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A pocos días de levantarse el telón en las Mayores, hay marcas que nos aturden, que parecen ser producto de la fantasía, que consideramos imborrables, a menos que Batman y Superman sean firmados para las próximas temporadas.

El próximo pitcher con más de 5,700 ponches no ha nacido todavía. De manera que Nolan Ryan con sus 5,714 debe estar tranquilo, porque la meta soñada de todo carabinero siguen siendo los 3,000. Sin embargo, ¿cómo fue posible borrar los 714 jonrones de por vida en poder de Babe Ruth  y qué tanto nos impactó Pete Rose con su arremetida saltando encima del récord de por vida de 4,190 hits, en poder de Ty Cobb? Revisemos algunas marcas que dan la impresión que nunca serán borradas.EL REGISTRO DE 56 JUEGOS DANDO DE HIT QUE LOGRÓ JOE DIMAGGIO PARECE INQUEBRANTABLE.

LA RACHA DE JOE. Hace unos años, en un panel de expertos, se llegó a la conclusión que la marca más dificil de ser derribada, es la racha de 56 juegos bateando de hit lograda por Joe Dimaggio en 1941, cuando yo, que tanto he envejecido, no había nacido. La explicación fue sencilla: se trata de batear de hit todos los días, sin la menor pausa. Bonds y McGwire podían pasar varios juegos sin jonronear, incluso entrar y salir de un slump, y aun así, establecer marcas por temporada y de por vida. Consideren que lo más próximo a Joe ha sido la racha de 44 juegos de Pete Rose en el año de 1978. Antes, en 1897, Willie Keeler, de Baltimore, había alcanzado esa misma cifra, es decir, 12 juegos menos que Dimaggio.

 

LOS 511 DE CY YOUNG. Cada temporada que se nos viene encima es más dificil ganar 20 juegos. En el beisbol actual, más exigente, con los relevistas tomando el escenario como figuras de primer nivel, Cy Young no hubiera podido llegar tan largo. Ganar 500 juegos equivale a 25 temporadas de 20. Un disparate considerarlo viable en estos tiempos. Y todavía harían falta 12 triunfos para un nuevo récord. Definitivamente, Cy Young puede descansar en paz. Primero se construirá una carretera de Nueva York a la Luna antes de ver a otro ganador de 500.

LOS 2,632 JUEGOS DE RIPKEN. La marca de 2,130 juegos consecutivos sin fallar de Lou Gehrig parecía ser extraída de la mitología. Quizás Hércules o Teseo, de haber sido peloteros, la hubieran amenazado, sin llegar a tumbarla. ¿Cómo fue posible que alguién permaneciera en los line-up por 1,230 juegos consecutivos? Bueno, a Gehrig se le conoció como el Caballo de Hierro. Pero apareció Cal Ripken en 1982 y comenzó una persecución silenciosa año tras año, hasta que se convirtió en una posibilidad viable atrapando la atención de medio mundo...Y continuó asombrándonos hasta llegar a 2,632 juegos, dejando otro reto para las futuras generaciones.

CHESBRO: 41 TRIUNFOS. ¿Cuántos sobrevivientes vieron lanzar a Jack Chesbro? En 1904, el derecho de los Yanquis que solo se elevaba 5 pies 9 pulgadas sobre el piso y pesaba 180 libras, nada que ver con Randy Johnson, logró 41 victorias utilizando 51 aperturas y 4 relevos. Su siguiente máxima cifra es de 28 victorias, y si consideramos que desde Denny McLain en 1968, no hemos visto un ganador de 30, la marca de Chesbro será tan durable como las Pirámides de Egipto.

LOS 5,714 PONCHES DE RYAN. Todo pitcher calificado como “macabro” se propone superar la barrera de los 3,000 ponches. No existe alguien pensando en los 5,000 y mucho menos en 714 más como Nolan Ryan, “El meteoro” de Texas. Detrás de esos 5,714 ponches están los 4,136 de Steve Carlton, a una distancia tan grande como la que existe entre Sidney y Montreal. Ryan hizo posible esa cifra con 6 temporadas encima de los 300 ponches y 11 lideratos en ese casillero espeluznante durante sus 27 años de actividad. Esos 5,714 ponches en 5,386 innings es uno de los más grandes alardes en materia de pitcheo.

LOS 762 JONRONES DE BONDS. En el inicio de la temporada de 1974, el beisbol se estremeció: Hank Aaron conectó sus jonrones 714 y 715, tumbando la increíble marca establecida por Babe Ruth y se extendió hasta 755, una cifra que parecía poder permanecer por siempre. Con ayuda de estimulantes, Barry Bonds, que fue capaz de disparar 73 jonrones en una campaña, otro reto inmenso como escalar el Everest descalzo, estiró ese registro a 762 jonrones. Otro “contaminado”, Alex Rodríguez, pudo ser una amenaza, pero las lesiones y más de un año de sanción lo sacaron de la pelea. A sus 40 años, con 687 vuelacercas, asegurado por dos tempotadas más por los Yanquis, pero entrando en declive, necesita 28 jonrones para superar a Ruth, y 69 para saltar sobre Aaron, un reto muy exigente. No se cree pueda ser un peligro para Bonds con su récord legitimado mas allá de los cuestionamientos.

TY COBB: 12 CETROS DE BATEO. Tony Gwynn se retiró después de obtener ocho titulos de bateo, en una actuación de fantasía. Ty Cobb alcanzó 12 cetros, y agregó otra marca imposible: 23 temporadas consecutivas sobre los 300 puntos... Pero hay algo más con Cobb: es dueño de una cifra récord que nos aturde: 367 puntos de por vida después de 24 temporadas en las Mayores. Antes de ver a otro bateador tan eficiente, es más probable un presidente de tercer período en la Casa Blanca.

ROSE: 4,256 HITS. Por culpa de Pete Rose, Cobb no es más impresionante todavía. Su marca de 4,190 hits, calificada por largos años como imposible, fue derribada por Pete Rose. El artillero que brilló intensamente con los Rojos, estableció la nueva marca con el uniforme de los Filis y continuó hasta 4,256 imparables, aparentemente fuera del alcance de cualquier mortal. ¿Quién será el próximo bateador de 4 mil hits? Hay que buscarlo en los Play Station. Menos mal para Rose que Ichiro Suzuki llegó tarde a las Grandes Ligas.

SIETE NO HITTERS. Regresemos con Nolan Ryan, quien nunca ganó un Cy Young, pero se aproximó a una escogencia unánime para entrar a Cooperstown. Lanzó 7 juegos sin hit ni carrera, dejando muy atrás a Koufax con 4. Ustedes podrán especular sobre lo que hubiera podido hacer Koufax si no se retira antes de los 32 años, pero el hecho, testarudo, es el de los 7 No Hitters de Ryan. Grandes pitcheres como Carlton, Clemens, Pedro, Maddux, no registraron un doble cero en hits y carreras. Se necesita otro fenomeno para quitarle el sueño a Ryan. ¿Cuándo lo veremos?

LOS 110 BLANQUEOS. Roger Clemens registró 46 partidos de recorrido completo sin permitir carreras, Ryan se retiró con 61, igual que Tom Seaver, y Cy Young se extendió hasta 76. Estas cifras permiten ilustrar, con facilidad, la grandiosidad que tienen las 110 blanqueadas logradas por Walter Johnson, derecho de los Senadores de Washington, conocido como “El Gran Tren”. El segundo en la lista es Grover Alexander, con 90. Ahora, con la incidencia del picheo de relevo, un pitcher con más de 100 blanqueos es imposible. Bueno, eso creemos.

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