de Xavi en el minuto 27. ¡Golazo!... Desequilibró Messi a los 54 minutos, accionando su zurda en la frontal, estando afuera del área, inutilizando la estirada del arquero holandés. ¡Golazo!...Y mató Villa en el 69, después de una entrada serpenteante de Messi y una oportuna y precisa recuperación de Busquets, con entrega inmediata. El zumbido de su derecha hizo sentir escalofríos a toda Inglaterra. ¡Golazo!

Pudo ser una goleada mayor, pero este Barcelona “Messi-destructivo” se quedó en el “casi” tantas veces, que el United debe haber salido satisfecho con el marcador en contra 3-1. Para los “Diablos” de Ferguson, eso fue como morir discretamente, ocultando el ruido que produce el acribillamiento, graficado por los 19 disparos del Barsa, y por lo menos media docena de entradas que retorcieron piernas, cintura y cuellos de los zagueros ingleses con convertir lo improbable en grandioso, en el minuto 64, y Wembley tambaleándose.

¡Qué bien estuvo el siempre iluminado Xavi, ese centrocampista humilde dueño de un futbol arrogante, experto en geometría! Y como siempre, el factor Messi, seleccionado el jugador más sobresaliente del partido; empatando el récord de 12 goles en una Champions en poder de Van Nistelrooy, más adelante quebrado por Cristiano, el año pasado.

AHORA TRAS DI-ESTEFANO

Las imágenes recientes del sábado en la conquista de la quinta Copa azulgrana y cuarta con su aporte, muestran a Messi siempre incidente en casi todas las maniobras ofensivas del Barsa, sin marcar, pero dejando sus huellas imperecederas en esa sufrida pero legítima y meritoria victoria por 3-1 sobre este Juventus fieramente batallador. Este Messi que compartió con Cristiano y Neymar el liderato goleador con 10, asegurando al mismo tiempo el segundo triplete del Barsa, haciendo historia en lo personal, confirmando ser el mejor jugador del mundo en estos momentos, y quizás en ruta a ser el mejor de todos los tiempos. Una quinta Copa de Europa, aunque no consecutiva, lo abrazaría con Di-Estefano en cantidad de conquistas. Eso, parece factible. ¿Qué es lo imposible para este argentino?

5 títulos de la UEFA Champions League tiene el Barcelona en sus vitrinas.

4 Champions ha conseguido el equipo culé en la última década.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus