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Un partido ideal para estudiantes de arquitectura. Lionel Messi llegó al Nou Camp con tiralíneas y compás. Utilizó toda la grama como un gigantesco lienzo y comenzó a trazar una geometría casi perfecta durante una victoria rotunda y sin complicaciones del Barcelona por 6-0, sobre un Getafe que multiplicó esfuerzos en busca de un gol que le fue negado. Sólo una  falla del astro argentino: el trazo de ese penal que detuvo Guaita en el minuto 11. También se equivocó Fidias en alguno de los trazos del Partenón griego, y seguramente Calatrava en cualquiera de sus obras magistrales, incluyendo el diseño de la estación de trenes de la Zona Cero en Nueva York.

ASí FUERON LOS GOLES

Nadie es perfecto, ni el propio Messi, quien en el minuto 7, le dibujó una diagonal a Jordi Alba, que el lateral zurdo trató de enviar hacia atrás buscando el punto de penal, con el balón desafortunadamente desviado hacia las redes por Juan Rodríguez ante el asombro del arquero Guaita para el 1-0. Un cabezazo de Munir sobre pelota rápida a media altura enviada por Messi desde la derecha, estira la diferencia 2-0, y después de un remate de Piqué contra el travesaño, Messi otra vez, por el centro, con un trazo preciso entre dos defensas hacia Neymar quien entraba por la izquierda y remataba con frialdad con la derecha, ampliando 3-0 a los 32 minutos.

En la recta final del primer tiempo, en el minuto 41, Messi por el centro, saca su compás y dibuja esa comba horizontal, casi burlesca, que deja sin chance ni aliento a Guaita, entrando junto al poste derecho para el 4-0 agobiante, quita intrigas.

EL SHOW NO TUVO PAUSA

La clase de geometría avanzada, continuó en el minuto 50, cuando Messi hizo pasar una pelota rasante entre dos defensas en busca de Neymar, quien resuelve con seguridad para el 5-0, sólo para que Arda Turan, sin ninguna incidencia de Messi, aunque sí de Piqué, quien  elevó la pelota con su descenso apropiado, realiza una chilena en la frontera del área chica por la derecha, clavando el sexto gol.

Messi no detuvo sus enseñanzas con el tiralíneas. Aunque la pizarra no volvió a moverse, estuvo haciendo trazos, algunos muy largos incluyendo dos entregas cruza cancha a Neymar por la izquierda.

Obviamente, el mérito de la victoria no es patrimonio de Messi, el principal protagonista. El aporte de Iniesta con su trabajo de recuperación, armado y proyecciones ofensivas; el accionar desequilibrante de Neymar por la izquierda, casi inatrapable, la presencia del turco Arda Turan como un acompañante de mayúscula importancia, la adaptación de Munir marcando por tercer partido consecutivo y el crecimiento mostrado por Sergi Roberto. No fue necesario el ímpetu del uruguayo Luis Suárez, ni las presencias de Busquets, Rakitic y Alves. El Barsa siguió siendo una fábrica de futbol de toques, de desmarques, de desbordes, de contras y terminó imponiéndose 6-0 manteniéndose aferrado al liderato de la tabla de posiciones, perseguido por el Atlético a ocho puntos.

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