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¿Hay alguien pensando en una pelea complicada para “Chocolatito” esta noche? No lo creo. No, si después del pesaje, el pinolero pudo disponer de la recuperación urgentemente necesaria para obviar el desgaste al que fue sometido en busca de registrar las 112 libras. Ese es el factor clave. ¿Lo veremos en plenitud, realmente restaurado? Eso esperamos sin cruce de dedos.

A sus 30 años, con 14 victorias y 2 derrotas, sin alcanzar todavía algo significativo en el boxeo profesional, McWilliams Arroyo no parece ser una real amenaza para Román. Cierto, no hay nada escrito, no solo en boxeo.

Hemos visto a Muhammad Ali en los pies de Henry Cooper y derrotado por Leon Spinks; a Mike Tyson destronado por Buster Douglas; y  Ray “Sugar” Leonard ya entrando al declive, ser completamente borrado del ring por Terry Norris, solo por citar algunas de las sorpresas que han hecho girar el mundo al revés, pero no esperamos que lo imprevisto, sin máscara, salte burlescamente esta noche al ring del Forum de Inglewood en Los Ángeles y le saque la lengua a Román.

LAS LIMITACIONES DE ARROYO

No se espera un peleón, ni que “Chocolatito” sea vencido. Vi por YouTube dos peleas de Arroyo, una en sus inicios, apenas la cuarta con Takashi Okada y otra reciente, en el 2014 con Ammat Ruenroeng, estando en disputa el cetro mosca de la FIB. No es Arroyo lo suficientemente rápido y astuto para desequilibrar, su punch no es destructivo para intimidar, y no se observa en él el atrevimiento requerido para tomar riesgos y forzar un combate agitado. Me pregunté: ¿en que terreno sería más peligroso el boricua? Y no pude encontrar respuesta.

Video: Conocé a McWilliams Arroyo, rival del "Chocolatito"

En la media distancia, donde “Chocolate” se establece con mayor comodidad, Arroyo estará en clara desventaja y cuando se recorten los espacios, quedará expuesto frente al cada vez más eficiente golpeo al cuerpo del nica, porque no dispone de la frecuencia de golpes y la precisión, que podrían aplicar un freno al impulso ofensivo de Román. No se trata solo de una teorización, sino de algo real. La intriga es ¿qué tanto podrá resistir cuando “Chocolate” con las riendas del combate en mano, determine el nivel de su capacidad de agresión?

¿CÓMO PODRA ESCAPAR?

Qué fácil es considerar a Arroyo “atrapado y sin salida”. Por lo visto de él, no es “en pequeño” un LaMotta frente a Robinson dándole forma a peleas épicas, ni Escalera frente a Alexis haciendo propuestas suicidas, ni un crucigrama difícil de resolver como Whitaker, o un peleador de la versatilidad de Ike Quartey retando a Oscar de la Hoya. Para vencer al pinolero se necesita hacer una pelea sin errores, agresiva y elusiva, eficaz contragolpeando, con resistencia granítica frente a los cambios. No imagino a Arroyo manejando esa gama de variantes.

¿Que si puede sorprender? Allá arriba, entre las cuerdas, con las imágenes en movimiento como tratando de salirse de una pintura de Rubens, descuidando por un instante el mentón o como consecuencia de un parpadeo involuntario, salta la liebre de la sorpresa. “Chocolatito” no es inmune a eso, pero lo más viable es que logre imponer su superioridad técnica, el frenesí de su golpeo y su autoridad en los vertiginosos cambios de golpes. No he escuchado, ni visto en TV, ni leído que alguien le conceda posibilidades al puertorriqueño. Y si la coincidencia de opiniones es plena, el pronóstico tiene que ser directo: Román por nocaut.

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