•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La absurdidad, que tan bien nos grafica Camus en varios de sus libros, hizo su aparición ruidosamente en el Staples Center de Los Ángeles. Yo pensaba que un equipo como los Lakers, debajo del .200 de promedio, un nivel de inutilidad extrema, no tendría el menor chance frente a un equipo con asombroso rendimiento encima del .900, como estos impresionantes Warriors, proyectándose con excesiva superioridad hacia una nueva marca de victorias en la NBA. 

¿Por qué pensar en algo absurdo? Sin embargo, comprobé una vez más que no hay ninguna posibilidad que pueda calificarse como absurda en los deportes. Spinks y Douglas derrotando a Alí y Tyson. ¿Se imaginan eso? Inglaterra cayendo ante Estados Unidos en una Copa del Mundo hace 56 años, cuando pocos en ese país, pero muy pocos, sabían lo que era un fuera de lugar. Por favor, no es ninguna broma ingeniosa. Estos Warriors del 2016, perdiendo 112-95 frente a los Lakers sin poder ganar ninguno de los cuatro períodos. ¿cómo fue posible eso?

Un paso adelante

Aún golpeados por la imprevista derrota, los Warriors están ligeramente delante de los Bulls de Michael Jordan faltando 21 juegos. Si el equipo de Steve Kerr registra balance de 18-3 en el cierre, igual que aquellos inmensos Bulls del 95-96, superan la marca de 72-10 con 73-9. Se trata de un gran reto. Precisamente cuando la presión crece, el desgaste incomoda y la dosificación de esfuerzos se impone, lanzarse tras una gran marca, supuesta a permanecer por siempre. ¿Vale la pena hacerlo con la intensidad requerida?

Cuesta creer que con su boleto como líder del Oeste asegurado y dos o tres jornadas pendientes para entrar a los Play Offs, el técnico Kerr vaya a meter toda la carne en el asador en busca de una marca, exprimiendo físicamente a su equipo, si las etapas que continúan, intentando volver a atrapar el campeonato. Cuestión de establecer prioridades. Raciocinio puro.

Duelos macabros

Ver a Curry “apretado” por el brasileño Marcelino Huertas, reduciéndolo a 18 puntos, con Klay Thompson limitado a 15, costaba creerlo, más aún, que ambos, los dos mejores tiradores de tres puntos en el reciente concurso del Juego de Estrellas, terminaran estrangulados de 18-1 en el extraño partido. Curry abrió el juego con triple. Buena señal, pero fue el único que logró, alargando a 131 la racha de juegos acertando por lo menos un disparo de agrandamiento. Por lo menos rescató eso entre los escombros de la inesperada y hasta cierto punto estrepitosa derrota.

Los Warriors tienen tres juegos pendientes con los Spurs, a quienes derrotaron en Oakland, y dos de ellos serán en San Antonio, sitio en el cual, el equipo de Kawhi Leonard, Parker, Duncan, Ginóbilli de regreso, no han perdido, igual que los Warriors en su casa. El resultado de estos tres duelos macabros será decisivo para las pretensiones del equipo de Golden State, necesitado de 18-3 para lograr la proeza de tumbar a los Bulls.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus