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¡Fue terrible! Es cierto. Perder dos partidos por la vía del nocaut, recibiendo 23 carreras anotando una sola: tienen razón, ¡fue terrible! Sufrir de principio a fin para vencer a equipos sin tradición beisbolera como Alemania y República Checa: no hay dudas, ¡fue terrible! Permitir tantas carreras sucias, cometer tantos errores y regalar tantas bases por bolas: es cierto, ¡fue terrible! No batear en el momento en el que se requería, dejando bateadores sobre las bases: es verdad, ¡fue terrible! Pero a pesar de eso y de las horribles derrotas, de no haber jugado bien el deporte, de no mostrar tanto crecimiento, el beisbol seguirá siendo el más popular de los deportes de conjunto en Nicaragua. Con victorias o con derrotas, el beisbol sigue siendo el rey.

Tras la inaceptable demostración de la Selección de Beisbol de Nicaragua en las Eliminatorias del Clásico Mundial de Beisbol, en la que sufriendo se le ganó a Alemania y República Checa, con marcadores de 5-4 y 7-6, respectivamente, viajando en ambos partidos hasta las entradas extras, y cayendo dos veces por la vía del nocaut ante los mexicanos, incluyendo el juego de la final, se levantó una ola de señalamientos en contra del beisbol y una tormenta de críticas en contra de los peloteros, como tratando de desprestigiar al deporte que por casi cien años le ha regalado a este país momentos históricos, de llantos por la alegría de un triunfo, de vibrante emoción por la consecución de una medalla, de sublime júbilo por el ponche de un lanzador o el jonrón de una bateador. Por eso y más, el beisbol sigue siendo el rey.

  • 2-2 fue el balance de la Selección de Nicaragua en el Preclásico Mundial de Beisbol.

Es normal

Que la gente señale, es normal. Pasa siempre luego de la derrota. Pero tal frustración es pasajera y en poco tiempo se olvida, para luego darle espacio nuevamente a la esperanza de ver a los muchachos lograr una nueva hazaña.  Así sucedió en la Serie Mundial de 1948, cuando tras una buena actuación el año anterior, se pensó que con un equipo mejorado y un nuevo estadio los resultados serían mejores, pero fue todo lo contrario y solo se obtuvo una victoria, que fue ante El Salvador. De acuerdo con el veterano cronista deportivo Edgar Tijerino, la reacción de la afición de ese entonces ha sido la peor de la historia, pues querían acabar con los peloteros.

Pero pasó, igual que pasará el sentimiento actual contra la selección. En 1983, tas la mala actuación del combinado nica en la Copa de Bélgica, la afición y el periodismo actuó igual que ahora, e incluso se llegó a pensar que no tenía sentido viajar a los Juegos Panamericanos de Caracas, Venezuela, ese mismo año. Sin embargo, los muchachos fueron y consiguieron la medalla de plata, en un torneo en el que además vencieron a Estados Unidos. Se olvidó el fracaso anterior y se le dio la bienvenida al nuevo triunfo. El beisbol seguía siendo el rey.

Pero otra vez la afición volvió a portarse como es normal en medio de la frustración, luego de los Juegos Panamericanos de Indianápolis en 1987, en los que se creía en una nueva victoria ante los norteamericanos, pero no fue así, pues ellos se impusieron por paliza de 18-0. Todo el oleaje de críticas que se está viviendo ahora es normal, en poco tiempo se estará hablando de las posibilidades que Nicaragua tiene de repetir la medalla de oro conseguida en los Juegos Centroamericanos de Costa Rica en el 2013, en los Juegos que el próximo año se realizarán en suelo pinolero. 

De ganar los nicaragüenses, la afición olvidará las derrotas, y de perder, las recordarán y los criticarán como siempre. Es normal. A pesar de todo, el beisbol sigue siendo el deporte rey de Nicaragua. A pesar de todo la gente seguirá yendo a los estadios a disfrutar del Campeonato Germán Pomares, de la Liga Profesional y de cualquier otro torneo, porque con victorias o sin victorias, el beisbol sigue siendo el rey.

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