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Fue fabuloso. No, mejor dicho fantasioso, estremecedor, increíble. Los Cavaliers, con una ofensiva de ribetes espectaculares jefeada por el “Monstruo” LeBron James, mantuvieron a los poderosos Warriors tratando inútilmente de salir del hoyo, logrando imponerse la noche del jueves115-101 para obligar a un duelo crucial, como el protagonizado por esos grandes generales, Aníbal y Escipión en Zama. Ningún equipo en la historia ha regresado de una desventaja 1-3 para coronarse. Es la hazaña que persiguen los Cavaliers en una final enloquecedora. LeBron elevándose hacia el cielo, como escapado de las páginas de un relato de García Márquez, volvió a hacerlo: 41 puntos, 11 asistencias, 8 rebotes, 3 bloqueos, 4 robos, y una incidencia que obvió sus fallas en siete acercamientos al cesto. ¡Qué impresionante jugador y qué hermosa, significativa y estimulante victoria! Los Cavaliers dominaron 31-11 el primer cuarto, perdieron 32-28 el segundo y 28-21 el tercero, pero aceleraron el cierre adelantándose 35-30.

Raramente Stephen Curry, quien hizo 30 puntos, máxima cifra de los Warriors con 6 triples, perdió la cabeza y fue expulsado después de cometer su sexta falta, terminando de amputar las esperanzas de Golden State faltando 4 minutos y con la pizarra 99-87, diferencia para ser disputada. Por Cleveland Tristan Thompson atrapó 16 rebotes y Kyre Irving marcó 23 puntos en respaldo del Rey LeBron.

SORPRENDENTE DESPEGUE

¿Cómo imaginar un inicio de juego tan desequilibrado a favor de los Cavaliers? Inesperadamente, los Warriors parecían un improvisado equipo de secundaria, desorientados, con el aro cerrado, mirándose como si no se conocieran. Después de 5 minutos a la ciega, el equipo de Golden State buscaba su primer punto. Increíble. La ventaja de 8-0 agitó las tribunas en Cleveland, hasta que Green con un doble, envió la primer señal de vida por parte de los Warriors. Sin embargo, los Cavaliers no soltaron las riendas y se volcaron en forma huracanada con el bombardeo de LeBron, Irving y Tristan Thompson, agregando un dominio en los tableros con 9 rebotes de Tristan y 2 de LeBron que entregó 4 asistencias. Una tonta perdida de bola de Klay Thompson debajo del tablero certificaba el desconcierto de los Warriors, limitados extrañamente a solo un triple, marcado por Curry en los primeros 12 minutos. La ventaja de 20 puntos (31-11), fue lo más depresivo para Golden State en toda la temporada. Eso sí, faltaba mucho camino que recorrer, aunque se hacía necesaria una respuesta inmediata.

IMPULSO RECORTADO

Abrió Curry con dos libres, atacó Irving con un triple y contragolpeó Curry con otro. Hasta 39-21, ventaja de 18 los Cavaliers se sentían bien en busca del alargue de la serie, pero una pérdida de balón debajo del tablero ofensiva y dos fallas de LeBron en claros acercamientos al cesto, estimularon a los Warriors que llegaron a realizar un drástico recorte 46-38, con triple de Curry y doble de Green, faltando 4:40 minutos del segundo cuarto. El técnico de Cleveland, Lue, detuvo el juego rascando frenéticamente su cabeza para conversar con su tropa. Los Cavaliers recuperaron su efectividad y marcaron 8 puntos consecutivos sin permitir, para distanciarse 16 puntos. Finalmente Golden State se impuso 32-28 y la primera mitad del recorrido terminó 59-43, ventaja de 16 para Cleveland, con 20 de Irving y 14 de LeBron que llegó a 6 asistencias, pero disminuido en rebotes con solo 2. Curry que agregó tres triples en una llamativa recuperación, se extendió a 18 puntos sin rebotes, con una asistencia. Raramente Klay Thompson limitado a 7 puntos fallando sus 6 intentos de triple, casi inexistente en cifras, pero aportando en la defensa. El tercer período permitiría establecer pautas para el cierre de juego.

GRAN EMPUJE DE WARRIORS

Cuando en el tercer período Cleveland estiró rápidamente la ventaja a 24 puntos (70-46) con un triple de Love desde la izquierda, la multitud pensó que los Warriors estaban enlatados, sobre todo porque las arremetidas de los Cavaliers no tenían freno. Pero no fue así. Aunque Curry se vio calmo y Barnes no se encontraba, Klay Thompson comenzó a funcionar acertando su primer triple y asumiendo el liderazgo. Pérdidas de balón de Cleveland y fallas de LeBron en acercamientos, impidieron sostener la diferencia, y poco a poco, los Warriors fueron mostrando su dentadura. Faltando 4:38 minutos, estaban atrás por 19 puntos (76-59) después de ser estremecidos por una fabulosa canasta de LeBron recibiendo de Smith, y con 3:12 la ventaja de los Cavaliers era de 80-61, saludables 19 puntos. ¿Qué fue lo que ocurrió en la recta final de esta etapa? Un desborde de los Warriors jefeados por Klay Thompson, recortando de 80-61 a 80-71. El desajuste de los Cavaliers en penetración y disparo, fue aprovechado para un amenazante resurgir de los Warriors. Curry con 25 y el renacido Thompson con 22, los mejores de Golden State, en tanto LeBron con 24 y Kyre Irving con 22 los más visibles de Cleveland. La diferencia de solo 9 puntos, dejaba la inseguridad flotando sobre la cancha.

En el último cuarto, los Cavaliers pisaron el acelerador con LeBron aproximándose al triple doble, consiguieron 35 puntos, y triunfaron 115-101, provocando pánico en Oakland y asombrando al planeta NBA.

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