•  |
  •  |
  • Edición Impresa

No ha provocado una actuación impacto, pero Cheslor Cuthbert  “tiene la cara” de ser un big leaguer. Su golpeo de la pelota, su accionar defensivo, su confianza, lo que puede aportar. Estoy seguro que los Reales de Kansas no van a perderlo. Su potencial, sin llegar a ser calificado de exuberante, es llamativo.

Queremos ver a Cheslor cada día en los box scores de Grandes Ligas, pero no es el momento todavía. Ha sido enviado nuevamente a Triple A en vista de la reincorporación del antesalista Mike Moustakas, pero la gente de arriba, por lo que ha visto de él, está pensado que el pinolero puede ser utilizado en otras posiciones, posiblemente, la segunda base. Omar Infante, más allá de los compromisos financieros, cifras en mano no parece ser una muralla para hacer rebotar las pretensiones de Cuthbert.

Con solo 23 años, Cheslor está sembrando futuro. Llegó el 10 de mayo y estuvo 13 juegos, con un partido de dos hits y otro de tres. Lo ideal es siempre impactar, pero no es tan fácil. En su primera temporada con los Piratas, Roberto Clemente registró .255 puntos sin alardear. Después, consiguió el crecimiento que lo llevó al estrellato. El nicaragüense podría no pretender tanto, pero este año podría reclamar un sitio en el equipo grande, pendiente de Infante, un bateador de 241 puntos en 116 turnos, sin jonrones, con 5 producidas y 34 años de edad.

Aunque el sol sale para todos, hay quienes tardan un poco más en madurar, y Cheslor puede estar entre esos.

Necesita superarse en aplicación: correcciones ofensivas, horas extras de adiestramiento, estudio del picheo enemigo, y todos aquellos detalles que le garanticen progresión. Su potencial necesita desarrollo, pero está cada vez más cerca. Uno piensa que sin apuros, sin lesiones, puede llegar a ser el mejor de todos los nicas fuera de la colina.

Tiene la cara de eso.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus