•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El suspenso continúa, pero la ecuación se ha reducido a dos incógnitas: ¿Barcelona o Real Madrid? Salió de la pelea el Atlético de Madrid derrotado como visitante por el Levante 2-1, un equipo del último lugar, cuyo único estímulo era mantener su invencibilidad en casa frente al Atlético desde el 2007, solo un referente estadístico que cobró mayúsculo significado ayer, golpeando en la mandíbula a Simeone. 

El Barcelona, limitado a un gol en el primer tiempo, el tiro libre de Messi, se soltó en la etapa de cierre agregando cuatro, incluyendo dos de Suárez que llegó a 37 y es casi dueño del Pichichi 2016; en tanto el Real Madrid, inyectado con el aporte de Cristiano, quien marcó dos goles, superó 3-2 a un porfiado Valencia, que rebotó la gran actuación registrada por el portero suplente Kiko Casilla. Más allá de la discusión del fuera de juego en el gol de Benzema, el Real Madrid, un punto atrás (88-87), es el único equipo capaz de arrebatarle el banderín al Barcelona.

La goleada--El Barcelona atropelló al Espanyol y quedó a un triunfo del título--

Qué fácil se mueve el Barsa cuando Messi se apodera de los hilos abriendo espacios, desequilibrando y apareciendo amenazante. El manejo de balón del equipo azulgrana, su marca de fábrica, establece un dominio que le permite disponer de las mejores opciones, apoyándose en una de sus principales virtudes, las recuperaciones de pelotas en gestiones agresivas. El tiro libre de Messi en el minuto 7, ejecutado con esa maestría que parece haber cultivado desde la cuna, sin chance para el arquero Pau al entrar la pelota en la escuadra superior izquierda de su cabaña, colocó al Barcelona adelante 1-0 proporcionándole la cuota de tranquilidad necesaria.

Te interesa: La clave de la Liga “es la cabeza”, dice Luis Enrique

Sin apresuramiento, pero muy atento a evitar las contras, el Barsa consiguió estirar la ventaja 2-0 con un pase de Messi en el corazón del área, apropiado para la estocada de Suárez en el minuto 51. A partir de ese momento, todo fue azulgrana, las intenciones y las realizaciones. Suárez con un potente y certero cabezazo, aumentó 3-0 en el minuto 60, y en el 73, una pelota  sencilla que escapó al control del arquero fue aprovechada por el recién ingresado Rafinha con cierto descaro, agrandando la distancia 4-0.

  • 88-87 Los puntos del Barcelona y el Real Madrid antes de disputar sus últimos partidos. Si el Real gana, El Barsa no puede perder ni empatar.

El último gol lo consigue Neymar en el minuto 82 a portón abierto recibiendo de Luis Suárez desde la derecha en una entrada de fácil conexión. Aunque el partido tardó en clarificarse, el Barcelona siempre tuvo las riendas y completó su cuarto partido consecutivo sin permitir gol y tercero por goleada después del 8-0 al Deportivo y 6-0 al Sporting. 

El sufrimiento 

Vencedor del Barsa 2-1 durante aquel alarmante bajón de voltaje azulgrana, el Valencia es un equipo nunca subestimado, y volvió a mostrar su capacidad de ejercer presión frente al Real Madrid que celebraba el regreso a las brasas de su “as” Cristiano Ronaldo. Precisamente fue el portugués, entrando al área con la compañía de Benzema, quien se cortó hacia el centro, y con zapatazo de derecha junto al poste izquierdo, abrió el marcador en el minuto 25. La polémica fue provocada por el gol de Benzema en el minuto 41, ampliando 2-0, dando la impresión de haber sido logrado fuera de lugar. El primer remate de Benzema, también en posible off side, es rechazado por el arquero, y al recibir nuevamente el francés la pelota, estando en el mismo lugar sin ser habilitado, se produce el empujón de bola hacia las redes. Me quedó la impresión que Benzema, pese a su ubicación, recibió el balón de un contrario.

  • 37-33 los goles de Luis Suárez y de Cristiano Ronaldo en la batalla por el liderato de anotación de la Liga.

El remate de zurda de Rodrigo, un taponazo dentro del área en el minuto 54, estrecha la diferencia 2-1, pero Cristiano, utilizando su velocidad para tomar una pelota trazada entre líneas, fue a fondo disparando de zurda para restaurar la tranquilidad 3-1. Bueno, eso se creía, sin embargo, el Valencia continuó peleando, y en el minuto 80, André Gómez remató con la pelota en circulación un centro de Parejo, y el 3-2, estuvo intermitente como una seria advertencia de cierre de juego para el Real Madrid.

También: Tiemblen, regresa Cristiano

La falta de Modric en el centro del campo, efectivo tanto en la recuperación como en la proyección, pero urgentemente necesitado de reposo, le quitó profundidad al equipo de Zidane. Hay que reconocer la actuación estupenda ofrecida por el arquero Kiko Casilla, tomando el lugar del tico Keylor Navas, una garantía en defensa de la cabaña blanca. Casilla tiene un alto grado de responsabilidad en haber evitado goles, que hubieran condenado al Real Madrid, coronando al Barcelona.

  • 109-108 los goles del Barsa y el Real Madrid en la temporada.

A llorar el descarte

¿Por qué un equipo finalista de la Champions, victimario del Barcelona y del Bayern, colíder en puntos de la Liga, sentiría el menor temor a lo imprevisto, enfrentando al Levante, el equipo colista, oculto en el rincón de los escombros? ¡Ah, por la tradición! El Atlético no ganaba en ese campo desde el 2007. Pero ¿y las referencias actuales? Como un manotazo a cualquier temor, antes del minuto 2, Fernando “El Niño” Torres, adelantó al Atlético con un pincelazo de derecha sobre la salida del arquero Mariño, después de recibir un pase preciso de Koke desde una posición incómoda. Ese 1-0 se produjo antes que el Barcelona y el Real Madrid marcaran por medio de Messi y Cristiano.

Se pensó que con esa hermética defensa y un arquero como Oblak, esa ventaja podría ser suficiente. ¿Qué fue lo fatal? Que el Levante no es el Barsa ni el Bayern, y no te vas a replegar para refugiarte en los contragolpes si dispones de material humano y recursos futbolísticos. No podías concederle opciones al Levante, y en el minuto 29, una pérdida de balón por la derecha, abrió espacio para la llegada a fondo de Cuero enviando el centro cabeceado por Víctor Casadesús empatando el juego 1-1. El Levante perdió respeto y obtuvo atrevimiento. Mariño el arquero, quitó de la cabeza de Torres una pelota amenazante y Griezmann fue víctima de una atajada providencial. En el minuto 90, la estocada inesperada que mató al Atlético. En un desborde que dejó al Levante en ventaja dos contra uno acercándose al área, Víctor cruzó horizontal al italiano Giuseppe Rossi, cuyo remate dejó paralizado a Oblak. El 2-1, sentenció al Atlético y lo sacó de la pelea.

El próximo sábado, la última fecha: Barcelona-Granada y Real Madrid-Deportivo. Hagan sus cálculos.

 

    

    

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus