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A las 4 de la mañana de hoy, hora en la que se oye algún que otro canto de los gallos que anuncian el acercamiento del amanecer, el matagalpino Byron Rojas subió a la báscula en Johannesburgo, Sudáfrica, donde enfrentará mañana al local Hekkie Budler por el título mínimo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Los temores sobre el peso, ese fantasma que suele rondar a los boxeadores previo a un combate, fueron disipados ayer por Marcelo Sánchez, manejador de Rojas, quien subió un video en su cuenta personal de Facebook en el que aparecía su pupilo subiendo a una pesa digital en la que marco 47.7 kilogramos (104.94 libras), unos gramos por debajo de la categoría pactada (105 libras).

Tomando en cuenta el peso de Rojas después de este jueves, hoy se esperaba que diera unas 104 libras. Comúnmente los boxeadores bajan de peso mientras descansan un día antes del pesaje sin necesidad de realizar esfuerzo físico. Cumplida la ceremonia de pesaje, lo que le resta a Rojas es ingerir alimentos altos en carbohidratos y rehidratarse de la mejor manera para restablecer energías y fortalecerse físicamente.

¿Podrá sorprender?

En las consideraciones, el nica es la víctima y Budler el victimario. A veces no saltar sobre el tapete como el favorito puede resultar beneficioso, sobre todo en el aspecto mental, ese motor fundamental que necesita motivación para una pelea de título mundial. En ese sentido, Byron tiene un punto a su favor sin haber sonado el primer campanazo.

Ejemplo claro que a veces el favoritismo resulta fatal es Carlos “Chocorroncito” Buitrago, quien siendo, en teoría, candidato a derrotar al tailandés CP Freshmart, se bloqueó mentalmente, perdiendo la oportunidad de ser campeón mundial en dos ocasiones. El “Gallo” tiene mucho que ganar y poco que perder. Una derrota brindando una gran presentación le abriría las puertas a conseguir otra oportunidad más adelante, en tanto, la victoria significaría tocar la gloria.

Lo que más ha impresionado del matagalpino en toda la etapa de preparación es lo fuerte que luce, más en estos últimos días en los que el cuerpo se resiente un poco por esas últimas libras que se deben bajar para dar el peso. A Rojas parece que no le ha afectado en nada, no se le ve mella física, al contrario, sorprende mucho su fortaleza física y el estado de ánimo positivo que ha mostrado.

Mañana tendrá la oportunidad de su vida, esa que puede repetirse en el camino si tiene suerte, pero de igual forma podría no regresar, todo dependerá de la presentación que realice.  

"Mi sueño de ser campeón mundial es algo que quiero completar. Estoy ansioso por subir al ring y demostrar de lo que puede hacer. Me siento motivado con solo pensar en la gente de Matagalpa, de mi pueblo, que me ha apoyado mucho y siempre va a mis peleas que se realizan en mi tierra", dijo Rojas con una confianza absoluta de  causar un impacto imprevisto, de esos que suelen ser milagrosos y grandiosos.

"Budler no me intimida, lo he estudiado muy bien, he visto muchos de sus videos y sé que lo puedo complicar porque comete muchos errores. Es un buen campeón, pero no invencible", agregó el muchaho matagalpino.

El combate será transmitido por Canal 4. Ojalá y Rojas obre el milagro, técnicamente tiene los recursos para ganar, pero necesitará entregarse al máximo, sin temores ni complejos, exponiéndose al intercambio de metralla, metiéndose al fuego, es la única manera de complicar a Budler, un campeón sólido, pero no invencible.

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