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Desde que en 1955, un gol del argentino Rodolfo Michell mató la gran posibilidad chilena de coronarse en una Copa América, jugando como local, perseguir ese sueño se ha convertido en algo obsesivo para el equipo “rojo” durante esta edición del 2015, y esta noche, frente al ágil, agresivo y naturalmente peligroso equipo peruano, la tropa de Jorge Sampaoli pretende dejar constancia de la consistencia de su pretensión, después de haber marcado 10 goles en la fase de grupos y derrotar 1-0 a Uruguay con la ayuda de una acción desleal y repulsiva de Gonzalo Jara, provocando la expulsión de Edison Cavani.

Argentina que solo ha marcado cuatro goles en igual número de juegos, realizando raramente su más brillante demostración durante el 0-0 frente a Colombia, con cifras muy llamativas de Messi pese a ser derribado 14 veces, incluyendo 8 con faltas, cargando con una tarjeta amarilla que lo condiciona junto con Agüero y Mascherano, es el único equipo sobreviviente de los tres ganadores históricos al ser eliminados Uruguay y Brasil, que han conquistado 15 y 8 Copas.

LA FINAL SOÑADA

Así que, de acuerdo al paralelogramo trazado en estas semifinales, Chile-Perú y Argentina-Paraguay, la final soñada por los adoradores del buen futbol, sería Chile-Argentina, pero es casi seguro que los aficionados locales prefieran ver a “La Roja” frente a cualquier otro equipo pensando en la búsqueda de su primer banderín. Qué importa engavetar lo que podría ser el gran show, a cambio de lo que sería para los chilenos, acompañar a César en la conquista de las Galias o estar a la orilla de Escipión derrotando a Aníbal en Zama. Una larga espera desde 1916 en Buenos Aires.

De los tres sorprendentes semifinalistas del 2011 en Argentina, continúan en pie de lucha Paraguay, ganador de dos Copas en 1953 y 1979, que disputó la final a Uruguay perdiendo 3-0, y Perú, dueño también de las Copas realizadas en 1939 y 1975, vencedor de Venezuela en el duelo por el tercer lugar. Hay que apuntar que en las ocho recientes Copas América, Chile solo ha alcanzado una fase semifinal, en 1999, cayendo ante Uruguay, equipo al que victimó hace unos días de mala forma. Perú, semifinalista en 1993, volvió a serlo en 1997 perdiendo con Brasil. 

UNA OFENSIVA AGOBIANTE

El ataque chileno con Alexis, Vidal, Valdivia, Aránguiz y Vargas, agregando el valioso aporte de Isla, es mete-miedo. Chile ha exhibido una gran facilidad de llegada y el manejo de buenas combinaciones, pero Uruguay supo sujetar esa capacidad de agresión sin asustarse, aplicando serenidad y firmeza. Defensivamente, Perú no es tan efectivo atrás como Uruguay con la presencia de Godín y Giménez, en cambio, ha mostrado --sobre todo en su último juego con Bolivia-- profundidad en sus arremetidas con el goleador Paolo Guerrero debidamente recargado. El duelo estará revestido de un gran atractivo por la tendencia ofensiva de los dos equipos y el interés en resolver antes de ir a los penales.

Como hace cuatro años, cuando llegó a la final sin ganar un juego y resolviendo favorablemente dos de los cinco empates vía penales, Paraguay es nuevamente la gran sorpresa entre los semifinalistas. Logró remontar un 0-2 contra la iluminada Argentina de un primer tiempo impresionante, forzando a pulso un 2-2, derrotó discretamente a Jamaica 1-0 y registró 1-1 frente a Uruguay, antes de imponerse alegre y autoritariamente a Bolivia 3-1 con la explosión de Guerrero, líder goleador en el 2011, quien sacudió tres veces las redes.

¿VEREMOS EL MEJOR CHILE?

El favorito por su agresividad sostenida, ser local y estar en crecimiento, es Chile, pero Perú no es un rival “enano”, ha demostrado ser peligroso, aunque no temible. El equipo de Sampaoli está obligado a ofrecer su mejor versión, en tanto Paraguay obliga al poderoso equipo argentino a rascar su cabeza, frente al intento de evitar salir con la frente marchita pese a contar con una galería de superastros encabezados por Messi, indiscutiblemente el mejor del planeta.

El funcionamiento efectivo e incansable del joven de 21 años, Derlis González, militante del Basilea suizo, como reemplazo del sancionado Richard Ortiz, quien marcó dos penales, podría garantizarle su permanencia en la alineación de Paraguay, equipo que fue capaz de obligar a Brasil a un repliegue, mantenerlo en su propia área y ejercer suficiente presión hasta conseguir el empate por la mano de Thiago Silva.  

MARTINO MUY BIEN ARMADO

Es difícil dudar de Argentina, pese a su pobre promedio de anotación. El equipo de Martino, ha sido de constante presencia en el área, el más versátil con una flexibilidad llamativa y capaz de maniobrar aún en el espacio de un ladrillo. Tanto improvisar, tanta creatividad, tanto presionar y tener al mejor del mundo para tan poco producir, tiene que ser preocupante, pero Argentina vista desde cualquier butaca y con cualquier lupa, se ve lo suficientemente grande y cargada de destreza.

Cuando puedes sacar del banco a Tévez, Higuain y Lavezzi, factores de fortalecimiento, y cuentas con el talento inagotable de Pastore, la presencia de DMaría, la incidencia de Mascherano, y Messi atrayendo marcas, abriendo espacios, zigzagueando, puedes jugar con la soltura requerida para establecerte e imponerte. ¡Qué bueno sería, como ocurrió en el Mundial, ver lo mejor de Argentina en sus dos últimos duelos! Los gauchos no consiguen una Copa América desde 1993. En tres ocasiones, contando con Maradona, salieron con las manos vacías, y llevan dos con Messi. ¡Ya es hora de regresar al trono!, piensa Martino. 

4 son los técnicos argentinos en semifinales: Ramón Díaz (Paraguay), Jorge Sampaoli (Chile), Ricardo Gareca (Perú) y Tata Martino (Argentina).

1993 último año que Argentina ganó una Copa América. El equipo gaucho tiene 14 títulos.

3 son los equipos suramericanos que nunca han ganado una Copa: Chile, Ecuador y Venezuela.

 

 

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