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Lo que vimos fue una tormenta perfecta fabricada por LeBron James y Kyre Irving. Hubieran sido capaces de tomar Troya sin el apoyo de Aquiles. Fenomenal LeBron y estupendo Irving frente al impulso ofrecido por Klay Thompson y la visión algo borrosa de Stephen Curry, quien dependió solo de ciertos chispazos. El partido, que registró seis empates en el segundo período, fue ganado por los Cavaliers 112-97 y comenzó a clarificarse con la ventaja de nueve puntos conseguido por Cleveland entrando al último cuarto. No pudo Golden State salir del pozo de las serpientes. La botas de LeBron e Irving les cerraron esa posibilidad.

Una vez más, la inmensidad de LeBron en todos los aspectos del juego, con 41 puntos, 16 rebotes, 7 asistencias, 3 bloqueos y 3 robos, con un despliegue solo posible por parte de una locomotora, fue de mayúscula incidencia. Irving, con sus 41 puntos, respondiendo bajo presión, fue decisivo en la ampliación a 16 puntos que sepultó las esperanzas de los Warriors en los últimos minutos. Por Golden State, Klay Thompson, con 37, incluyendo 6 triples, y Stephen Curry, quien marcó 25, con 5 triples, extrañaron la ausencia de Draymond Green. El sexto juego será en Cleveland. 

Atractivo despegue 

Los Cavaliers llegaron a Oakland cuchillos en mano, a pelear sin dar ni pedir tregua. Con la soga al cuello, no tenían otra alternativa. Quedaron atrás 3-9 y 11-17 en el primer cuarto, pero lograron agruparse, proyectarse y contragolpear. Faltando cuatro minutos, con un triple de LeBron nivelaron la pizarra 22-22. La fiera batalla estaba planteada, prevaleciendo el tiroteo largo, con seis pérdidas de balón para los Cavaliers. Cinco triples de Golden State por cuatro de Cleveland, y ventaja de tres puntos, 32-29 para los Warriors. El as de los Cavaliers, LeBron James, sin el terrible estorbo del sancionado Draymond Green, marcó 12, con 4 rebotes y una asistencia, respaldado por J.R Smith con 10 y Kyre Irving con 7. Nadie más anotó por Cleveland. En tanto Curry lograba 10 puntos, con el agregado de 8 por parte de Thompson y 8 de Iguodala, con excelente gestión defensiva y tomando 4 rebotes.

Moviéndose con furia los dos equipos, la intensidad aumentó en el segundo período ganado por los Cavaliers 32-29, para forzar un electrizante empate 61-61, con Klay Thompson saltando de 8 a 26 puntos, apoyándose en cuatro triples y excelentes disparos adentro, mientras LeBron se estiraba de 12 a 25 puntos con 9 rebotes y solo una asistencia por falta de efectividad de los receptores de pases, sobre todo Jefferson y Love. Raramente, Curry solo aportó un triple en este período de tanta bravura que registró empates en 38, 44, 50, 58 y 61 puntos, manteniendo al público de pie, con el suspenso agrandándose, obviando las 10 pérdidas de balón de cada equipo. Once triples de Golden State a la mitad del camino en contraste con los cinco de Cleveland. En ciertos momentos, parecía que estábamos presenciando un duelo particular entre Thompson y LeBron, de futuro impredecible, con la seria amenaza de la aparición de Curry como factor destructivo, desequilibrante.

Cavaliers aceleran 

Obviamente, la ausencia de Green facilitaba mejores posibilidades a los Cavaliers y le permitía a LeBron moverse con más soltura y ser más preciso. El despegue del tercer período fue acelerado. Irving, con doble y libre, adelantó a Cleveland, Curry niveló 64-64 con un triple, y LeBron sacó su rifle con mirada telescópica para acertar otro triple y recuperar ventaja 67-64 para los Cavaliers. De pronto, con el accionar incansable y eficiente de LeBron y Kyre Irving, Cleveland toma ventaja de ocho puntos 74-66 y la aumenta a diez con pizarra de 85-75, faltando cuatro minutos cargados de angustia para la multitud. Con 2:16 pendientes, los Cavaliers se colocaron adelante por once puntos, 93-82, perdiendo dos oportunidades de aumentar al correr Jefferson con el balón en una contraofensiva y fallar Tristan Thompson debajo del cesto libre de marca. Doble de Barnes recortó la distancia 93-84 antes del sonido del silbato. Esa ventaja de nueve puntos era un tesoro para los Cavaliers a esa altura. LeBron mostraba 36 puntos, 12 rebotes y 5 asistencias, con el apoyo de 29 puntos logrados por Irving, contra 35 de Klay Thompson y 18 de Curry.

En el último cuarto, pese a un triple abridor de Curry, los Cavaliers siguieron volcados y llegaron a edificar una ventaja de 16 puntos (112-96), que con 2:15 minutos pendientes, se convirtió en irreversible.

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