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Ganó el Bóer. Se los aseguro y pueden creerlo. Con pizarra de 4-0, el equipo indio sometió al Oriental de Granada aprovechando un error de Mesac Laguna que resultó gravísimo, un esfuerzo monticular adecuadamente dosificado realizado por el derecho Will Morris, y el respaldo de cuatro doble plays ahoga amenazas. Ninguna dentellada en respuesta por parte de los Tiburones.

La fatalidad juega. Siempre he estado claro de eso, y anoche, vestido con el uniforme del Oriental, lo fatal “acuchilló” el pitcheo del zurdo Rodney Rodríguez. El error de Laguna sobre ese batazo con cara de out dibujado y con crayón, conectado sin ninguna mala intención por Jesús López, abrió las puertas que los bateadores Indios salieran del vientre del caballo de madera y se tomaran Troya con triple de Frías impulsador de dos carreras, y hit de Jilton Calderón que agregó otra, estableciendo el 3-0 finalmente lapidario. Rodríguez sintió que le cortaban brazos y piernas, y el aliento. En el cierre del octavo, fly de sacrificio de Juan Carlos Urbina selló el 4-0.

Después de un primer inning de sereno dominio por parte del zurdo Rodríguez, casi se le abre el piso en el segundo, pero fue rescatado con dos grandes atrapadas en los bosques y un preciso disparo para sacar tres outs difíciles. 

Bergin recibió su pasaporte número 15 de la temporada, señal de respeto por su punch y bateo oportuno pese a su discreto porcentaje, y de inmediato, Juan Carlos Urbina llevó a Campuzano hasta el fondo del jardín central para tomar una pelota a media pulgada de la cerca. No terminaba Rodríguez de sacudir su cabeza, cuando Karexon Sánchez impactó con solidez un lanzamiento de Rodney obligando a Mesac Laguna a saltar frente a la pared del jardín izquierdo, realizando una atrapada acrobática. Ese fue el segundo out, y el tercero, consecuencia de un excelente disparo a tercera de Laguna luego de interceptar el hit “al revés” de Sandor Guido por tercera base, eliminando a Bergin que intentaba extenderse.

Morris se vio en dificultades durante el quinto inning. Renato abrió con hit entre short y tercera, y fue necesario que Frías capturara un batazo complicado de Juan Oviedo para evitar una situación apremiante de dos a bordo sin out. Morris falló intentando atrapar un machucón de bount alto conectado por Laguna, sentenciado generosamente como hit, pero se recargó ponchando a Dazzy Sharp y dominando a Iván Marín con roletazo al cuadro. El 0-0 permanecía terco en la pizarra.

El error de Laguna afectó el pitcheo de Rodney en el cierre del quinto y el equilibrio se quebró. Con dos outs y bases limpias, Javier Robles salió desde el fondo del line-up para disparar un hit. Nada para alarmarse, pero lamentablemente Mesac Laguna botó una pelota en la zona que todos vimos con cara de fácil out y dos indios circularon en los cojines. Un out más seguía necesitando Rodríguez, pero Vladimir Frías, un bateador de 239 puntos, colocó una pelota junto a la raya del jardín derecho y consiguió extenderse hasta tercera impulsando dos carreras. En medio del aturdimiento, Jilton con su segundo cohete, empujó la tercera carrera del Bóer.

Se pensó que esa ventaja haría crecer el pitcheo de Morris, pero el Oriental presionó rápido con hit de piernas de Campuzano y otro de Yosmani Guerra a los bosques. Dos sobre las colchonetas con la parte medular del line-up viniendo hacia el plato. Ponchar a Ofilio Castro después de una cuchillada que se abrió de faul, fue clave. El importante primer out se había conseguido. 

Juan Carlos, con el conteo macabro de dos strikes sin bolas, obtuvo una base por bolas inutilizando el manejo engañoso que intentó aplicar Morris. Con las bases llenas, otra vez el factor simplificador que mejor maneja el Boer, su tercer doble play del juego sobre un batazo frontal hacia segunda de Renato Morales. El tirador derecho sintió que le quitaban una losa de concreto de su espalda. Morris fue reemplazado por el dominicano José Rosario, quien cerró el juego impresionando.