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El Bernabéu en llamas. Un buen título para el adelanto que podría hacer Juan Rulfo del duelo de hoy entre el Real Madrid y el Barcelona, con la reaparición en escena de Lionel Messi, ese genio “embotellado” desde el 26 de septiembre, cuando se lesionó un ligamento de su rodilla izquierda. Otro round Messi-Cristiano en el rectángulo. Fantástico. Algo así como otra pelea Robinson-LaMotta, otro match Nadal-Federer cuando cada uno de ellos echaba humo en el mundo del balazo con la raqueta, otra batalla Magic Johnson-Larry Bird en el tabloncillo, otro enfrentamiento Ben Johnson-Carl Lewis en los 100 metros. Naturalmente, lo máximo en expectación.

Juega Messi ¿y...? Eso puede pensar Benítez, confiado y retador, mirando a su tropa como lo hacía Napoleón, pero sin saber qué le espera hoy, si Austerlitz o Waterloo, es decir, si el éxtasis o el fracaso. Benítez sabe que el Barsa no solo vive de Messi, porque tiene a Luis Suárez, un tigre en el área; a Neymar, tratando de abrirse paso entre los dos mejores del mundo con su gama de recursos y sangre fría; a Iniesta, siempre incidente, por ser ágil, atrevido y sumamente creativo; a Rakitic, a Piqué, a Jordi, a Mascherano, a Danny Alves y Bravo, y también a Messi, quien aún cojeante y tartamudeando como el emperador Claudio, preocupa tanto como la amenaza de un movimiento telúrico.

Armado hasta los dientes

¿Y qué? Benítez tiene a Cristiano, más ansioso que nunca de mostrarse como un fiera, con toda su furia activada en busca de borrar cuestionamientos sobre su incidencia; y cuenta con Bale y Benzema, empujados a fabricar pánico en el área enemiga; un mediocampo salido de las páginas de las “Mil y una Noches”, con Luca Modric, Tony Kroos, James Rodríguez y dependiendo del plan A, Isco; en el fondo, con Danilo, Marcelo, Carvajal, Varane, Pepe y Ramos disponibles, el técnico puede organizar la defensa con tranquilidad, sobre todo, considerando el significado que tiene la presencia de Keylor Navas en la cabaña.

Cierto, más necesitado de la victoria está el Madrid, separado tres puntos del su rival que es líder de la Liga. La derrota por 3-2 ante el Sevilla, terminando con el invicto de los colmillos blancos, fue golpeador, pero la pausa impuesta por la fecha FIFA facilitó una saludable pausa para que regresara la calma, como se observa. De triunfar el Barsa, estiraría a seis la diferencia en puntos antes de llegar a la mitad del camino. Por eso Luis Enrique anuncia que si tiene a Messi en la lista de convocados, es para usarlo, aunque no ha especificado si de apertura o como cambio, dependiendo de cómo esté ardiendo el rancho.

Ningún Clásico en ningún momento, se ve claro, pero me inclino por el Real Madrid, porque pienso que Cristiano regresará a su nivel, el mediocampo blanco va a funcionar y Keylor resolverá la mayoría de problemas que desarticulen la defensa jefeada por Ramos, así el mastín no se encuentre al tope de sus facultades. Lo soñado es un gran partido, y todos creemos que lo veremos. Hay motivos suficientes, con Messi o sin Messi. 

  • 11:15 am es la hora del partido entre el Real Madrid y el FC Barcelona, hoy en el Santiago Bernabéu
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