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Antes del aterrizaje de Babe Ruth en 1920, los Yanquis, hoy máximos ganadores de títulos en Series Mundiales con 27, incluyendo una racha de 5 entre 1949 y 1953, nunca habían estado en un Clásico. Lo lograron en 1921 cayendo ante los Gigantes -también de Nueva York en aquel tiempo- por 5-3 en ocho juegos, y consiguieron su primer banderín en 1923, precisamente en un tercer enfrentamiento consecutivo entre ellos. Miller Huggins era el manager en una temporada de 98 victorias en 154 juegos.

La última vez que los llamados “Bombarderos” del Bronx se coronaron, fue en 2009, el año de la inauguración del nuevo coloso de la calle 161, día en que vi a Cliff Lee de los Indios, enfrentar a C. C. Sabathia, después de una impresionante presentación de los grandes astros yanquis que han sobrevivido al paso del tiempo, entre ellos Don Larsen y Yogi Berra, que todavía estaba con vida. En ese 2009, los Yanquis derrotaron en seis juegos a los Filis y por una de esas casualidades, Lee, que había sido transferido de los Indios a los Filis, abrió contra Sabathia el primer duelo. Nuevamente Lee se impuso, ahora 6-1, pero los Yanquis se enderezaron derrotando dos veces a Pedro Martínez y se llevaron la Serie Mundial.

Las opciones Yanquis dependen de un abanico de intrigas: ¿Escapará a lesiones Mark Teixeira? ¿Será capaz Alex Rodríguez, en declive, de otra temporada útil como la del 2015? ¿Responderá a las expectativas el joven tirador Luis Severino? ¿Qué tan bien reparado quedó Masahiro Tanaka? ¿Ya es algo real Didi Gregorius? ¿Qué tanto aportará Sterling Castro? ¿Podrán los abridores extenderse con posibilidades hasta Miller, Betances y Chapman, tres mortíferos relevistas? ¿Podrá resurgir Jacoby Ellsbury? Por ahora, al levantarse el telón, nada de eso es seguro para los Yanquis en el Este de la Liga Americana.

Será difícil, muy difícil

¿Será posible verlos retornar a los Play Offs este año? Difícil, muy difícil. Toronto, con su bateo destructivo y tratando de obviar la pérdida de David Price, es el favorito frente a la embestida que pueden realizar los Medias Rojas en la última campaña de David Ortiz, fortalecidos con la adquisición del zurdo Price y la de Craig Kimbrel, quien encabezará un excelente bullpen, que incluye a Koji Uehara y Junichi Tazawa, muy solventes, y hay una seria advertencia sobre la presión que seguramente colocarán Orioles y Rays. 

  • 95 son las victorias de los Reales de Kansas, máxima cantidad de un equipo de la Liga Americana en el 2015. Toronto con 93 fue el segundo.

La tropa de Baltimore, con el fuerte cañoneo que garantizan Chris Davis, Manny Machado y Adam Jones, y una aceptable rotación integrada por Chris Tillman, Ubaldo Jiménez y Yovani Gallardo, puede hacer mucho ruido, en tanto los de Tampa, equipo en el milita el nicaragüense Erasmo Ramírez, con su abridor estelar Chris Archer, altamente valorado para esta temporada, pero sangrando por la lesión de su cerrador “as” Brad Boxberger, espera contar con una ofensiva más productiva de parte de Loney, Evan Longoria y Forsythe. Como puede observarse, esta es una división abierta para todos, que solo ofrecerá pistas claras alrededor del Juego de Estrellas, antes de las negociaciones que le permitieron a Toronto sacar a Price de los Tigres y borrar una gran desventaja respecto a los Yanquis el año pasado.

Presionado, Kansas responde -Los Medias Rojas son candidatos a dominar la División Este de la Liga-

El respeto que se han ganado los  Reales hace que prevalezcan como favoritos en el posiblemente muy disputado sector central, pese a las salidas de Johnny Cueto, Ben Zobrist y Alex Ríos. Se piensa, levantando el telón, que retener a Alex Gordon y contar con un poblado y temido bullpen encabezado por Wade Davis, en respaldo de los abridores Volquez, Ventura, Young, Duffy y Medlen, podría volver a acercarlos a las 95 victorias del 2015. Se recomienda mucho ojo con el levante de los Medias Blancas, después de solo 76 triunfos, con la llegada de  Todd Frazier para juntarse en el line-up con el productivo José Abreu, Adam Eaton y Melky Cabrera, más una rotación que tiene como líder a Chris Sale, respaldado por José Quintana y Carlos Rondón, contando con la presencia de David Robertson como cerrador. ¿Qué les parecen los Tigres? Ellos consiguieron a los tiradores Jordan Zimmerman, Mike Pelfrey y Francisco Liriano, con Cameron Maybin y Jarrod Saltalamacchia. Obviamente, lo clave después del derrumbe a solo 74 triunfos es la explosividad de Miguel Cabrera, y es viable que, con un resurgir de Justin Verlander, vuelvan a proyectarse hacia las alturas. Los Indios de Corey Kluber, con los recién llegados Mike Napoli y Rajai Davis, también deben mejorar, en tanto Minnesota obliga a ser mirado por Miguel Sano, Byron Buxton y lo que queda de Jeff Mauer. No hay duda del exigente nivel de competitividad.

El retorno de Darvish

Una zona infernal debe ser la del Oeste. Los descartados en el 2015, Ángeles de Anaheim, con el uno-dos Trout-Pujols funcionando a plenitud, es decir con más de 60 jonrones y más de 200 empujadas entre ellos, los remates de Houston Street y lo que puedan aportar Jeff Weaver y C. J. Wilson detrás de Garrett Richards, pretenden retar el favoritismo de los Astros de Houston con su poderoso pitcheo abridor, que presenta a dos aspirantes a 20 triunfos, Dallas Keuchel y Collin McHugh, más Lance McCullers y el bateo fluido de Evan Gattis, José Altuve, con el agregado de esa nueva sensación que es el boricua, Carlos Correa. Hey, esperen, los Rangers han recuperado a su “as” Yu Darvish, posible ganador de 20 si su brazo responde, y disponen de seis bateadores capaces de superar los 20 jonrones (Adrián Beltré, Mitch Moreland, Rougned Odor, Josh Hamilton, Shin Soo Choo y Prince Fielder).

  • 232 los jonrones que disparó la ofensiva de Toronto para ganar el banderín del Este tumbando a los Yanquis.

No hay forma de obviarlos como aspirantes después de 88 victorias en el 2015. Seattle, que tiene al “Rey de la colina” Félix Hernández, el punch de Nelson Cruz y la versatilidad de Robinson Canó, y Oakland, el equipo de Sonny Gray, un pitcher en crecimiento, fortalecido con los aterrizajes de Yonder Alonso, Henderson Álvarez, John Axford, Ryan Madson y Jed Lowrie, no pueden ser subestimados. Hay quienes vaticinan un buen salto de Oakland, reducido a 68 victorias en el 2015, pero se necesitará un mejoría de su rotación, y detrás de Gray no se ven brazos lo suficientemente fuertes.

A seis meses de distancia, sin pensar en lesiones, bajones de voltaje y negociaciones de media temporada, pienso que en la Liga Americana, Toronto, Kansas y Texas, ganarán las tres divisiones con Astros y Tigres sobreviviendo como “comodines”.

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