Flavio García
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Lo que en teoría sería una simple participación entre algunos de los mejores ajedrecistas del mundo, se convirtió en una batalla gloriosa y merecedora de la tercera norma Maestro Internacional para el nicaragüense Mauro Ampié,  quien obtuvo esta distinción en el Open de Ajedrez de El Salvador, culminado la semana pasada.  

Ampié, de 18 años y Maestro de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), llegó al torneo acompañado por una pequeña selección de cinco ajedrecistas pinoleros, quienes arribaron a probar suerte y a sumar experiencia entre 104 ajedrecistas de diferentes nacionalidades, entre  ellos, el Gran Maestro Sergey Tiviakov, de Holanda,  el GM Evgeny Romanov, de Rusia y el GM cubano Isán Ortiz.

Nadó contra corriente

En la primera partida, Ampié se aventuró ante el destino acompañado de un poco de suerte, superando al campeón escolar de Guatemala, Héctor Cotto; en su segundo desafío tuvo una pelea férrea ante el GM y actual campeón nacional de Cuba, Isán Ortiz, logrando un sorpresivo empate.  

En la tercera ronda, Ampié se impuso utilizando mejores movimientos ante el mejor prospecto de El Salvador y Maestro FIDE, Daniel Arias, y de paso, tumbó sin cruzar muchos riesgos al también salvadoreño David Salazar.

Tras avanzar con éxito en el inicio de la competencia, el ajedrecista pinolero se dio cuenta de que podría lograr algo más que participar en el evento, pero antes tenía que pasar la segunda prueba de fuego ante el Maestro Internacional y campeón de Costa Rica, Sergio Minero, choque del que salió ileso logrando su segundo empate.

Ampié continuó su ataque superando a su compatriota William Bravo, campeón nacional de Nicaragua. Y posteriormente, logró tres valiosos empates contra el MI cubano Abel López, seguido por el GM holandés Sergei Tiviako, excampeón de Europa, y el GM Sergio Barrientos, de Colombia.

Por su destacada labor, Ampié es el quinto ajedrecista nicaragüense en alcanzar la norma MI, después de Danilo Canda, Carlos Dávila, Mariano Madrigal y María Esther Granados.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus