•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Si bien es cierto que la Selección Nacional de Futbol ha mejorado mucho y que ya no es el mismo equipo débil al que cualquier otro conjunto “puede pasarle por encima”, como bien lo dijo en la conferencia después del amistoso contra El Salvador el técnico tico Henry Duarte, no deja de traer aires de preocupación el hecho de que la Azul y Blanco, tras ganarle los dos juegos de fogueo a Cuba en diciembre del 2015, no haya ganado un solo partido más, y preocupa más que los que ha perdido, haya tomado ventaja inicialmente.

Esa ha sido la tónica del combinado nacional, dominar el primer tiempo y ceder en el segundo. Es como que al llegar a los segundos 45 minutos la magia se acaba, la resistencia se pierde y entonces llega la decepción. Así pasó en enero contra Honduras. ¡Qué gran primer tiempo el de los nicas! Se le estaba ganando a los catrachos  1-0 tras haber finalizado el primer tiempo. Sin embargo, volvió a aparecer el mal de la falta de condiciones y los hondureños arrebataron el partido y se llevaron la victoria 1-3. Fue como que otro Nicaragua, pero muy distinto al de la primera parte, haya salido  del camerino para afrontar el segundo tiempo del juego. 

Es repetitivo

Ayer fue la misma historia. Un golazo del colombiano nacionalizado nicaragüense Luis Fernando Copete, quien sacó magia de su pierna derecha y anotó por medio de un tiro libre que hizo pasar magistralmente por encima de la barrera, puso arriba en el marcador a los pinoleros 1-0. El juego siguió así hasta el segundo tiempo, cuando el fantasma que arrebató a los nicas el triunfo contra Honduras volvió a mostrarse en el Estadio Nacional de Futbol, permitiendo que por medio de la vía del penal los cuscatlecos empataran el juego. Adiós victoria, otra vez el mal del segundo tiempo hizo presencia.

  • 2 derrotas consecutivas en amistosos acumulaba Nicaragua previo al juego contra El Salvador.

La pregunta es: ¿hasta cuándo seguirá pasando lo mismo? En una entrevista para elaborar la previa del partido contra los salvadoreños, Duarte dijo que lo de la preparación física no es un asunto solamente de quienes trabajan con la selección, sino también de los mismos jugadores y de los clubes en los que estos militan. Tiene toda la razón, y tras el empate del pasado miércoles urge que esa debilidad sea transformada en una fortaleza, sobre todo ahora que los muchachos deberán enfrentar el próximo martes 15 a la selección de Panamá, un equipo físicamente más fuerte que El Salvador.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus