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Mi padre decía que muchas veces el sentido común parece ser el menos común de los sentidos y viendo como funciona mal Ricardo Mayorga, falto de sensatez, lo compruebo. Pienso que no puedes andar por la vida como un original suicida, conspirando en tu contra eficazmente, sentado en la butaca de la indiferencia. Es tonto llegar a los 40 años esperando escuchar el sonido del despertador, cuando este tiene largo rato de estar sonando ruidosamente, sin percatarte que “tu mundo” está girando al revés.

Asestarle una nalgada en un acto público que está siendo filmado a la novia de Shane Mosley, como factor de promoción, prefabricado o no, pertenece a lo grotesco. Algo vulgar. Y es que cuando se carece de educación, no se conoce la sensatez, porque se necesita de razonamiento. Podemos decir “tratándose de Mayorga, que nada es sorprendente, que cualquier cosa de puede esperar”, pero es una triste ironía, y no debemos desembocar en eso. 

¿Qué se ha hecho por mejorar a Mayorga?, preguntaba un oyente en Doble Play, pero antes de ensayar una respuesta, se necesita reflexionar sobre ¿qué hay de lo que se puede hacer por uno mismo? Hay personas que, víctimas de inconciencia o de soberbia, nunca se preocupan por aplicar modificaciones saludables y siguen siendo sus propios verdugos. Como apuntan algunos psicólogos; si estás arrepentido de algo, intenta prioritariamente buscar tu propio perdón. Eso indica que te estimas, un síntoma inequívoco de reflexión. Pero ¿cuándo Mayorga ha enviado una señal sobre eso?

Es obvio que el pasado sirve para aprender y poder corregir errores. Si no llegas a ese punto, no existes. Te condenas a vivir en un laberinto de callejones oscuros y anocheceres acalorados sin poder soñar con el paraíso de una reinvención, deslizándote inevitablemente hacia el infierno. ¡Qué a su edad, Mayorga no pueda captar eso, es lamentable! Por él, no por nosotros. Naturalmente el factor familia tiene su incidencia.

La soberbia sin base de conocimientos es terriblemente grave. Gritar, excederse sobrestimándose, abofetear lo que te conviene, ver pasar el tiempo sin mostrar cambios, equivale a autoflagelarse destructivamente. Posiblemente, muchos quisieran ayudarle a Mayorga, pero ¿cómo hacerlo? No es el azar lo que determina nuestro destino, pero el bravo peleador no lo entiende.

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