•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Fulgurante. Eso fue el futbol que exhibió Argentina ayer en la Copa América desnudando a Paraguay con una imprevista goleada 6-1, que sin exagerar, pudo ser mayor una vez desvanecida la angustia que provocó el gol de Lucas Barrios en el minuto 42 del primer tiempo, estrechando la pizarra 2-1 después de los goles registrados por Marcos Rojo y Javier Pastore, ambos habilitados por Messi, haciendo que el fantasma del bravo empate conseguido en la fase de grupos, 2-2, cobrara vida. 

La probable preocupación argentina, fue sacada rápidamente de la cancha y desapareció huyendo. Dos goles gauchos en los primeros siete minutos del segundo tiempo marcados por Angel Di María, uno en el sector izquierdo y otro en el derecho, siempre con zurda, terminaron con la intriga y garantizaron la tranquilidad y flexibilidad de Argentina para borrar totalmente de la cancha todo esfuerzo paraguayo. 

Al excederse Argentina en su funcionamiento, Paraguay se vio drásticamente reducido a la nada, resignándose a soportar una presión primero intensa y después un dominio frío con movimientos certeros. Los goles de Agüero, certero cabezazo recibiendo por arriba de Di María y el de Higuaín, todavía ajustando los cordones de sus botines al ingresar precisamente por Agüero, fijaron el 6-1, impensable al momento de ponerse en movimiento el balón.

ASPIRABAN A MÁS

Paraguay entró a mostrarse como retador. El reciente 2-2 en el duelo correspondiente a la fase de grupos viniendo desde atrás para borrar un 0-2, avalaba esa osadía, pero Argentina logró establecerse por el centro, hacer las conexiones requeridas y comenzar a incursionar con seguridad, obviando las tarjetas amarillas a Rojo y Bigglia. En el minuto 14, el primer gol gaucho, precisamente de Rojo, un defensa moviéndose en el área pequeña recibiendo un centro medido de Messi desde la izquierda. Bajada de pelota, dominio del espacio y remate de zurda, no potente, bien dirigido, rasante, inutilizando al arquero Villar.

A los 21, Pastore casi concreta una posibilidad dorada recibiendo de Messi, pero su disparo de zurda, es rechazado por Villar. En el minuto 26, la segunda estocada de Argentina. Messi por el centro entrega por el piso a Pastore que desde la frontera del área grande, acierta con derecha llevando el balón a las redes, frustrando el intento de achique de Villar. Con Argentina en ventaja 2-0, Paraguay pierde al dinámico chavalo Derlis González golpeado por Di María ingresando Bobadilla, y se ve obligado a reemplazar al veterano Roque Santa Cruz, entrando en acción Lucas Barrios, quien casi de inmediato, sobre el minuto 31, consiguió ser incidente.

PARAGUAY SE CRECIÓ, PERO

Su gol en la recta final de la primera etapa, agigantó a Paraguay mostrándolo con una intensidad tan llamativa, que Martino casi mastica su reloj esperando el final del tiempo inicial. Hay que apuntarle mérito mayúsculo a Bruno Valdés, quien viniendo desde atrás, elevándose por encima de Pastore se anticipó cabeceando un balón hacia la frontal, directamente para la apropiada recepción de Barrios que superando una barrida, cañoneó con derecha agujereando a Romero.

La insistencia paraguaya permitió fabricar otra gran opción con entrega del mismo Valdés y entrada de Bobadilla por la derecha, malograda a última hora con Martino aullando en busca de una tregua. El sonido del silbato, finalizando los primeros 45 minutos, debió parecerle una sinfonía calmante a los argentinos.

Regresaron del camerino sin cambios, pero con una voracidad que sorprendió a Paraguay, emocionó al público y garantizó un show no visto en esta Copa, alargando la diferencia hasta ese 6-1 apabullante.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus