•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

¡Qué difícil es creer en los Yanquis de Nueva York! Una absurdidad cuando tienen todo en contra y se trata de un solo juego, diría Camus. Pero los yanquistas son tercos creyentes. Consideran que esas letras y el uniforme a rayas, son capaces de fabricar milagros. Sin el necesario bateo, sin el suficiente pitcheo, sin funcionalidad defensiva en el cuadro interior, atravesando por un peligroso bajón de voltaje en lo global, y hasta con su taponeo vacilante, no se puede ser optimista, ni siquiera cuando se trata de un solo juego, abierto a los imprevistos. Es obvio que Houston es más en casi todo, excepto en ser visitante, sobre todo porque su “as” Dallas Keuchel, el abridor anunciado trabajando por vez primera con tres días de descanso, registra 15-0 en 18 inicios lanzando en casa, en contraste con el balance cuestionable de 5-8 en patio ajeno, como lo hará hoy. Sin embargo, eso no lo coloca detrás de MasahiroTanaka en las expectativas. No dudo que Keuchel sería favorito ya sea lanzando en un rincón del infierno o en las puertas del paraíso. 

No hay nada sellado

Eso sí, en postemporada es temerario ponerle sello a las consideraciones previas. En el 2012, los  Rangers enviaron al temible Yu Darvish contra los Orioles, que se decidieron por Joe Saunders, con 0-6 y 9.38 en carreras limpias frente a Texas. ¿Y qué pasó? Ganó Saunders por 5-1. Y no fue calificado como algo absurdo. En beisbol, aplicándole una modificación a la teorización de Yogi Berra, nada es cierto hasta que se cuelga el último out. Pueden preguntarle sobre eso a los que presenciaron en la Serie Mundial de 1960, el swing mata-yanquis de Mazerowski.

Mientras los Astros cerraban temporada ganando seis de sus últimos ocho juegos, los Yanquis perdieron seis de ocho con su pitcheo deshilachado y el bateo apagado. En su line-up sin Mark Teixeira, los Yanquis no tienen aproximaciones al bateador de 200 hits y tercero en la Liga José Altuve, quien robó 38 bases y tampoco un prospecto tan explosivo como Carlos Correa, casi seguro Novato del Año con 22 jonrones, 22 dobles y 68 remolques en menos de 100 juegos; pero disponen de dos empujadores tan efectivos como Evan Gattis, tal es el caso de Brian McCann y Alex Rodríguez, aunque ambos se vieron desvanecidos en las últimas dos semanas.

Un equipo envejecido

La peor noticia en el campamento yanqui, es la inestabilidad mostrada por sus dos rematadores Dellin Betances y Andrew Miller. Eso preocupa más que la ausencia como fuerza ofensiva de Jacoby Ellsbury, quien cerró bateando 257 puntos, aunque la agitación frente al plato de Carlos Beltrán, ha sido lo más estimulante. Los Astros tienen la ventaja de la juventud. El equipo presenta un promedio de 26.2 años, por 34.8 de los Yanquis, una edad en que los dolores en la espalda te hacen sentir la cercanía del retiro.

¡Qué curioso, estos dos equipos fueron largo rato líderes en sus divisiones, perdieron el paso después del Juego de Estrellas y terminaron apretados por la angustia! Estoy seguro que los últimos Yanquis en postemporada, los del 2012 con aquel Ichiro, Cano, Teixeira, Ibañez, Alex, Swisher, lo que quedaba de Jeter, Granderson y Rusell Martin, hubieran sido favoritos aun contra Keuchel, pero no estos, con 10 hits en sus últimas 66 posibilidades con hombres en posición anotadora.

Si salta la liebre y gana Tanaka hoy ¿qué puede esperarse de los Yanquis entre las exigencias con cara de bulldog furioso que los estarán esperando en la vuelta de la esquina? Es lo que quisiéramos saber.

  • 6:00 de la tarde de hoy está programado el inicio del partido de wild card entre los Yanquis y Astros, en Nueva York.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus