•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Esta noche (6:07 p.m.) David Price contra Yordano Ventura, dos lanzallamas en la búsqueda desesperada de la victoria, el uno para evitar la muerte de su equipo, Azulejos de Toronto; el otro en un intento de rematar la serie y asegurar el boleto de los Reales de Kansas a la Serie Mundial. ¿Quién prevalecerá? Uhh, quisiera saberlo.

En postemporada, el zurdo David Price, un ganador del Cy Young en el 2012, quien llegó a Toronto para funcionar como un “as” y contribuir al derribamiento de los Yanquis en el Este de la Liga Americana, deja de ser temible, para mostrarse tan vulnerable como Superman frente a la kripotonita. 

¿Cómo confiar en él?

Hasta hoy, entre su año de novato 2008, cuando se vio proyectado hasta la Serie Mundial trabajando para los Rays de Tampa, y este 2015, extrañamente el pitcheo de Price ha sido próximo a lo fatal en Play Offs. Ese balance de 2-7 en 13 juegos con 7 inicios y 5.24 en efectividad, no permite considerarlo confiable, pero no olvidemos que sin el aporte que ofreció su escopeta en los últimos meses de la temporada regular, los Azulejos no hubieran llegado tan largo. 

Agreguen que su pitcheo durante las primeras seis entradas del segundo juego, ya con Ventura fuera de combate, resultó lo suficientemente enérgico para acercar a los Azulejos a la posibilidad de la ansiada y necesaria victoria. Sólo un hit de Alcides Escobar permitió Price en esas seis entradas retirando a 18 en fila, antes de mostrarse tan frágil como un vidrio delgado en un séptimo episodio de pesadilla.

El taponeo, decisivo

Se espera que Price, un ganador de 18 juegos por 5 reveses en la campaña, se sienta estimulado por el trabajo que realizó el miércoles el mexicano Marco Estrada para mantener con vida a los Azulejos con una victoria por 7-1, que apretó 3-2 la serie por el banderín de la Liga Americana, preocupando a Kansas, con Price esperándolos en la vuelta de la esquina. Desde hace rato, los bullpens han sido decisivos en la postemporada, y se piensa que el soporte que tendrá Ventura, ganador de 13 juegos perdiendo 8 veces, será más firme.

El punch de Toronto mete miedo. Tulowitzki ha demostrado encontrarse en plenitud en su retorno a la trinchera, y el bateo central, con Bautista y Encarnación detrás de Josh Donaldson, es una seria advertencia para cualquier tirador, por muy inmenso que se le considere.

Lo mejor de Price podría dejar atrás esas cifras que lo condenan y empujar la serie a un séptimo y decisivo juego. Es lo que todos deseamos por encima del crecimiento que consiga Ventura, pero el beisbol no es un juego de complacencias. Lamentablemente.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus