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La madrugada del 31 de diciembre, mientras Nicaragua era sacudida por un temblor de 5.7 en la escala de Richter, en Japón el púgil leonés Oliver Flores era sometido por otro fenómeno natural: un rayo que impactó en su hígado y lo envió a la lona, en su combate de título mundial ante el japonés Takashi Uchiyama, sólido campeón superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Flores viajó la semana pasada a Japón con la esperanza de conseguir una hazaña, que otros 10 peleadores no habían podido conseguir antes: destronar a Uchiyama, para muchos el mejor peleador de las 130 libras en la actualidad.

A pesar de la enorme confianza que siempre mostró Flores para este compromiso, cobijado con buenos antecedentes y un buen historial a nivel internacional, no pudo ante un Uchiyama que lo mandó a la lona a los 1:47 minutos del tercer round, gracias a un potente gancho de izquierda que no lo vio venir en ningún momento.

Ese gancho paralizó totalmente a Flores, quien cayó a la lona sin fuerza para continuar. El leonés tuvo que recibir el apoyo de su padre y entrenador Róger Flores, junto al referee puertorriqueño Luis Pabón y el médico de turno.

Luego de un largo rato, Flores recuperó la vertical, aún gimiendo de dolor por ese proyectil lanzado por Uchiyama, quien celebró a lo grande su nuevo triunfo en el último día del año.

Dominio de Uchiyama

El combate despegó con un primer round de estudio, con Uchiyama soltando algunas derechas fuertes, midiendo a Flores y preparándolo para lo mejor de su repertorio.

En el segundo asalto, Flores continuó con sus dibujados movimientos de cintura. Se vio lento en sus movimientos y eso le permitió a Uchiyama conectarlo con mayor solidez, hasta provocarle una pequeña hinchazón debajo de su ojo derecho.

Oliver soltó algunas manos fuertes también, pero Uchiyama sacó la mejor parte, allanando el camino para su estruendoso final que llegó a los 1:47 minutos del tercer round, con ese gancho al hígado de Flores, quien en las redes sociales se justificó por la derrota y la mala noche que vivió en un abarrotado Gimnasio General Ota-City de Tokio, Japón.

Intento fallido

Flores intentó infructuosamente convertirse en el Campeón Mundial número 12 en la historia de Nicaragua. A cambio de eso, desmejoró su récord a 27-2-2, con 17 nocauts. Uchiyama elevó su palmarés a 24-0-1, con 20 nocauts.

Uchiyama logró su defensa 11 del título superpluma de la AMB que ganó en enero del 2010 al destronar al mexicano Juan Carlos Salgado.

En el principal respaldo de esta cartelera, el japonés Ryoichi Taguchi defendió su corona minimosca de la AMB, al noquear técnicamente en el noveno round al colombiano Luis de la Rosa.

De la Rosa tuvo un buen arranque en la pelea, fue insistente y metió en problemas a Taguchi, pero este reaccionó con un fuerte jabs y duras derechas que poco a poco fueron mermando al retador sudamericano. A medida que la pelea iba avanzando, el dominio de Taguchi fue ampliándose hasta que obligó a De la Rosa abandonar al finalizar el noveno round.

Taguchi logró la segunda defensa de la corona minimosca de la AMB, mejorando su récord a 23-2-1, con 10 nocauts. En cambio, De la Rosa cayó a 24-6-1, con 14 nocauts. Al momento de su abandono, De la Rosa estaba adelante en dos tarjetas de los jueces Luis Pabón (Puerto Rico) 86-85 y Gloria Martínez (EE.UU.) 87-84. En cambio, Carla Caiz tenía a Taguchi arriba 87-84.

 

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