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Tan solo la fatalidad de la derrota de los Reales de Kansas City pudo opacar el brillo de la majestuosa actuación de Cheslor Cuthbert, quien agigantado intentó sacar del abismo a su equipo, pero su doblete, su cuadrangular y sus tres carreras impulsadas, no fueron suficiente.

Eso sí, el muchacho dejó constancia de que su utilidad no se limita a la defensiva solamente, sino que madero en mano está convirtiéndose en un pelotero incidente. Perdió Kansas 13-4 ante los Astros de Houston, pero Cheslor ganó la notoriedad que tanto necesita.

El mal inicio de los Reales de Kansas City permitiendo doce carreras en tan solo las dos primeras entradas, no fue capaz de apagar el entusiasmo de Cuthbert, quien con dos corredores sobre las bases, descifró al abridor Dallas Keuchel y conectó un doblete al jardín izquierdo, empujando la primera carrera de su equipo, anotada por Paulo Orlando.

Dos episodios más tarde, Cheslor volvió a posicionarse en el cajón de bateo para retar por segunda vez al siempre intimidante Keuchel, y pese a que fue dominado en roletazo al short stop, empujó desde la tercera a Orlando, convirtiéndose en el remolcador de las dos únicas anotaciones, que hasta ese momento, tenían los Reales.

Como resistiéndose a una muerte anunciada en los dos primeros episodios, Kansas City sumaba carreras de una en una, como en el quinto episodio, cuando Alcides Escobar se voló la cerca, para la tercera carrera de su equipo. Obviamente el daño era minúsculo en comparación con la gigantesca ventaja que los Astros habían establecido en tan solo el arranque.

Estar ampliamente arriba en el marcador, le permitió a Keuchel empaparse de confianza y mostrarse todavía más difícil de descifrar, pero Cheslor, agigantado y siempre dispuesto a mostrar que también es útil desde el cajón de bateo, volvió a robarse los reflectores en la séptima entrada, luego de batallar fieramente ante los envíos de Keuchel y llevar la cuenta a 3-2, conectó con potencia un lanzamiento de 86 millas por hora (mph) y depositó la bola al otro lado de la barda del jardín izquierdo, anotando y empujando la cuarta carrera de su equipo.

En su último turno, el pinolero fue doblegado en rola al short stop, sin embargo su obra ya había sido consumada. En resumen, bateó de 4-2, un jonrón, un doblete, tres carreras empujadas y una anotada, dejando su promedio en .275. Su incidencia, pese a la derrota de los Reales, es innegable, sobre todo cuando se toma en cuenta que él empujó tres de las cuatro anotaciones de Kansas City.

Ha mejorado

Las tres carreras empujadas anoche, le permitieron llegar a 14 remolques en la presente temporada, 5 de ellos en mayo los otros 9 en junio, estadística que refleja la mejoría de Cheslor en cuanto a batear en el momento oportuno.

Por otro lado, el nicaragüense llegó a 5 dobletes en la presente campaña y suma 7 en su corta carrera como ligamayorista. En total, Cheslor ha conectado 14 extrabases como jugador de Grandes Ligas, 7dobletes, 1 triple y 6 cuadrangulares.

JC, perfecto

Por otro lado, Juan Carlos Ramírez lanzó un episodio completo contra los Padres de San Diego.

No permitió carreras ni imparables y mejoró su efectividad a 6.40.

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