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Pese a fallar en cuatro turnos en el juego de ayer, no puede minimizarse que Cheslor Cuthbert comenzó la temporada regular de las Ligas Menores de Beisbol mostrando una ofensiva tan fantástica que parecía ser sacada de la lámpara de Aladino. El muchacho de Corn Island se convirtió, a lo largo de cuatro juegos el pasado fin de semana, en un mata pícheres y en la principal figura ofensiva de su equipo, a tal punto de aparecer como el mejor artillero con promedio de .500 puntos del Omaha Storm Chasers, sucursal Triple A de los Reales de Kansas City, a quienes, con su actuación, Cheslor parece estarles gritando: ¡Hey, aquí estoy!

La temporada inició el pasado jueves. El equipo del nica inició una serie de cuatro juegos contra el New Orleans Zephyrs. En ese desafío, Cuthbert se fue de 4-2, empujó una carrera, se ponchó en par de ocasiones y cometió un error. Perdió su equipo 6-3. Su promedio quedó en .500. En su primer turno conectó el primero de sus imparables, en el tercero se ponchó, en el sexto conectó hit al jardín central y empujó se primera carrera de la temporada, y en el noveno cerró la noche haciéndole swing al tercer strike.

En el segundo duelo, en el que el Omaha ganó 6-5, Cheslor empujó la primera carrera de su equipo con un fly de sacrificio. En el segundo y en el quinto episodio recibió base por bolas. En el séptimo inning conectó su primer cuadrangular de la campaña con uno a bordo, empujando dos carreras más y anotando su primera.

En el tercer juego de la serie, Cuthbert hizo erupción. Bateó de 5-4 y empujó tres carreras, para contribuir enormemente a la victoria del Omaha 11-8. Sus cuatro imparables le permitieron alcanzar un promedio de .636. En el propio arranque del juego conectó su primer sencillo y empujó se primera carrera del juego. En el segundo inning volvió al cajón de bateo para ligar otro imparable e impulsar dos carreras más. En el tercer episodio bateó hacia el short stop, quien forzó el out en segunda y Cheslor se embazó. Sus dos últimos incogibles los logró en el sexto (su primer doble) y en el octavo. Con este, Cuthbert llevaba dos partidos consecutivos empujando tres carreras y tres juegos impulsando una o más.

En el cuarto encuentro, en el que su conjunto cayó 7-4, y se dejó empatar la serie, Cuthbert conectó un imparable en 5 turnos y empujó una carrera. Su único hit lo propinó en el primer episodio. En los cuatro desafíos en los que participó empujó carreras.

En total, la actuación del nica durante el primer fin de semana se resume en 16 apariciones al cajón de bateo, 8 imparables, 1 jonrón, 1 doble, 1 carrera anotada, 8 carreras impulsadas (líder del equipo), 2 bases por bolas y dos ponches. El promedio de .500 puntos de Cheslor Cuthbert era el mejor del equipo. Sin embargo ayer perdió su racha de cuatro juegos conectando de imparable, tras fallar en cuatro turnos (.400) en la victoria de 5-2 de su equipo sobre el Round Rock, en el primer desafío de la serie entre ambos clubes.

Primera victoria

Otro nicaragüense que se lució en el arranque de las Ligas Menores fue Roniel Raudes, quien juega con el Greenville Drive, equipo Clase A afiliado a los Medias Rojas de Boston. El muchacho recibió la pelota para abrir el pasado domingo, aprovechó la oportunidad y logró su primera victoria de la campaña. En su actuación de 5.0 innings completos solo permitió cuatro imparables, otorgó una base por bolas, ponchó a cinco adversarios (entre los tres mejores del equipo) y no permitió carreras, para lucir ahora una efectividad de 0.00 (entre los dos mejores del club). Tras su demostración, crecen las expectativas por lo que pueda seguir haciendo en busca de escalar más alto.

El otro pinolero en categoría Triple A es Juan Carlos Ramírez, quien milita como relevista del equipo Louisville Bats, mismo que es sucursal de los Rojos de Cincinnati. Ramírez solo ha participado en un juego, el único que su equipo ha realizado, pues los restantes tres desafíos de la serie contra el Toledo fueron pospuestos por el mal clima. En ese único partido jugado el nica entró en la apertura del quinto episodio, con su equipo perdiendo ya con el marcador definitivo de 10-2. Hizo su trabajo dominando a los tres bateadores que enfrentó, ponchando a un rival y manteniendo su efectividad en 0.00.  

Por su parte, el gran prospecto Jairo Beras, jugador del High Desert, sucursal Clase de los Rangers de Texas, a lo largo del fin de semana llegó en 16 ocasiones al cajón de bateo, conectando 5 imparables, entre ellos un jonrón, anotando 3 carreras e impulsando otras 4. Recibió solamente una base por bolas y se ponchó 7 veces. Batea para .313.

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