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El París Saint-Germain, ya campeón del torneo francés, ganó 2-0 en su desplazamiento a la cancha del Guingamp (15º) con un doblete del atacante brasileño Lucas Moura, ayer en la jornada 33, a tres días de jugar la vuelta de los cuartos de Champions ante el Manchester City.

Los jugadores dirigidos por Laurent Blanc viajarán a Inglaterra con la necesidad de ganar para alcanzar las semifinales después de empatar 2-2 en la ida.

Para reservar fuerzas, el técnico no contó ayer con la mayor parte de sus jugadores principales. Descansaron los brasileños Thiago Silva, David Luiz y Maxwell, el internacional italiano Thiago Motta, el sueco Zlatan Ibrahimovic, el uruguayo Edinson Cavani y el argentino Ángel di María, además del italiano Marco Verratti y el argentino Javier Pastore, en recuperación.

El Guingamp no pudo aprovechar esta circunstancia y sigue en el puesto 15, aunque se mantiene relativamente lejos de la zona de descenso, de la que le separan seis puntos.

“Estoy satisfecho de nuestra actuación, sobre todo en la segunda parte. En la primera tuvimos algunos errores técnicos que nos pusieron en dificultades. Guingamp tuvo dos o tres ocasiones debido a nuestros errores”, señaló Blanc.

“Estoy muy decepcionado porque no creímos en la primera parte. Solo concedimos una ocasión y tuvimos buenos acercamientos, especialmente la ocasión de Mevlüt (Erding). Dejamos pasar nuestra oportunidad”, coincidió el preparador local Jocelyn Gourvennec.

En este escenario brilló Lucas Moura, autor de un doblete. En primer lugar fue el encargado de marcar un penal cometido por Jeremy Sorbon sobre el joven de 18 años Christopher Nkunku en el minuto 55. Más tarde (71) engañó al arquero Jonas Lossl tras una pase medido del lateral Layvin Kurzawa.

Golpe entre Kurzawa y Trapp

Fue precisamente el antiguo jugador del Mónaco el que protagonizó el susto de la tarde para los parisinos. En el minuto 20, en un duelo con Coco, perdió el equilibrio y cayó al suelo con la mala suerte de que la rodilla de su portero, el alemán Kevin Trapp, le golpeó en la nariz.

A pesar de sufrir una fractura, Kurzawa pudo continuar, pero Trapp se retiró por precaución en el descanso dejando su plaza al internacional italiano Salvatore Sirigu. Lejos de las exhibiciones que le sirvieron para conquistar el campeonato batiendo un récord de precocidad, el PSG completó un partido serio, pero sin alardes.

Alguno de los jugadores poco habituales tuvieron la posibilidad de mostrar sus condiciones, como el defensa central Presnel Kimpembe, alineado junto al brasileño Marquinhos y que demostró serenidad y sentido de la anticipación.

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