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Jake Arrieta ha lanzado su segundo juego sin hit ni carreras en temporadas consecutivas, mientras todavía abrillanta cada amanecer, con un aprecio indescriptible, el imprevisible Premio Cy Young de la Liga Nacional obtenido el año pasado por encima de Zack Greinke, Clayton Kershaw y Madison Bumgarner, tres de los actualizados monumentos del pitcheo en el mejor beisbol del mundo.

Mientras diseñaba con la precisión de Calatrava, una temporada fantasiosa de 22 victorias y 1.77 en carreras limpias en el 2015, Arrieta realizó una faena sin hit ni carrera contra los Dodgers el 30 de agosto, y el jueves, en Cincinnati,
atravesando este mes de apertura, lo volvió a hacer frente a los Rojos con un apoyo de 16 carreras, colocando a un lado cuatro boletos, incluyendo uno abriendo el noveno. Fue su cuarta victoria consecutiva con 0.87 en efectividad en este 2016. Entre un no hitter y otro, hay solo nueve inicios más en temporada regular por parte de Arrieta, nuevo “as” de espadas de los ahora pujantes Cachorros de Chicago.

UN ERROR, SOLTARLO

Los Orioles no tuvieron paciencia buscando cómo sacar petróleo del brazo de Arrieta. Después de verlo ganar 20 juegos y perder 25 desde su debut en el 2010, lo enviaron a los Cachorros el 2 de julio del 2013 junto con Peter Strop y algo de cash, a cambio de Steve Clevenger y Scott Feldman. Ningún lamento se escuchó en Baltimore, ninguna trompeta sonó en Chicago. ¿Qué significado tenía Arrieta, un pitcher que cobraba el salario mínimo de 500 mil
dólares?

Sus cuatro victorias por dos reveses en el cierre del 2013 y el balance de 10-5 con 2.53 en carreras limpias en el 2014, entusiasmaron a los Cachorros, pero no tanto para pensar en una transformación tan espectacularmente brusca saltando al estrellato pistola en mano. Lo del 2015, fue fabuloso: 22 triunfos, solo 10 jonrones en contra y 48 bases en 229 entradas, ese 1.77 resplandeciente y 150 hits permitidos con un WHIP de 0.865 en 33 aperturas.

PARECE ALGO REAL

¿Sería Arrieta algo real, o solo un caso parecido al de Steve Stone en 1980 con los Orioles registrando 25 victorias y superando a Palmer, Flanagan, McGregor, Sammy Stewart y Denis? Esa era la intriga que flotaba. Su inicio en este 2016, es la continuación inalterable de su temporada de graduación en el 2015, y una señal de alerta para no perderlo de vista. Mientras tanto, Arrieta sigue impresionando, y exige hacer una revisión del ranking de los mejores brazos de las Mayores en este momento.

Durante una racha de 24 aperturas de calidad consecutivas, Arrieta, el nuevo “as”, presenta balance de 20-1 con 0.86 en carreras limpias y 0.70 en WHIP. ¿Mejor que Kershaw, que Greinke, que Keuchel, que Bumgarner, que Price y que otros instalados en la cima de la montaña? Arrieta lanza sus cifras sobre el tapete y podría preguntar gritando ¿quién es el mejor?

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