•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Sin impresionar, cojeando, con una alineación “nada que ver” incluso con la sobreviviente del 2012, estos Yanquis del 2015, discretamente armados, están por regresar al fragor de la postemporada, después de dos años de ausencia con las luces del Times Square apagadas en octubre. Imponiéndose ayer a los Medias Blancas por 6-1 con buen pitcheo del novato dominicano de 21 años Luis Severino, el respaldo de tres doble play, jonrón de Dustin Ackley y firme cierre de Dellin Betances y Brian Mitchell, la tropa de Girardi emocionó a una multitud que superó por 17 años consecutivos la cifra de tres millones en las ventanillas de boletos, conservando una ventaja de cuatro y medio juegos sobre los Astros de Houston en la búsqueda del boleto como equipo de casa en la batalla de comodines.

Un line-up no convincente

Descarto la posibilidad de ver a los Yanquis sacando del liderato en el Este de la Americana a Toronto, un equipo compacto y crecido, que derrotó 5-4 a Tampa con el 41 jonrón de Josh Donaldson conectado en el cierre del noveno, aferrándose a una superioridad de cuatro juegos, pero al mismo tiempo, pese a que la tropa de Girardi no se ve confiable, no veo a unos Astros terriblemente preocupados por la presión que ejercen Angelinos y Gemelos, empujar a los Yanquis hacia el valle de las complicaciones.

Eso sí, el duelo a muerte súbita podría ser contra Houston, con el ganador de 19 juegos de los Astros, Dallas Keuchel, vencedor de Texas ayer 4-2, recortando a dos y medio la desventaja por el banderín del Oeste, enfrentando probablemente al japonés Masahiro Tanaka, en vista que Nathan Eoavaldi, dueño del mejor balance en ganados y perdidos, se encuentra en la lista de lesionados, y Tanaka es más confiable que Pineda, Nova, Sabathia y el chavalo Severino.

¡Ah, si los Yanquis presentaran un line-up convincente como el del visto en el 2012 con Ichiro, Swisher, Cano, Teixeira, Alex, Granderson, Ibáñez, Russell Martin y Jeter en sus últimos esfuerzos, las expectativas estarían fortalecidas!, pero hoy, con Alex envejecido y en slump, sin Teixeira, sin Eoavaldi y ningún bateador de .280 puntos disponible, el futuro inmediato se ve excesivamente turbio.

Más allá de los mejores

Crecí viendo al mejor equipo de la Liga Americana hacerle frente al mejor de la Liga Nacional, en cada una de las Series Mundiales. No se habían ramificado las ligas en divisiones, no había seis ganadores diferentes, y por supuesto, tampoco espacio para que segundos lugares siguieran con vida. Ahí estaban siempre los mejores equipos sin sombra de duda. El deporte puro encima del negocio. Hasta que el beisbol, como ha ocurrido con todos los deportes, se trasladó a Wall Street, con la gente de saco y corbata más importante que los peloteros. Babe Ruth y Lou Gehrig no vieron nada de lo que nos aturde ahora. Ni el juez Landis, ni el coronel Ruppert.
Por eso es que nunca le hice swing a eso de agregar un comodín. Me pareció una aberración. Un equipo de segunda línea clasificando directamente para la postemporada. Ah, pero finalmente, la fuerza de la costumbre doblegó nuestros desprecios a esa extraña variante, que llegó a producir equipos ganadores de Series Mundiales como Marlins y Angelinos. Pero, cuando se decidió introducir un segundo comodín, consideré que era el colmo, aunque no por eso iba a ser un “exiliado” del beisbol. Era natural preguntarse: ¿Hasta dónde pensaban deteriorar la mecánica del beisbol pensando esencialmente en el engrandecimiento del negocio?
Cuando se habló del “bendito” segundo comodín, junto con un nuevo rechazo, apareció el agregado de otra sorpresa: los dos comodines se eliminarían en un solo juego. El sobreviviente continuaría en la postemporada. ¡Diablos, después de 162 juegos, un solo duelo de vencer o morir en un deporte tan expuesto a los imprevistos! Hay más seriedad en la NBA porque se necesita resolver series a siete juegos en todos los casos, y eso evita que lo inesperado sea fulminante.

Dos liderazgos en discusión

En las seis divisiones, solo se observan dos intrigas en sus jefaturas al entrar la temporada a su última semana de ajetreo. Los Rangers de Texas se encuentran al frente del Oeste en la Americana con dos y medio de ventaja sobre los Astros, en tanto los Cardenales de San Luis, permanentes favoritos para la postemporada desde el entrenamiento primaveral, tenían dos y medio pasos adelante de los tenaces Piratas de Pittsburgh, líderes absolutos del primer comodín, sobre los también asegurados Cachorros de Chicago, poblados de novatos muy agitados, encabezados por Kris Bryant.

Kansas City es intocable en el sector Central de la Americana y Toronto se ve firme en el Este, mientras Mets y Dodgers pueden dormir con tranquilidad en las camas del Este y el Oeste de la Liga Nacional. Difícilmente vamos a esperar el último momento del drama, para conocer todos los cruces de postemporada, seguramente tan excitante como todas las que hemos visto, aún sin ver al mejor de cada liga en la Serie Mundial como en los viejos tiempos, cuando mi abuelo siempre imaginaba a Yanquis y Dodgers.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus