•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A pesar de que el 17 de octubre cumplirá 81 años, Argelio "La Bruja” Córdoba no pierde su picardía y los recuerdos del beisbol afloran en su mente, lo cual lo mantiene contento y con deseos de seguir viviendo junto a su hijo Rafael, su nieto y su nuera en la ciudad de Chinandega.

Este domingo, Córdoba originario de la provincia habanera de Batabanó, Cuba, ingresará al Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense como un justo reconocimiento a su gran trayectoria iniciada en 1956, cuando llegó a Nicaragua con el entonces equipo Fuerza Área de Cuba, y tras un breve retorno a su tierra, regresó a Nicaragua para jugar y quedarse.

Condujo al equipo de Chinandega al campeonato en las temporadas 1970 y 1971, y dirigió el más importante triunfo del beisbol nicaragüense: la victoria 2-0 ante Cuba, con Julio Juárez en la loma y un jonrón empujador del recordado receptor Vicente López, en el Campeonato Mundial de 1972 realizado en nuestro país.
Con su peculiar picardía, "La Bruja” Córdoba, quien siempre uso el número 17 en alusión a la fecha de su cumpleaños, agradeció a las autoridades del beisbol por su ingreso al Salón de la Fama.

Dispuesto a seguir

El experimentado mánager, con una excelente pedagogía y conocimiento del beisbol, dijo sentirse bien de salud y lo mejor para él es que goza del cariño de Chinandega, la ciudad que escogió para vivir. "Olvídate, de aquí no me muevo. Me han hecho ofertas para ir a dirigir a otros países, pero no dejó esta tierra por su calor humano y temperatura fuerte del tiempo”, indicó.

Cerca de cumplir sus 81 años, expresó que está dispuesto a seguir enseñando beisbol, porque existe deficiencia en los técnicos y mánagers que dirigen la pelota, tal es el caso del pésimo resultado de la Selección Nacional en el reciente torneo de beisbol de los Juegos Panamericanos de Toronto.

Exaltó la labor de los niños en el Campeonato Mundial que se realiza en Taiwán. “Ese ejemplo es grandioso, los pequeños se han fajado, le ganaron a Cuba, lo cual es misión imposible para la selección grande", aseveró.

Manifestó que el recordado asesor cubano Tony Castaño fue fundamental en su formación como mánager de la Selección Nacional durante varias ocasiones y que conoció cuatro continentes, a excepción de África.

Recibe pensiones

“Siento nostalgia por el fallecimiento de Pedro Selva y Vicente López, dos exmiembros de la selección de 1972, así como por Julio Espinoza y Damián Rivera, exjugadores del club chinandegano", recordó.

Córdoba agradeció a la Asamblea Nacional, al Instituto Nicaragüense de Deportes y la Alcaldía de Chinandega por las pensiones que le sirven para su manutención.
Acerca de su peculiar manera con la que dirigía reveló: “Siempre le ponía chispa al juego cuando los jueces se equivocaban, porque son seres humanos; alzaba los brazos al cielo y decía ‘Señor apiádate de mí’”.

Rememoró que dirigió a los equipos Cinco Estrellas, Estelí y Chinandega; asimismo, refirió que condujo a conjuntos en el beisbol panameño y salvadoreño. “Los tres momentos más grandes de mi vida han sido cuando dirigí a la Selección en Cuba, cuando le ganamos en el Mundial del 72 y cuando regresé de El Salvador a dirigir a Chinandega”, comentó.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus