•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El número uno mundial, el serbio Novak Djokovic, fue derrotado sorprendentemente ayer en su debut en Montecarlo por el checo Jiri Vesely (No. 55), todo lo contrario que el español Rafael Nadal, quinto cabeza de serie, que accedió a octavos sin sobresaltos.

Djokovic, que cayó derrotado por 6-4, 2-6 y 6-4, solo había perdido hasta el momento un partido en esta temporada: fue en el torneo de Dubái y por abandono, como consecuencia de un problema en un ojo, ante el español Feliciano López.

El jugador serbio no perdía un partido en un torneo del Masters 1.000 desde agosto de 2015, cuando cayó ante el suizo Roger Federer en Cincinnati, y sumaba, hasta este miércoles, 22 victorias consecutivas en torneos de esta categoría, la inmediatamente anterior a los cuatro Grand Slams. 

Ganador de la prueba monegasca en dos de las tres últimas ediciones estuvo lejos del jugador que ha dominado el circuito durante los dos últimos años y se mostró incapaz de superar a un jugador semidesconocido cuando el partido se decidió en el tercer set.

Djokovic acabó pagando que jugaba su primer partido en tierra batida desde que perdiese la final de Roland Garros el año pasado ante el suizo Stan Wawrinka, mientras que para Vesely era su sexto  encuentro en esta superficie, tras los cuatro que disputó la semana pasada en Marrakech, donde alcanzó las semifinales, y el de primera ronda en Montecarlo, donde el serbio quedó exento como vigente campeón del torneo.

Eso se notó en los primeros juegos, en los que el serbio tuvo muchas dificultades para controlar la pelota, sobre todo con algunas dejadas mal ejecutadas.-Novak se mostró frágil-

“Novak no jugó a su mejor nivel, es evidente. Ha cometido muchos errores desde el inicio”, admitió Vesely, que reconoció que antes de empezar el partido solo aspiraba “a ganar un juego o a hacerlo dignamente”.

“Esto demuestra que nadie es imbatible”, dijo por su parte el ganador de once Grand Slams, que pese a la derrota en Montecarlo (ciudad en la que reside) no perdió la serenidad ni la deportividad.

“He jugado muy, muy mal, pero eso no resta ningún mérito a mi adversario. Ha subido a la red, hizo dejadas, buenos servicios... Fue por la victoria y la ha merecido”, añadió.

En 2016, Djokovic había ganado los 14 partidos disputados y sumaba ya cuatro títulos, entre ellos el primer Grand Slam de la temporada, el Abierto de Australia, en enero, y los Masters de Indian Wells y Miami, ambos el mes pasado.

Inyección de confianza 

Nadal, por su parte, se impuso con un cómodo 6-3 y 6-3 ante el británico Aljaz Bedene, lo que sin duda será una buena dosis de confianza ante el inicio de la temporada de tierra batida, una superficie en la que el español se ha convertido en el mayor especialista de la historia.

“He llegado aquí con tiempo para entrenar y la verdad es que estoy contento por la victoria”, aseguró Nadal, que en Mónaco ganó su “primer torneo grande” y que ha logrado el título en el Principado en ocho ocasiones (de 2005 a 2012).

  • 22 victorias consecutivas sumaba el serbio Djokovic en torneos de esta categoría.

“Es importante ganar tras lo que pasó en Miami”, insistió el mallorquín, que hace dos semanas perdió en segunda ronda del torneo estadounidense ante el bosnio Damir Dzumhur, demostrando que sigue sin alcanzar el nivel que perdió el año pasado.

En la próxima ronda, el ex número uno del mundo se medirá al austriaco Dominic Thiem, 12º favorito del torneo, que eliminó al japonés Taro Daniel por 4-6, 6-2 y 6-0.

Antes, el checo Thomas Berdych, sexto cabeza de serie, cayó eliminado en su partido de segunda ronda ante el joven bosnio Damir Džumhur, mientras que el suizo Stanislas Wawrinka, número 4 del mundo, se impuso al alemán Philipp Kohlschreiber.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus