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El pasado 15 de abril, Elián García Aguirre le pidió dinero a su mamá para ir a comprarse una enchilada o un fresco en las cercanías del puente de la Zona Cinco, en Ciudad Sandino. El niño de 14 años, apasionado por el beisbol y que en pocos días viajaría a Panamá a un torneo internacional, salió de su casa acompañado por su amigo Luis Cajina, de 17, sin imaginar que ese día sería el último en el que pudiera caminar por su cuenta.

Eran las 8:00 de la noche, desde que el pequeño Elián, con sueños de algún día llegar a las Grandes Ligas, salió de casa.
Después de comprar el alimento, Elián y su amigo pasaron por el puente. Tras caminar unos metros, un sujeto se les acercó con una pistola y sin tener misericordia disparó a la cabeza de García, arrebatándole un celular Samsung Galaxy, pero peor aún, quitándole los sueños a un inocente que apenas cursaba el tercer año de secundaria.Doña Suyén Aguirre cuidando a su hijo Elián García en su casa. MELVIN VARGAS

La desesperación

“Como a los 5 minutos de que se fue, yo estoy con mi esposo en la parte de afuera de la casa, y escuché un impacto de bala a cuadra y media de aquí. Metí a mis dos niñas --hermanas menores de Elián-- al interior de la casa, vi el alboroto de la gente. Oí que su amigo venía gritando: ‘¡Lo mataron, lo mataron!’. Me imaginé que se refería a mi hijo, me sentí mal y le pregunté: ‘¿Luis, que pasó?’. ‘Lo mataron’, respondió”, cuenta la madre del muchachito de 14 años.

“Grité desesperadamente, solo imaginé lo peor, cuando mi esposo --José García-- llegó al lugar, mi hijo estaba en manos de un muchacho de la iglesia católica San José y él pidió ayuda para que trasladaran a mi hijo al hospitalito comunitario de Ciudad Sandino. Al estarse desangrando los trasladaron al hospital Lenín Fonseca, donde fue atendido desde las 11:00 de la noche, hora en la que entró a cirugía”, cuenta doña Suyén.

“Dice el doctor que mi niño dijo en sus últimas palabras: ‘Dios, ayúdame’. Al siguiente día que entré a cuidados intermedios, no lo reconocí. Cuando lo miré estaba entubado, tenía muchos aparatos conectados, no soporté verlo, fue muy duro, me retiré”, confiesa.

Situación actual

Los médicos no le dieron un diagnóstico claro a doña Suyén sobre el futuro de su hijo después de sufrir el balazo. El niño volvió a casa en un estado casi vegetal, sin habla, sin movimientos y con la mirada perdida. Su delgado y frágil cuerpo tiene una traqueotomía y necesita ayuda de una sonda para poder alimentarse.

“Los médicos me dijeron que la recuperación de mi hijo es bastante lenta y que se debe esperar su evolución. Tengo que cumplir con su alimentación, darle leche, sustancias de pollo, sus batidos de frescos naturales. Él se alimenta por la sonda, todo eso es duro porque se cubre una cosa y a veces no tenemos dinero para otra. Se usan gasas, guantes, solución salina, etc.”,  refiere la angustiada madre, que esta semana también contó la difícil situación de su hijo Elián en el Canal 100% Noticias.

Pide ayuda y justicia

Ciertamente la situación del niño es complicada, no solo para él sino también para la familia. Su madre vive un suplicio desde aquel 15 de abril. Cargar con el sufrimiento emocional de ver a su hijo en esta grave situación y la angustia de tener que conseguir el dinero para comprar la leche Ensure y un gel para curar las escaras que llenan de dolor la espalda de Elián, así como el sufrimiento de pensar cómo conseguir unas colchonetas antiescaras, mantienen a la señora con una presión interna difícil de manejar.

“Por esa escaras sus movimientos se han hecho difíciles, porque se ha expandido por arriba de sus glúteos. Los médicos dicen que amerita una cirugía plástica, pero no se la han hecho por su bajo peso y por la traqueotomía no puede entrar al quirófano”, afirma.

“El que sienta voluntad en su corazón, espero pueda ayudarme, porque esta necesidad que tengo con mi hijo, si otra persona la estuviera pasando yo ayudaría. Espero que el señor toque esos nobles corazones. Exijo que se haga justicia en el juicio del 12 de agosto, es un delincuente que ya tenía muchos casos. Mi hijo aspiraba alcanzar grandes cosas en el beisbol, no es justo que un niño pague por eso, esto nos ha afectado a todos”, expresa doña Suyén.

Si hay alguien que quiera ayudar a la mamá de Elián, puede comunicarse con ella al número 2269-9322 o ir a su casa ubicada del puente de la Zona Cinco en Ciudad Sandino, 1 cuadra abajo, media al Norte. En su hogar hay una pequeña pulpería, donde no pierden la fe, a la espera de un milagro que haga renacer al pequeño Elián, un niño que un día quería tocar el cielo en el beisbol como son las Grandes Ligas.

 

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