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Dos goles de Luis Manuel Galeano, en la primera parte del partido, anticipaban un triunfo contundente del Real Estelí sobre los Caciques del Diriangén en la ida de las seminales del torneo de Clausura de futbol de Primera División. Sin embargo, una pena máxima cedida por el árbitro Franklin Jarquín a los locales en las postrimerías del desafío, permitiendo que el marcador se pusiera 1-2, manchó el Clásico Nacional que se jugó en Diriamba.

El equipo diriambino no parecía local, los norteños se apropiaron del balón desde el primer silbatazo y abrieron el campo a gusto y antojo. Los estelianos se adelantaron en la pizarra gracias a un gol fortuito de Galeano (11 min.), quien cargó la pelota hasta el borde del área por el sector izquierdo, y sacó un centro que acabó siendo remate al marco para establecer el 0-1 parcial, ante la mala reacción del guardameta Melvin Hernández. 

Hasta ahí, el encuentro transcurría con buen ritmo. Estelí apelaba al dominio del esférico, las proyecciones por las bandas y la presión en el medio campo, para evitar las propuestas de ataque de los Caciques. El Diriangén apostó a esporádicas jugadas de contragolpe, a dividir balones en campo contrario, encomendándose a ganarlos, y a centros desde las bandas; sin embargo, la zaga visitante se mostró sólida e hizo pasar inadvertido a Andrés Giraldo, Lucas Martella y Daniel Olcina.

Los males comenzaron a llegar con las equívocas decisiones arbitrales. Si bien los últimos 25 minutos del primer tiempo se jugaron con la dureza que distingue los Clásicos, con entradas bruscas, choques cuerpo a cuerpo y barridas fuertes, el silbante Jarquín dejó de pitar jugadas que ameritaban ser sancionadas, y pitó otras que dan material suficiente para analizar su criterio en el ejercicio de sancionar acciones.

Para fortuna de los norteños, Galeano estableció el 0-2 antes de irse al descanso (44’), tras sacar un remate potente de pierna derecha desde fuera del área grande, incrustando el balón rasante y pegado al poste izquierdo de la cabaña diriambina. La estirada del guardameta fue inútil, la estocada fue certera. 

Se escapó el partido -A Franklin Jarquín (amarillo) se le escapó el juego de las manos-

La segunda mitad comenzó tal como acabó la primera, con el “Tren del Norte” lanzado al ataque y con los Caciques defendiendo su área. Las insistentes llegadas de Estelí pudieron lapidar el desafío, sin embargo, Galeano, Chavarría y compañía perdieron la brújula y en otras ocasiones el arquero apareció para evitar que le hicieran mayor daño.

Transcurrido el minuto 59, Jarquín encendió la vela del pastel expulsando con roja directa al colombiano Jonathan Mosquera, dejando a Estelí con diez jugadores a falta de media hora para que acabara el encuentro. Evidentemente, el zaguero golpeó en el rostro a Rafael Vieira con el codo, sin embargo, la acción ocurrió mientras el jugador del Diriangén se resbalaba tras perder el balón, pero Jarquín decidió mandarlo a la ducha.

  • 7 de mayo será el partido de vuelta entre Diriangén y Real Estelí, en el Estadio Independencia.

Con un jugador menos, como suele pasar, los estelianos tuvieron que reacomodarse en el campo para evitar que quedaran espacios abiertos. Las llegadas fueron reduciendo y los Caciques pudieron pisar el área rival en un par de ocasiones, pero sin ser contundentes. Eso hasta que Erick Téllez vendió una falta inexistente dentro del área cuando Elmer Mejía ejercía presión para evitar que sacara un centro.

Fue el momento preciso para que Jarquín pusiera la cereza en la torta, señalando la pena máxima (84’), cobrada por Víctor Parrales, para convertir el 1-2 definitivo, que deja abierta la eliminatoria y una sensación de frustración a los norteños, que merecieron, por lo menos, irse con el marco invicto y con una ventaja considerable. El próximo sábado, en el Estadio Independencia (7:00 p.m.), los estelianos recibirán al Diriangén para tratar de adjudicarse el boleto a la final.         

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