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Entre treinta tenistas de 12 países del mundo, fue un nicaragüense el que brilló y tocó la gloria.

Entre niños de agigantada figura, fue uno de sangre pinolera el que se impuso con autoridad, garra y talento. Se trata de Joaquín Guilleme, una pequeña fiera del tenis nacional que logró quedarse con el primer lugar de la categoría U-12 del Torneo Invitacional de Antigua y Barbuda.

Exhibiendo sus habilidades y su determinación de espartano, el muchachito fue venciendo rivales sin parar, ganándose la admiración de muchos y enrumbándose al paraíso de los ganadores. No había forma de pararlo, ganarle parecía misión imposible. Hasta que llegó a las semifinales, donde se encontró con Jakes Serpell, de Islas Caimán y quien había demostrado gran habilidad en las etapas previas del torneo. En el principio del juego, el nicaragüense pasó serias complicaciones, a tal punto de estar abajo en el marcador 1/4. Sin embargo, empujado por su espíritu de triunfador, el pequeño se agigantó y salvando dos match point logró llevarse la victoria en el Super Tie Break, clasificándose a la gran final del evento.

Dominio absoluto

En la última parada antes de sentarse en el trono de los que triunfan, Guilleme se topó con Joshua Kalekyezi, originario de Guyana. A simple vista, viéndolos desde la perspectiva de la apariencia física, Joshua saltaba como un rival difícil de vencer. La superioridad de estatura en relación con Guilleme era evidente. Parecía que la historia de David y Goliat se estaba repitiendo.

Ahí estaba Guilleme, pequeño pero con el corazón agigantado, listo para no dejarse arrebatar la oportunidad de brillar. También estaba Joshua, amenazante, preparado para sacarle provecho a la extensión de sus piernas y sus manos.  Pronto empezaron a fajarse.

La superioridad técnica del nicaragüense fue amplia, lo que le permitió adueñarse del dominio absoluto del juego. No le dio chance de racionar a su rival y lo derrotó 4/1 y 4/2. La pequeña fiera no dejó dudas de su talento y logró la hazaña. Como diría Tino López Guerra, “tenía que ser un nica del mundo entero admiración”.

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