•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El Leicester City se proclamó campeón de la Premier League 2015-2016, el primer título en sus 132 años de historia, después de que el Tottenham empatase a dos goles en su visita a Stamford Bridge.

Los Spurs necesitaban ganar al Chelsea para mantener el suspense al menos unos días más, y parecían tenerlo todo controlado al descanso, al que llegaron con dos goles de ventaja, anotados por Harry Kane (27) y el sucoreano Heung-Min Son (44).

Sin embargo, en el segundo tiempo, Gary Cahill (58) y el belga Eden Hazard (83) lograron el empate, que da el campeonato al equipo que entrena el veterano italiano Claudio Ranieri.

Tras el empate logrado el domingo ante el Mánchester United, el Leicester suma 77 puntos, siete más que el Tottenham, cuando solo restan dos jornadas para el final, por lo que el título está sentenciado.

Ranieri, un ganador

El entrenador italiano Claudio Ranieri no es un gurú ni un tirano, es un hombre de sonrisa y lágrimas fáciles, gran gestor de recursos humanos con un concepto del fútbol simple con el que acaba de dar el gran golpe. 

El título de la liga inglesa que consiguió al frente del Leicester corona la carrera como jugador y entrenador de este hombre de 64 años nacido en Roma el 20 de octubre de 1951, que se forjó como jugador en equipos modestos italianos -jugaba de lateral izquierdo- y que como entrenador fue casi siempre un recurso desesperado.

“En el futbol no hay que inventar nada”, dijo en una ocasión. Al llegar al Leicester “les dije que confiaba en ellos, que hablaría poco de táctica. Para mí, lo importante es que corrieran tanto como les había visto correr al final de la temporada pasada”, dijo al diario italiano Corriere della Sera.

Ranieri devolvió la sonrisa y el optimismo a un puñado de jugadores descartados de grandes equipos o procedentes de otros más modestos, y sacó lo mejor de ellos con una receta que combinó amabilidad e invitación al trabajo duro. 

“Eran jugadores considerados demasiado pequeños o demasiado lentos para otros grandes clubes”, admitió el mismo Ranieri. 

Sus lágrimas, al final de la victoria en el estadio del Sunderland en abril, estuvieron a punto de aflorar de nuevo esta semana, cuando le mostraron un video en el que los vecinos de Leicester le agradecían lo que había hecho por la ciudad.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus