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  • El Nuevo Diario

Los adjetivos quedan cortos para describir sin egoísmo lo imponente que se mostró el equipo de la UNAN–Managua, consagrado ya como campeón del torneo de Apertura de la Primera División. No es cuestionable, hizo los méritos necesarios para coronarse, gestó una fase semifinal brillante y fue autoritario contra los Caciques del Diriangén en la final.

Es difícil no emocionarse al ver cómo, producto del esfuerzo, se logran grandes hazañas. Los universitarios no solo cumplieron en las fases de eliminación, también comenzaron con pie derecho el torneo, venciendo por la mínima al Real Estelí (1-0), sacudiéndose los prejuicios y dando un aviso importante al resto de equipos, ¡un nuevo aspirante al título está al acecho!

Muchos dirán que fue cosa de suerte y es comprensible al tratarse de un equipo que lleva dos años en la máxima categoría. Hay quienes siguen escépticos sobre lo que consiguió el conjunto académico esta temporada, pero en lo particular, considero que hubo factores con mayor peso que la suerte, que premiaron al equipo que dirige el estratega Edward Urroz.

Comunión

Lo dije en la antesala del partido de vuelta de la final y recuerdo la frase de Alfredo Di Stefano, “ningún jugador es tan bueno como todos juntos”. Bajo esa filosofía, apegados obviamente a un esquema táctico, los universitarios conformaron un equipo que llegó a conocerse línea por línea. Cada movimiento estaba fríamente calculado, como diría Chespirito.

“Unidos somos mejores”, gritaban los fanáticos de la UNAN, conscientes de que el papel que ellos desempeñan es sustancial. Todos, desde los que eran habitualmente titulares, los que trataban en cada desafío sumar minutos de juego, el cuerpo técnico, la directiva y los aficionados, absolutamente todos, fueron parte del engranaje que movía con potencia a los académicos.

¿Qué se le puede recriminar a un equipo que sin tener los recursos económicos de otros como, el ‘Tren del Norte’, Walter Ferretti, Managua FC y el propio Diriangén, logra adjudicarse un título, convirtiendo como principal recurso el potencial técnico de sus jugadores? Hay que ser justos y reconocer que fueron los mejores del torneo Apertura y que la estrella que lucirán en su escudo en el Clausura está bien ganada.

Repetirán

En teoría, clubes como Estelí, Ferretti, Diriangén y Managua FC, que aparentemente sería dirigido por Flavio Da Silva, extécnico de los rojinegros, pondrán su barba en remojo y tratarán de evitar sorpresas en el Clausura. Esta vez no verán a la UNAN como un equipo inofensivo, de hecho, el reto que se trazarán todos los equipos será desbancar a los universitarios.

Pero las hipótesis valen poco en el mundo del futbol. Las estadísticas, los pronósticos y las suposiciones, quedan en el olvido cuando el balón rompe las redes en el marco del “favorito” y el “gigante” lo estrella en los palos o simplemente la brújula falla. No siempre gana quien lo merece, en el futbol, el que tiene mayores aciertos frente a la portería tiene más posibilidades de ganar.

La UNAN sabe que todos lo verán con recelo. Principalmente aquellos que están llamados a ser los dominantes. Por ello, tendrán que mantener el grado. Deben asumir el rol de campeón, jugar con la humildad que les caracterizó en el Apertura, redoblar esfuerzos en los entrenamientos y extender la unión entre todas las partes que propiciaron un ambiente de tranquilidad en los momentos de mayor presión.

Hay que aplaudir a aquellos jugadores que tuvieron una segunda oportunidad y que la aprovecharon. Daniel Reyes, que llegó del Ferretti, relegado por las pocas oportunidades que le dieron para explotar su potencial, con 13 goles quedó como líder del departamento de máximos artilleros, superando al ferretista Raúl Leguías (12). Henry García, querido por la afición del Juventus, donde se dio a conocer y ahora amado por la comunidad universitaria, no fue convocado a la Selección Nacional, pero tuvo el carácter para proyectarse con su club.

Jonathan Donado, el colombiano estrella de la UNAN que marcó goles en los momentos oportunos. Luis Fernando ‘Choco’ González y Rodrigo Hernández, la dupla de zagueros centrales que frustró a cualquier cantidad de atacantes en este torneo, posiblemente el mejor dúo de defensores del campeonato. Siendo justo, todos merecen ser reconocidos. Por último, pero no menos importante, hay que aplaudir la loable labor de Urroz, que en su segundo proceso con el equipo de Primera División, logró el objetivo. Durante la celebración, el técnico lloró como un niño, sus lágrimas fueron como un grito salido del corazón, diciendo ¡tarea cumplida!

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