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El drama era fácil de graficar. En el minuto 80, atrás 0-1 en la pizarra, apresurado y desorientado en la desesperada búsqueda del gol de la resurrección, el Barcelona, en su patio y frente a su público que sudaba y rezaba, se tambaleaba como un boxeador groggy con las piernas de trapo y la mirada perdida. La derrota, que sumergiría al equipo catalán en el último lugar del Grupo E en esta Champions de tan agitado inicio, cargado de imprevistos, parecía estar escrita, cuando en dos minutos, se produjo un doble estallido con los goles de Sergi Roberto y Luis Suárez, este último producto de un impresionante remate de derecha culminando una magistral maniobra “marca” Messi, de Munir en el área.

De pronto, el Barcelona había pasado de ser un rompecabezas más complicado por la salida de Iniesta lesionado en el minuto 60, al equipo capaz de juntar la destreza con la certera definición, lo que aún sin Messi en la trinchera, puede fabricar milagros. Darle forma a una victoria entre las brasas de dispersos esfuerzos consumidos, tiene que ser estimulante, pero la preocupación por el acoso de las dificultades que inutilizan la posesión del balón, la inseguridad en el fondo, la falta de progresión en el centro del campo pese al accionar de Busquets y el derroche de energías de Iniesta mientras estuvo en pie de lucha, y sobre todo, la confusión en la busca de la definición de oportunidades creadas, aguijonea a Luis Enrique, quien seguramente festejó frunciendo el ceño.

MUNIR Y EL TOQUE ARTÍSTICO

Obvio, todo será más difícil sin Messi, aunque ayer, en el momento cumbre del partido, con la pizarra 1-1 y la ansiedad danzando frenéticamente entre los atacantes azulgrana, el chavalo Munir, quien entró por Sandro, realizó dentro del área una maniobra “a lo Messi” desequilibrando defensas en corto espacio y entregándole la pelota a Suárez, quien con un estupendo remate de primera intención con derecha, logró un golazo. El balón entró en el rincón alto del lado derecho de la cabaña germana estableciendo el 2-1 restaurador, definitivo, que coloca al Barsa como líder de grupo.

El primer gol del juego, en el minuto 20, consecuencia del cabezazo “a quemarropa” del griego Papadopulos, con el primer poste mal cubierto y el arquero Ter Stegen sin sentido del anticipo con una pelota a su alcance, golpeó al Barsa y asentó al Leverkusen con mejor planteo, incansable en la recuperación de pelotas y cierres de espacios. Una falla en intento de remate a portón abierto del “Chicharito”, evitó el 2-0 y fue necesario esperar hasta el minuto 80, cuando el reloj del árbitro parecía acelerarse ruidosamente, para el gol de Sergi Roberto con doble remate aprovechando soltada del arquero Leno. Dos minutos después, la historia del partido había cambiado, casi milagrosamente.

LEWANDOWSKI MORTÍFERO

En otros juegos, el Bayern de Guardiola con tres goles del encendido polaco Lewandowski, le clavó 5-0 al Dínamo de Zagreb que llevaba 45 juegos sin perder; el Oporto, nuevo equipo de Iker Casillas, superó 2-1 al Chelsea de Mourinho en un juego complicado; el Valencia logró su primer triunfo doblegando 1-0 al francés Lyon con gol de Feghouli; en tanto con un gran accionar del brasileño Hulk, el Zenit de Rusia derrotó 2-1 al Gante, y el Dinamo de Kiev, liquidó 2-0 al Maccabi de Tel Aviv.

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