•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A Juan Carlos Ramírez se le han abierto las puertas de una nueva oportunidad, Los  Ángeles Angels le han tendido la mano creyendo en su potencial y que tiene las herramientas necesarias para establecerse como un lanzador dominante. Ahora, con un nuevo uniforme, el quinto en su carrera en Grandes Ligas, el muchacho debe reflexionar y hacer los ajustes que le permitan de una vez por toda consolidarse en el mejor beisbol del mundo.

Tras el cambio de equipo, la esperanza es ver a un Ramírez mejorado. Claro, no va a ser de un momento a otro, pero por el bien del muchacho debe serlo lo más pronto posible, para evitar que su nuevo equipo pronto se canse de la inconsistencia que ha mostrado en sus antiguos clubes y terminen arrepintiéndose de haberlo firmado.  

A J.C. le urge mostrar mayor control de su picheo, mejorar su localización, hacer que sus lanzamientos le obedezcan, pues la velocidad de su recta es impresionante y seguramente fue el principal atractivo que Los Ángeles Angels encontraron en él. Pero esto no es suficiente. Por lo que encontrarse con un coach de picheo que le ayude a corregir en esas deficiencias que lo han convertido en un picher de velocidad meteórica, pero vulnerable, sería lo mejor para él. Ojalá que esta nueva transición le haga tanto bien, como a Erasmo Ramírez el cambio de los Marineros de Seattle a los Rays de Tampa Bay.

  • 2-6 el balance de victorias y derrotas de Juan Carlos Ramírez en su carrera en MLB.

A mejorar números

Ramírez no logrado buenos registros con sus antiguos equipos, por lo que necesita empezar de la mejor forma posible en su nueva franquicia. En el 2013, con Filadelfia tuvo récord de 0-1, con efectividad de 7.50 en 18 juegos. En el 2015, con Arizona, presentó balance de 1-1, con efectividad de  4.11 en 12 encuentros. El mismo año, pero con los Marineros, el nica participó en 8 juegos, tuvo récord de 0-1 y efectividad de 7.56. Con los Rojos, sus números no mejoraron, pues en 27 desafíos obtuvo una victoria y tres derrotas, con 6.40 de efectividad, y logró su primer juego salvado. Esos números reflejan la urgente necesidad de mejoría que tiene Juan Carlos.

Cheslor, silenciado

Cheslor Cuthbert dejó anoche en 6 su racha de juegos consecutivos conectando de imparable, pues en el juego entre los Reales de Kansas City y los Cardenales de San Luis se fue de 4-0, bajando su promedio hasta .273.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus