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Se acabó el sufrimiento que aguijoneaba al Rivas desde la noche del viernes. El equipo sureño “acuchilló” la angustia derrotando ayer 7-2 al Chinandega, asegurando en cuatro juegos su avance a la final, impulsado por el ruido y la furia de Ramón Flores.

No hay duda. Parafraseando a García Márquez, en esta serie el popular “Moncho” demostró ser capaz de hacer saltar de sus sitios las pailas y las tenazas, de hacer crujir las maderas, de desesperar a los clavos y hacer aparecer objetos perdidos desde hace mucho tiempo. El más volátil pelotero de nuestro beisbol enloqueció al Chinandega juego tras juego funcionando agresivamente desde el rincón asignado al noveno bate, circulando en las bases como potro desbocado, llegándole a pelotas improbables en el bosque derecho y mostrando su escopeta. Su incidencia fue mayúscula. La multitud sintió el impulso de abrazarlo al caer el último out. Ayer disparó dos dobles y un sencillo, cerrando su brillante actuación.

Ni siquiera esa segunda carrera de los occidentales en el octavo alteró los nervios de esa multitud, que sintió sus esperanzas galvanizadas cuando el ataque de los Gigantes estableció, en el cuarto episodio, una clara ventaja por 6-1. El amargo recuerdo del viernes, había sido espantado mientras Berman Espinoza, relevando a Jonathan Aristil, terminaba de apretar tuercas.

Golpean a AristilRamón Flores volvió a  destacar. Henry Padilla / END

Chinandega pegó primero en el propio despegue del juego golpeando a Aristil con doble de Vladimir Frías y hit empujador de Jilton Calderón funcionando como cuarto bate. Ese 1-0 en contra, hizo que una nube de preocupación flotara sobre las cargadas tribunas. 

Fue corto ese sufrimiento. Rivas creció ofensivamente en el cierre del segundo y con una arremetida de cuatro carreras, provocó el estallido de la multitud. El pitcheo de Wilder Rayo, enérgico en el primer episodio, se agrietó como esas viejas paredes que no resisten un movimiento próximo al 5 en la escala Richter. Boleto a Mateo, cohete de Yurandel, y falla de Rayo sobre toque inesperado de Allen, llenaron las bases. Hit de Anderson Feliz equilibró la pizarra 1-1 y estocada de Britton impulsó dos explotando a Rayo con la pizarra 3-1. Infield hit de Flores con toque sorpresivo volvió a llenar los costales y una jugada de escogencia sobre roletazo de Jimmy, facilitó la cuarta carrera de los sureños.

Se estira la ventaja

Apreciable ventaja, pero obviamente por todo lo visto y sufrido, nada seguro. Eso sí, los sureños no se detuvieron y atacaron de nuevo en el cierre del cuarto, pese a perder dos hombres en las bases, Britton en un intento de robo ya mostrado, y Obregón, al pasarse del cojín de segunda. Hit impulsador de Obregón después de un doble de Flores, y otro cañonazo de dos bases disparado por William Vásquez remolcando a Jimmy con dos outs estiró la diferencia 6-1, sacando de la colina al relevista José David Rugama, entrando nuevamente en acción el “siempre listo” Samuel Estrada.

Aristil no estaba ofreciendo un trabajo consistente, pero navegaba entre ceros difíciles incluyendo uno con bases llenas en el quinto y otro con dos hombres circulando sin out en el sexto. Prudentemente, Mesa mantenía activo su bullpen sin llegar a la alteración de su sistema nervioso. El brazo de su abridor, no era ningún factor de seguridad.

Rivas agregó una carrera en el sexto por doble de Flores y hit de Obregón, y aunque Chinandega respondió en el octavo con doble de Jilton, hit de Jaspe y flay empujador de Argeñal, el 7-2 fue definitivo. Berman como relevo, no aflojó y resolvió el último inning lo más pronto posible, garantizando la victoria que se había esfumado la noche anterior. Así que el Rivas estará en la final contra el Oriental de Granada.

  • 3-1 finalizó la Serie Playoff de la XI Liga de Beisbol Profesional Nacional, a favor de los Gigantes de Rivas sobre los Tigres del Chinandega.

 

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