•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Me siento frente a la computadora, exhausto y vulnerable, como un fondista que acaba de finalizar en la oscuridad de la nada, un maratón de angustias e intentos imposibles, desde el accionar de la Selección de Beisbol a lo largo de seis juegos, hasta las derrotas de nuestros púgiles, la descalificación de Dalila Rugama, el esfuerzo no suficiente de Silvia Artola en pesas, y los dificultades enfrentadas por los representantes nicas en remo, taekwondo, tiro, voleibol de playa y lucha.

A lo largo de mis 45 años en la crónica deportiva, tengo un título gastado de tanto usarlo cuando se trata de Juegos Panamericanos y Olímpicos: ¿A qué vamos?, pero admito que esos viajes para participar sin alcanzar el nivel de competencia requerido, es el único estímulo capaz de mover levemente hacia delante respecto a nuestros propios registros, a jóvenes atletas estrangulados por las limitaciones imperantes con las que coexisten, pero que se atreven a tomar el reto a lo imposible. Y eso exige respeto.

11 deportes  fue en los que participó Nicaragua en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015.

¿CÓMO SALIR DEL HOYO?
Regresamos de Toronto una vez más con las manos vacías como en 1951, 1971, 1959, 1987, 1999 y 2003. Así que no es nada nuevo que pueda golpear nuestras mandíbulas y estremecer cabezas, sobre todo, estando conscientes que pese a cierto deterioro competitivo de los Panamericanos, en cada nuevo amanecer en estos eventos, poblados ahora por profesionales, todo es más difícil para quienes siguen batallando por salir de la profundidad de un interminable subdesarrollo deportivo, con el sol de la esperanza oculto desde hace muchas lunas.

No incluí la presencia nica en los Panamericanos de Winnipeg en 1967, porque en esa ocasión nuestro único atleta, el fondista Esteban Valle que residía en Estados Unidos, a quien conocí entrenando aquí, viajó a Canadá por su propia iniciativa y cubriendo gastos, solo solicitando ser registrado para participar. Sin duda, un gesto irrepetible. Otro episodio de una tristeza inmemorial en el deporte pinolero.

AQUEL PROCESO EXITOSO
Cuesta mucho esfuerzo levantarse de la lona cuando se permanece tanto tiempo caído. En los años 80, me impactó esa proyección impensable hacia unas 140 medallas en juegos puramente centroamericanos. Ese impulso tan sorprendente como espectacular en el vecindario, que llamó la atención de los otros países del circuito, fue posible por el envío de atletas como Vásquez, Oscar Molina, esprínteres, semifondistas, lanzadores y atletas de otros deportes a un adecuado adiestramiento en países como la RDA, Bulgaria, Corea del Norte, y sobre todo Cuba, y conseguir adiestradores que le dieron forma a deportes nunca antes practicados en el terruño.

Ese proceso se cortó en los años 90. Se publicó un significativo aumento del presupuesto para el deporte, pero ¿cómo cuantificar en costos todo lo que se hizo en los 80, si se consiguió por la vía política el aporte de países que contribuyeron abiertamente, con Cuba como líder, y un extenso agregado que incluía a México y Venezuela, con los que se establecieron convenios superfavorables, firmados con un primo de López Portillo, director del Deporte azteca y Oswaldo Borges, ministro del Deporte venezolano?

A no poderse continuar, este desarrollo se frenó como quedó demostrado al no moverse las marcas y comenzar a retroceder en el área, hasta llegar a lo que vimos en Costa Rica hace dos años.

SIN NIVEL PARA RESPONDER
Ir a los Centroamericanos y del Caribe, tiene justificación y las posibilidades de conseguir algo son más viables. El atletismo, tenis de mesa, boxeo, obviamente las pesas y la natación, han registrado resultados, lo mismo que el beisbol como lo vimos en Veracruz, pero los Panamericanos y los Olímpicos, como retos, se agigantan frente a nuestros atletas.

Cuesta ser un crítico ácido con estos competidores pinoleros que entran a partirse el alma tratando de saltar encima de sus limitaciones, pensando cambiar todo lo que tienen por un sueño, conscientes de que no pueden huir de los hechos. Duele verlos regresar con las manos vacías, pero no es su culpa. Nuestro atraso los condena.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus