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  • AFP

Los últimos retoques al equipo son a puerta cerrada. La Argentina de la era Messi quiere su primer título y Chile está en el camino.

La última vez que el combinado albiceleste jugó en el Estadio Nacional de Santiago, sede de la final de la Copa América-2015, fue en octubre de 2012 por las eliminatorias mundialistas y venció a “La Roja” por 2-1.

Y en general la estadística le favorece: 53 victorias, 21 empates y seis derrotas. El seleccionador Gerardo Martino, Lionel Messi y el resto del elenco quiere sumar la 54 y poner fin a la sequía de 22 años sin títulos internacionales, desde la Copa América de Ecuador-1993.

Además, quiere borrar la amargura de la final del Mundial de Brasil-2014 perdida contra Alemania en el alargue (1-0).

“La deuda del Mundial la estoy intentando pagar en esta Copa”, dijo el delantero Sergio “Kun” Agüero sobre la decepción de perder ante Alemania.

Ánimo arriba

El Estadio Nacional estará a reventar con hinchas chilenos. El “Chi Chi Chi, le le le” retumbará en cada rincón de este recinto, que tendrá minoría, lógicamente, de argentinos.

Lo psicológico jugará un peso importante para el elenco gaucho, que siente presión por ser una de las mejores selecciones del mundo pero sin ningún título.

Por eso, el “Tata” quiere tranquilidad en los entrenamientos, sin distracciones. La selección entrenó a puertas cerradas en el campo de la Universidad Católica, en San Carlos de Apoquindo, en el este de Santiago.

Durante una hora y media, hubo entrada en calor y trabajos con pelota, luego un futbol reducido a cuatro arcos y, finalmente, ensayo de remates de media distancia, informó el sitio web de la selección argentina.

Ezequiel Garay, ausente en el juego ante Paraguay por una gastroenteritis, entrenó de forma diferenciada, al igual que Mariano Andújar, recientemente operado de la muñeca derecha por una fractura.

Una foto de Messi sonriendo con Agüero, Mascherano, Ángel di María, Javier Pastore y Éver Banega, en una muestra del buen ánimo que reina en el equipo, tras la aplastante victoria sobre Paraguay por 6-1 en la semifinal en Concepción (sur).

Además del resultado abultado, Argentina mostró toda la fuerza que hasta ese partido no había exhibido, con Messi brillante, dirigiendo las acciones, Pastore, preciso, obediente, y Di María, oportuno.

“Hemos sido un equipo contundente”, dijo esa noche Martino. “El equipo fue preciso y efectivo”, agregó.

El objetivo es colocar todo ese ímpetu en el campo el sábado para hacerse con el título, que dejaron escapar por última vez en 2007 en la final frente a Brasil en Venezuela.

Messi, Javier Mascherano, Carlos Tevez y Fernando Gago sobreviven de aquel elenco, que llegó a la final con una campaña impecable y contundente.

Servirá también de inspiración que este 2 de julio, hace 10 años, Argentina con el entonces desconocido Leo Messi ganó el Mundial Sub-20 de Holanda-2005. Fue el primer título de la “pulga”, entonces con 17 años y el ‘18’ en la espalda. Fue el máximo goleador del torneo, con seis tantos.

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