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Los estudiosos de las matemáticas definen las probabilidades como un ejercicio aleatorio que mide la mayor o menor posibilidad de que se dé un determinado resultado. En la mayoría de los casos se asignan los números considerando antecedentes que sustenten un pronóstico.

Asumiendo la teoría de las probabilidades, y después de lo visto en los partidos de ida de las semifinales del torneo de Clausura de futbol de Primera División, Real Estelí y Walter Ferretti se muestran como amplios favoritos para avanzar a la final tras superar a los Caciques del Diriangén (1-2) y UNAN–Managua (0-2), respectivamente.

Incluso con la ventaja mínima que tienen los norteños sobre el Diriangén, premiado injustamente por un fallo arbitral para recortar distancia, no hay un indicador que perfile a los Caciques como equipo finalista. El juego limitado, sin propuestas claras en ofensiva y sufrido en defensa, son suficientes argumentos para poner al “Tren del Norte” al frente de los pronósticos. 

Podría el Diriangén aferrarse a una hazaña similar a la que logró en el Apertura pasado en estas mismas instancias. En aquella oportunidad los estelianos carecieron de agallas, ideas y protagonismo; y pagaron con la eliminación. Esta vez los papeles se invierten, y si el buen juego se establece, los norteños se quedarían con el boleto a la final en el Independencia.

Como valor agregado, el “Tren del Norte” dispone del material humano necesario para meter miedo en esta etapa. Luis Manuel Galeano, con 12 goles en la cima de máximos artilleros y 20 en total entre Apertura y Clausura; y Carlos Chavarría, sublíder con 11 anotaciones, saben qué hacer en casa, la armonía entre ambos, junto a Samuel Wilson, es sinónimo de peligro.

La ausencia del central Jonathan Mosquera obliga al técnico Otoniel Olivas a realizar una variante en la zaga, pero no es algo que no pueda resolver, incluso la zona defensiva seguirá siendo una muralla difícil de superar, a sabiendas de que el colectivo pesa más que las individualidades, lo cual ejecuta muy bien el Real Estelí.    

  • 7 de la noche del próximo sábado en el Estadio Independencia será el partido de vuelta de semifinales entre Estelí y Diriangén.    

Ojalá que Galeano, Chavarría, Erick Téllez, Daniel Olcina y compañía sean los protagonistas del Clásico Nacional y no el silbante, como lo fue en la ida. Los roces y las entradas fuertes son una especie de condimento que no puede faltar en este tipo de desafíos, evidentemente lo ideal es que la lucha quede en el terreno de juego y no se traslade a las graderías.

Ferretti debe cuidarse

Los rojinegros lograron una importante ventaja en condición de visitantes (0-2), un resultado sacado de la lámpara de Aladino en las postrimerías del encuentro, cuando parecía que las acciones terminarían parejas. Bernardo Laureiro y Javier Dolmus aparecieron en el momento oportuno y dieron las estocadas a los universitarios, dejándolos resentidos y al borde del abismo. 

Los académicos habían plantado cara en gran tramo del juego, pero la máquina de ideas se averió y acabaron cediendo la iniciativa. ¿Podrá la UNAN revertir el 0-2 en contra? Si exhibiera aunque sea un poco del futbol fajador con el que se coronó en el Apertura pasado, superando justamente al Ferretti en semifinales, diría que sí. Sin embargo, perdió el vértigo y las probabilidades de avanzar son escasas.

Tal como el Diriangén, los universitarios deben encomendarse a un milagro. El pulso está perdiendo vitalidad, los latidos del corazón del león que llevan en el escudo son más lentos y los pronósticos favorables están al lado de los “Policías”. 

  • 12 goles acumula Luis Manuel Galeano, máximo artillero del Clausura, por once de su compañero de equipo Carlos Chavarría.

Si la teoría de las probabilidades juega a favor de los argumentos que aventajan al Real Estelí y Walter Ferretti como favoritos, seríamos testigos de una nueva final entre capitalinos y norteños, cuyo compromiso u obligación, como deseen llamarlo, es lograr el título del Clausura para aspirar a la Liga de Campeones de la Concacaf. 

Antes, quien sea que gane el título, tendrá que enfrentarse a la UNAN, campeón del Apertura, a menos que los universitarios logren una hazaña histórica y se proclamen campeones del Clausura, lo cual los convertiría inmediatamente en monarcas nacionales.

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