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  • ACAN-EFE

Un total de 1.549 efectivos militares brasileños serán desplegados exclusivamente para labores de prevención y combate al terrorismo durante los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, dijo este miércoles un comandante del Ejército.

Aunque Brasil no sea un blanco común de ataques, las delegaciones deportivas y de jefes de Estado que visitarán el país durante el evento deportivo "pueden ser objetivo de una amenaza", explicó a periodistas el general Mauro Sinott Lopes, comandante del batallón de Operaciones Especiales y jefe de un centro antiterrorismo que se montará durante los Juegos.

"El evento puede ser un atractivo para ese tipo de actividades en función de las delegaciones que están participando. Estamos en condiciones de dar las respuestas que sean necesarias", aseguró.

La masacre en Múnich-1972 (11 atletas y entrenadores israelíes fueron tomados rehenes y asesinados por un grupo palestino armado) y una bomba explotada durante Atlanta-1996 sirven de referencia para los cuerpos de seguridad.

A los 1.549 efectivos se le suman otra cantidad de efectivos policiales y de la agencia de inteligencia (ABIN), que Lopes no supo precisar, para trabajar en ese centro integrado contra el terrorismo.

Las acciones de respuesta a amenazas terroristas serán responsabilidad única de las fuerzas armadas brasileñas, que contarán con la cooperación de agentes internacionales sólamente en labores de inteligencia y prevención.

El Ejército ya había informado que trabajaría con más de 90 países que encaran situaciones de terrorismo con mayor frecuencia.

 

- Espacio aéreo -

 

La fuerza aérea brasileña (FAB) efectuará por seguridad el cierre del espacio aéreo sobre el estadio Maracaná durante las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos, el 8 y el 21 de agosto, respectivamente, y de otras áreas de competencias olímpicas aún no precisadas.

El plan de cierre debe ser similar al adoptado durante el Mundial de fútbol de 2014.

El espacio aéreo será vigilado en todo momento y aviones caza podrán ser accionados en caso de una situación de amenaza, dijo a periodistas el coronel André Ferreira Grandis, responsable de comunicación de la FAB.

Por ahora, el principal impacto en la aviación civil se dará con el cierre de entre cuatro y cinco horas del aeropuerto doméstico de Rio, el Santos Dumont (centro), durante los 10 días que durará la competencia de vela.

"Debe ser de prácticamente cuatro a cinco horas durante la competencia que el Santos Dumont va a estar cerrado", indicó Grandis, asegurando que la medida se tomará "para no afectar" el evento y no por una medida de seguridad.

Los vuelos en rutas nacionales pasan muy bajo por encima de la bahía de Guanabara, donde se realizará la regata, y del famoso monte Pan de Azúcar antes de aterrizar en el Santos Dumont, en el corazón de Rio de Janeiro.

La regata olímpica se celebrará entre el 8 y 18 de agosto de 2016 en la Marina de Gloria, contigua al aeropuerto.

Los regatistas han dicho que el paso de los aviones puede afectar su desempeño en el agua. Su paso puede cambiar la velocidad del viento y alterar las condiciones para cada regatista.

El cierre del espacio aéreo permitirá, además, que helicópteros de medios de comunicación transmitan la competencia.

Aerolíneas brasileñas estimaron en agosto que esta paralización podría cancelar un promedio de 104 vuelos y afectar a más de 150.000 pasajeros.

Grandis estimó, no obstante, que no espera un trauma por la medida y aseguró que el flujo de vuelos será "tranquilo".

"El pasajero común no tendrá problemas con la restricción del tráfico", aseguró.

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